En mi Pueblo hay un tipo de seres que no son ciegos (no hay ni un solo ciego), pero que venden cupones de una organización de ciegos (la ONCE le llaman en España), y no pasa ni debe pasar nada, pero a veces llama mi atención que no haya ni un ciego entre todos ellos. Los que venden cupones en mi pueblo, son un grupo heterogéneo, pero entre ellos hay mucho golosos tipo viciosos del merengue relleno de dulce de leche y que sólo ven un poco nublado cuando hay nubes bajas y porque tienen la retina demasiado azucarada. También hay Policías Munipas Locales de Es Castell, que son conocidos en todo el mundo por su sagacidad para resolver los grandes casos que a su vez, nadie es capaz de solucionar (ni el FBI, ni la CIA, ni la KGB). Es la Policía montada de Es Castell. En realidad en éste Pueblo nunca pasan casos importantes y porque sino iríamos de culo y sin frenos. Menuda pandi de inútiles. Y hay un alcalde Pepero (era en 2.015) que al parecer va a seguir en el mismo sillón o poltrona y el gran problema ya no es él, qué también, sino que por detrás arrastra a toda una pandi de infumables peperos que hacen comandita a la hora de desayunar y allí deciden como jodernos un poco más. Y ¡qué pena de vida!, y ¡qué pena de historia!...y sobre todo ¡y que pena de pueblo!. Y ahora mismo que estamos en el año 2.026, el alcalde del que hablaba en el 2.015, está de nuevo en la poltrona. Por el medio ha pasado una alcaldesa del PSOE y no sé muy bien como diferenciar al uno del otro. Bueno sí, en que uno cambia el sentido de una calle y viene el otro y la vuelve a cambiar.

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