MARIANA FINOCHIETTO.


 Qué queda del amor
cuando anochece
y asoma en la alacena
su trapito deslucido
— luna que nos prometieron
alta gracia que no será cumplida—
a quién pedir revancha
cuando lo invisible
nos fue salvajemente arrebatado
de quién es la venganza
a quién el juicio
qué queda de los dos
cuando rodamos por los días
desprendiendo palabras y memoria
—hilachas luminosas
hebra rota de un tapiz radiante—
para qué será el amor, ahora.


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