Yo era de esos tíos tan ilusos
que hasta llegaba a pensar que si somos valientes nunca nos
pasará nada
y ese nunca era la piedra angular de mis pesamientos
y así iba yo por la vida
y pensando que ni las balas me podían hacer daño si yo quería
que me hicieran.
Hasta hubo un día en mi época de estudiante
que un numeroso grupo de fachas que iban fuertemente
armados,
con palos kilómétricos, con cadenas de hierro
con guantes con picos de acero y demás parafernalia guerrera
que les gustaba mostrar y para que te cagaras de miedo
pues pasó que a un grupo de personas de ideología contraria
o sea, nosotros
nos acabaron rodeando en un círculo cuasi perfecto
y yo y como iluso que era
les pedí a los míos que hicieran piña y cerraran filas
y que cuando yo gritara ¡vamos!
todos iréis tras de mí y como sino hubiera un mañana.
Y al cabo de un rato grité
¡Vamos!
y un ¡vamos! que se debió oír por todo el valle
y que siguió su curso por todas las montañas de la comarca
y al medio minuto de mi grito guerrero abrí mis ojos
y no ví a nadie de los míos a mi alrededor
y sólo veía palos y cadenas dándome golpes por todas partes
y me pusieron bien desde la cabeza a los pies
o sea, me hicieron una verdadera cirugía estética en el mismo
acto pero sin anestesia.
y de ahí, me tuvieron que llevar directamente a urgencias
del hospital más cercano.
Y si esto que he dicho
no ha servido como ejemplo
de lo que es un tío iluso
entonces un tío iluso ¿qué coño es?.

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