MOSAICOS 5 (Poesía visual)





































































































PARA EMPEZAR


Para empezar y para que quede muy claro,

yo no soy escritor,


(ni trabajo ni como de ello)

simplemente escribo


y lo hago lo mejor que puedo,

tiempo le dedico,

constancia a toneladas,

ganas abismales,

entusiasmo desbordante

y todo esto lo hago por mí,

porque me divierte,

porque me enternece,

porque me hace sentir el ombligo del mundo,

un todopoderoso terrenal

que vive en una esquina del mundo.

AQUÉL VERANO










Supongo que todo ocurrió en aquel verano,

vi tus ojos claros y me quedé hipnotizado,

vi tu pelo castaño y ondulado,

y en mi crecieron olas de un mar remoto

vi tu mejor sonrisa

y me desabroché los temores

entonces...

abrí mi pecho a lo que viniera...

los días de aquel verano

no sucumbieron al paso del tiempo,

ahora te veo desde la lejanía que marca el tiempo,

y sigo añorando

la arena fina sobre tu pelo

y el olor de tu piel canela

me hace recordar

que desde ese verano

 hubo un antes


y hubo un después.



SUPONGO QUE...






Supongo que para volar hacen falta alas,

así como estar a la altura de las circunstancias,

supongo que se necesita cortar el aire

y trazar piruetas en el espacio infinito,

supongo que para querer,

hace falta tener ganas

y si las tienes

y alguien te mira con cara

de "oye tú me gustas"...

caerás en las redes del amor,

porque coño

lo estabas pidiendo a gritos,

porque cuando uno quiere enamorarse 

se enamora hasta de si mismo,

ahora, 

si uno no quiere

no habrá quién le doblegue.

ESTAMOS HECHOS...

¡Que potente es ésta imagen!
Estamos hechos a base de penas

y de vez en cuando salta la liebre

y aparece una nota alegre

que por un momento rompe lo cotidiano...

dicen que uno se muere en vida

cuando se ha acostumbrado a ser como es,

yo al respecto, tengo que reconocer

que tengo una parte muerta,

me he acostumbrado a ser como soy,

es más, me gusta como soy

y no me doy por culo porque no llego 

lo cual no quiere decir

que me encuentre divino de la vida,

pues yo me quiero con todo mi equipaje,

y eso implica tener que cargar con mi parte más malévola,

aunque viendo la parte más malévola de otros, 

me considero un santo a su lado...

pero también tengo que reconocer

que   dentro de mi tengo una parte muy viva

que me crece cada día,

que cuido y mimo,

que le leo todos los días,

que le hablo,

que le sonrío,

en fin, 

que la amamanto lo mejor que puedo 

y que además la dejo dormir junto a mis sueños.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...