Leo poemas al azar, leo casi sin pensar en lo que leo. Cuando me encuentro un verso triste, siento en el alma como una caricia. No es que me alivie la tristeza ajena; es que me siento menos solo. |
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UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN DE ANDAR POR CASA
Claro qué la reflexión de hoy podía ser ésta: ¿se estará vengando Plutón por haberlo desnudado ante todo el público del Universo entero? y t...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...
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Usted y yo padecemos ciertas “curiosas anomalías”: Nos jugamos el tipo por las palabras. Confesamos la sed y el hambre, el azul y los...

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