TAL VEZ

Y pienso, 

tal vez,

todo sería menos doloroso

sino tuviera cabida el dolor.

ÉRAMOS Y SOMOS

Éramos de esos grupos que se comían el mundo

y así fue hasta hasta que nos dijeron:

Amaos los unos a los otros

y ahí y sin más, empezaron los celos

y poco a poco nos fuimos haciendo propietarios

y tus lindes llegan hasta aquí

y el sentido de aquella lucha cambió por completo,

ahora defendemos nuestras parcelas,

ahora las adornamos con banderas patrióticas,

y decimos que nuestro amor es único y egocéntrico,

ahora no somos grupo,

ahora somos aquellos de aquél grupo de antes,

ahora somos Ombligos que miran a su propio Ombligo.

¡BENDITA DEPENDENCIA LA MÍA!

Cada vez que el Viento golpea mi puerta,

pienso que eres tú,

tengo el pensamiento viciado por esa carencia,

pero no importa,

de algo siempre hay que depender

y si ese algo no tiene cuerpo ni tiene nombre

es como depender del amanecer,

¡bendita dependencia la mía!

ME QUEDA...

Ni sé como ni sé cuando,

pero algún día tendrá que llover

y ese día y estoy seguro de ello,

 se diluirán los recuerdos

y ¿te acuerdas de aquél Faro?,

pues no, pues no me acuerdo

y ¿de mi Cara y de mi rostro?,

pues tampoco,

aunque puede que un poco,

tenía Ojos, tenía Labios,

tenía la sonrisa de Mona Lisa

y la voz aguda de la ironía

y eso es lo que me queda,

el esbozo y el esqueleto sin montar,

en fin, 

me queda el aire que te envolvió...

SABES...

Sabes...

yo no olvido,

los hechos tienen fecha y hora

y aquella mañana invernal

tuvo y tiene su lugar y su respectivo sitio,

por tanto, los hechos tienen fecha y día

y lo único susceptible de ser cambiado

es el desarrollo final,

yo cambiaría el final de nuestra historia cobarde,

el final sería como el desembarco de Normandía,

primero, iría la infantería

y reservaría para el final, la caballería

y al fondo y emergiendo del horizonte, se nos vería a nosotros,

dos mentes, dos intelectos, 

dos almas perdidas buscando porqués...

ME DISPARASTE...

Me disparaste entre las Cejas

y caí fulminado al suelo,

me diste por muerto y acabado,

y lo que no sabías...

es que si mi Cuerpo muere

mi alma y mi mente cambian de cuerpo

y por eso y por eso...

hoy estoy aquí

y mañana ya veremos,

mi futuro dura lo que dura un intervalo,

hoy soy Bruno

y mañana soy aquél sujeto entrañable

y al que disparaste a bocajarro.

ENTRE TÚ Y YO

Hablar

o quedarme mudo,

pensar

o dejarlo sin más para otro día,

la vida, 

en fin y repito,

la vida y sus dilemas,

mi dilema es claro,

entre tú y yo,

me quedo conmigo,

EL DOLOR DEL DESAMOR

No hay nada nuevo detrás del telón,

todo lo que ves es lo que hay,

no hay truco ni alucinación,

lo que ves está ahí

y lo que no ves es que no está,

ésta vez no hay magia 

te llevaste mi magia y alguna cosa más,

porque de paso...ya se sabe,

de paso aplastaste mi ilusión

y destrozaste mis ganas de querer,

ahora, tengo miedo a dar un paso en falso

y me da pánico decir te quiero,

ahora prefiero hacerme el sordo y el mudo

y observarlo todo en el más profundo silencio,

ahora soy un objeto inanimado con un solo pensamiento,

no quiero volver a pasar por el dolor del desamor.

NO HAY LEY EN LA MUERTE

No hay ley en la muerte,

tampoco hay código, marca, ni aviso,

hay y la muerte se aparece,

hay y la muerte ha desaparecido,

hay un pasillo en el medio de todo,

por un lado andan los vivos

por el otro se acumulan los muertos

y por el medio circulan seres sin sentido,

entes y almas perdidas que se despiden de la vida.

COMO EN EL JUEGO DE LA VIDA








Como en el juego de la vida,

el que no muere... vive o sobrevive

y yo he escogido...vivir

 aunque hay veces en que me disparo y no muero,

no sé...serán balas de fogueo

o serán las pocas ganas de morir.

MIS PENAS...

Mis penas no son de éste mundo,

son tan grandes que no caben dentro de mi,

o quizá me traspasen como balas de titanio

y en realidad, estoy muerto dentro de mi cuerpo

y hablo porque emito sonidos dentro de mi,

y escribo porque alguien mueve mis hilos

y veo porque mis ojos quieren ver,

pero en definitiva yo no sé lo que tengo que hacer:

si me apeno...oigo una voz interior que me dice...

hay que ser fuerte y ser luchador,

hay que levantar cabeza 

y transformar cada pena en algo mucho mejor,

pero eso no quita que haya días

en que me encanta naufragar en los mares de mis penas

y sentirme hundido y fracasado

y porque a veces la vida tiene otra visión

y es que no todo va a ser volar a través del espacio

y aquí, como en todo, 

primero hay que saber saborear las mieles de la derrota

y así algún día podré reconocer mis victorias.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...