En medio de éste bosque
que se llama, olvido
a veces encuentro algún sendero que me reconoce
yo no,
yo no reconozco a nadie
sólo veo árboles y ramas secas
y de vez en cuando
escucho pájaros de la noche
hablando entre ellos.
Pero yo igualmente me adentro
en ese oscuro bosque
de niño me enseñaron a no tener miedo
aunque reconozco el fracaso que tuvieron conmigo
estoy cagado de miedo dentro de este bosque tan oscuro
a cada paso que doy se me encoge más el corazón
es tanta la congoja que tengo conmigo
que hasta me entran ganas de gritar
y de salir corriendo más que mi propio aliento.
No quiero volver nunca más
a ese bosque que se llama, olvido
no quiero confundirme constatemente de camino
ni de oír palabras ni nombres que ya estaban olvidados
ni que me hablen mal ni que yo le hable mal a nadie
no quiero reproches
ni que afloren los resentimientos
no quiero volver a ver sus caras de cabreo
ni que me miren con el mismo odio ni con la misma rabia de
aquellos días
además el olvido está para eso
para olvidarte de los peores días de tu vida
y para sentirte un poquito mejor cada día.
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