O eso es lo quiero,
porque lo que yo quiero es escapar y desaparecer,
esconderme debajo de una mesa camilla,
jugar al escondite o a la gallina ciega,
y volver a nacer y ocultarme en el agujero de tu ombligo,
acurrucarme como hace un feto cuando siente peligro,
y no escuchar nada,
sólo oír remolinos de gases que se mueven entre tus tripas,
y los suaves movimientos de tus caderas,
y eso es todo lo que quiero,
quiero que me hagas un sitio,
y que sea debajo de la piel que te proteje,
y que el colchón en que me acueste
sea de agua de mar.

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