CHARLAN DETRÁS DE MÍ DOS SEÑORAS ROMANAS (Santiago Montobbio)
Charlan detrás de mí dos señoras
romanas. Esto es una taberna
de barrio, en el corazón de Roma.
Esta taberna –quiero decir– es verdadera,
y como tal funciona. No es una
leyenda o sueño mío. La charla
de estas dos señoras que en ella se encuentran
y en ella arreglan el mundo así lo certifica.
Son –pienso– como una carta certificada,
que nos llega –en esa charla–
como lo hacían las cartas en el antiguo
correo. Cartas de amor, cartas no sabemos
de qué. De ausencia. Ausencia
y falta. Y a veces resurrección,
aun más que presencia. Como
la existencia de esta taberna.
Las palabras que en ella se dicen
en esta tarde dos señoras romanas
no arreglarán el mundo, pero nos
dicen que es verdad que estamos
en Roma, verdad Roma en lo que
de ella permanece y dura, detrás
de las sombras, de la erosión y la pérdida,
detrás del tiempo.
Santiago Montobbio, Vuelta a Roma
de barrio, en el corazón de Roma.
Esta taberna –quiero decir– es verdadera,
y como tal funciona. No es una
leyenda o sueño mío. La charla
de estas dos señoras que en ella se encuentran
y en ella arreglan el mundo así lo certifica.
Son –pienso– como una carta certificada,
que nos llega –en esa charla–
como lo hacían las cartas en el antiguo
correo. Cartas de amor, cartas no sabemos
de qué. De ausencia. Ausencia
y falta. Y a veces resurrección,
aun más que presencia. Como
la existencia de esta taberna.
Las palabras que en ella se dicen
en esta tarde dos señoras romanas
no arreglarán el mundo, pero nos
dicen que es verdad que estamos
en Roma, verdad Roma en lo que
de ella permanece y dura, detrás
de las sombras, de la erosión y la pérdida,
detrás del tiempo.
Santiago Montobbio, Vuelta a Roma
DESAHOGO

Yo me sonreía irónicamente
cuando mi hijo pequeño me decía y me dice...
pues yo en el futuro voy hacer esto y lo otro,
...papá, tengo mis planes de futuro...
y yo pensaba para mis adentros
como si la vida fuera una peli futurista o de ciencia ficción,
y ahora que estoy bajo la sombra y efluvios de mis 64 años
me temo...
me temo que le tendré que dar la razón,
la vida no es realismo soviético,
ni es una peli de asesinos natos y policías bondadosos,
ni todo son flores y puestas de sol,
por el medio hay demasiada mierda
para que a veces se pueda ver el sol,
aparte de todos los plásticos que son agitados por el viento...
y no y la vida no es poesía todo el día,
hay mucho hijo puta suelto
hay demasiado cabrón desalmado que carece de escrúpulos
y que su único fin es joder al prójimo...
hoy tenía ganas de decirlo
y porque de cada vez me saturo más fácilmente,
antes aguantaba
pero ahora, no,
ahora me cago en todos esos especímenes que tienen como meta
jodernos la vida.
HAY DOS FORMAS DE QUERER

Hay dos formas de querer
querer intensamente
o querer cómodamente
y las dos son incompatibles,
la intensidad va reñida con la comodidad,
la intensidad necesita sacrificio
y sangre
mucha sangre
sangre a borbotones
y mucha pero mucha flexibilidad,
que no siempre se tendrá...
y querer cómodamente
es querer mientras la cosa vaya bien
y se trata de escapar al primer obstáculo...
GANAS INMENSAS

Te has parado a pensar
que hoy es domingo sin más
y que mañana será lunes postparto,
y que hoy será el día en que me parto en dos
y que mañana será un día de nostalgia,
y quizá mañana te echaré de menos,
hoy no,
hoy estoy yo y mi caparazón,
hoy me envuelvo en murallas defensivas,
y disparo a todo lo que se mueva,
hoy no estoy para nostalgias de mierda,
ni para imaginarte desnuda,
ni para sentir tus caricias,
hoy estoy desnudo pero delante de mi espejo,
hoy me veo canas y ganas,
arrugas y dudas,
pellejos resecos y un tanto maltrechos,
ya sabes,
las cosas de mil batallas
y quinientas guerras,
cosas del hambre del querer
y del ansia del saber,
y ¿porqué no?
de esas ganas inmensas
que uno tiene por vivir.
NO SÉ...
Al despertar me dije
¿donde coño vas?
si hoy es sábado
y no he quedado contigo...
hay mañanas en que me acuerdo de ti,
hay tardes en que me olvido hasta de tu nombre,
hay noches en vela
en las que no puedo volar,
yo sé que estás cerca
que cuando miras la luna te acuerdas de mi,
sé que alguno de tus suspiros lleva mi nombre,
sé que para ti fui un pensamiento fugaz pero extrañamente brillante,
aunque en realidad, no sé nada,
no sé si te acuerdas de mi,
no sé si de vez en cuando
te gustaría estar conmigo,
en definitiva...
no sé si nos volveremos a ver,
pero no pasa nada...
hoy es sábado y sé que no tengo que madrugar.
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