No sé cuando me perdí
porque siempre me pasa lo mismo
primero me pierdo sin enterarme de mi propia pérdida
y en segundo lugar
no me acuerdo por donde o como me perdí
ni del lugar ni del motivo
ni de si llovía o nevaba nieve negra
o de si estaba en un bosque encantado
o de si era yo el que estaba encantado en ese bosque
o si en ese momento tuve miedo
o si lo hice de mutuo acuerdo con alguien
y para joder a un tercero
o de si me tendieron una trampa o entré en ella sin querer
y porque tropecé previamente con algo que no pude ver
o vete tú a saber que coño me pasó
y porque la conclusión es la misma
y sea como sea, tardo un cierto tiempo
en saber que estoy perdido.
Y por encima de todo
tengo que pedir un deseo
no voy a pedir auxilio o socorro
y que alguien venga a mi rescate.
En éste tipo de luchas
me gusta y además, quiero pelearme sólo
sin que nadie me empuje
o me atosigue
o me dirija porque aquí, sí y por aquí, no
y porque él te dice
que le ha pasado lo mismo que a tí
y por ese simple hecho
piensa que tiene el derecho a dirigirme
y cuando yo nunca jamás quiero eso
prefiero equivocarme un millón de veces
que seguir las instrucciones de alguien
que dice haber pasado por lo mismo
y que por eso ahora ha decidido cobijarte bajo sus alas.
Y una cosa es un apoyo a alguien que está pasando por una
situación similar o parecida
y otra muy distinta
es aprovechar ese momento de debilidad de la otra persona
para así invadir su terreno
y así hacerte con él.
Hay demasiada compasión interesada
y tal y como
hay demasiado colmillo retorcido.
bajo una hermosa sonrisa.

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