LA ESPUMA DE AQUELLOS DÍAS



Desde que desapareciste de mi vida
me siento mejor
más liviano, menos ácido y mucho más cómodo...

Cosa que agradecen
mi estómago y mis cuerdas vocales,
y por supuesto... mi alma de rata inmunda,
porque tampoco merezco un aplauso por mis actos,
no soy un alma que siempre estuvo limpia,
me sigo envileciendo en cualquier esquina,
guardo a toneladas resentimiento
y dentro de mi ventrículo izquierdo
y en las noches de luna llena
me sale espuma por la boca.

Soy un ser del otro lado de la frontera
tengo rabo, cuernos, verrugas y sabañones,
mi alma es oscura como la noche más oscura,
duermo boca abajo para encharcar mi cerebro de tóxicos y drogas...
y los días y meses van pasando como el aire que respiro,
y ahora no eres más que una mancha aceite en mi expediente.

Lejos han quedado aquellas tardes de locura interminable,
fuiste, pudiste, estuviste...
pero el tiempo ha sido el mejor encargado
de limpiar a fondo
la espuma de aquellos días.

MI CARA...

 


Mi cara me dice cosas,
me hace descontroladas muecas,
me arruga la frente hasta la boca,
me abre los ojos hasta la nuca,
me encoje los labios como un culo apretado,
me enseña los dientes como lo hace un perro
me arquea las cejas como dos cuerdas
me dice palabras con y sin sentido...

En fin...mi cara es mi propio reflejo,
y yo juego con ella ante el espejo,
mi cara no es dura de metacrilato,
pero tampoco es blanda de mantequilla,
ni es muda de nacimiento,
y menos es sordomuda...

Mi cara
es la cara de un tipo que se asombra
ante la sonrisa irónica de la Gioconda.

Y con eso
lo digo todo.

LA DESESCALADA AVANZA (Hace 1 año)


 

La desescalada avanza
y yo avanzo con ella,
quiero avanzar con ella
(es mi deseo más deseado)
aunque por lo que veo a mi alrededor,
el camino no va a ser sencillo,
hay demasiado payaso suelto
hay más descerebrados de lo que pensamos,
hay mucha mala hierba que crece a su libre albedrío,
y que al final, nos acabará jodiendo a todos,
después llamarán a la UME para que nos fumigue
desde el rabo a la cabeza
y desde el pecho hasta la espalda.

Llamarán a la Ayuso para que nos explique lo del Covid 19
que a mi no me ha quedado muy claro,
ella sabe y yo no lo sé (pobre ignorante que soy)
que el significado del Covid 19 es....
tachan, tachan, tachán...
es Covi sin D
porque la D pertenece a D de Diciembre,
porque en China se presentó en Diciembre
y de ahí viene la D
o sea le llama "Covi" como si llamas al perro
le lanzas un hueso
y el virus Covi te lo trae en la boca...

Tanta sabiduría me hunde y hasta el fondo del pozo,
soy un puto ignorante
debería ser lanzado a las fieras del circo,
claro que sería para ponerse a pensar
como alguien con ese cerebro de mosquito
puede estar al frente de la comunidad de Madrid.

Ni el Torra en Cataluña le llega a la suela del zapato
y eso que éste también tiene un paseo con bozal
porque también ladra y muerde con saña...
pero nunca tanto como su compañera de lucha
la Clara Ponsati.

Ella no se cortaba un pelo
cuando decía aquella famosa e inhumana frase
"de Madrid al cielo"
cuando en Madrid caían madrileños como moscas muertas
al parecer las muertes ajenas
le hacen gracia a estos engendros
y más cuando es en casa del "enemigo"
(Madrid de las Españas coloniales).

Pues así vamos
y todo esto nos demuestra
que los mosquitos tienen un cerebro más grande
pero mucho más grande...
que éste tipo de personas malévolas e insanas.

Pero nosotros vayamos a lo nuestro.
La desescalada seguirá su curso y su propia historia
y yo espero llegar a la meta...
y espero que vosotros, también lleguéis.
(La esperanza es lo último que se pierde, dijo el poeta).

Snow Patrol Reworked - Chasing Cars Live at the Royal Albert Hall

John Mayer - Queen of California (Live at the Crossroads Guitar Festival...

John Mayer with Keith Urban - Don't Let Me down

Ya no (Idea Vilariño)


 Ya no estás

en un día futuro

no sabré dónde vives

con quién

ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca

como esa noche

nunca.

No volveré a tocarte.

No te veré morir.

--
Ya no.
Idea Vilariño.
Uruguay, 1920 - 2009

LAS 6 DE LA MAÑANA... (Hace varios años)



Las 6 de la mañana...sigo en la cama
medio desvelado.

A las 8 sonará el despertador.

Lo miro de reojo
mientras me digo...
hoy es domingo
además querido amigo...
hoy no trabajo
ni tengo tareas pendientes que maldecir.
Lo único que tengo que hacer
y porque quiero
es escribir y hacer la comida
y bueno
y rascarme los huevos a dos manos
y poco más.

Siguen siendo las 6 de la mañana
cuando estoy a punto de desvelarme del todo
y en ese último instante
se suma el ruido de la lluvia sobre el tejado
(me encanta el ruido de la lluvia sobre el tejado)
y entonces,
ya me siento dotado con todos los argumentos
para apagar el despertador
y dejar la cuestión del despertar
en manos del destino y de mis sueños más placenteros...

A las 9 de la mañana abro un ojo
y a las 9 y un minuto abro el otro,
a los dos minutos estoy sentado en la cama
y a las 9 y cinco tengo los dos pies en el suelo.
Mientras afuera, sigue lloviendo y con descaro,
todo nublado y gris metalizado
hasta yo me siento nublado y confundido,
bajo al baño,
tengo que encender las luces en pleno día,
y después de una gran meada
me bajo a la cocina
(que está en la planta de abajo).

Me hago un sabroso desayuno,
que a su vez lo subo a mi sitio de ser yo mismo
abro el internet,
y leo lo que hay sobre lo que pasa con el coronavirus en el mundo.

Mientras como y bebo un delicioso café, humeante
ahora, oigo un clinck que no identifico,
hasta que el clinck se hace más continuo
y eso enciende mis alarmas,
entonces localizo una pequeña gotera,
que me hace pensar
que debe de ser como las que tengo dentro de mi cerebro,
pequeñas pero que varias juntas
y de esa forma tan insistente,
crean fuertes hemorragias cerebrales,
pienso que voy a poner un periódico en el suelo
para que se seque el charco
y que no me joda la madera del suelo.

Al mismo tiempo me digo
que menos mal que aquí llueve muy poco,
pues a mi edad y con mis prejuicios
no me atrevo a subir al tejado,
en lo físico me atrevo mucho menos que antes,
en lo psíquico me pasa al revés,
me siento más intrépido y más atrevido que nunca...

Me pongo música amiga
y para calmar a la fiera que llevo dentro mí
y poco a poco voy entrando en una especie de trance
sin llegar a la descomposición.

A su vez
sigo leyendo
ahora leo a otros poetas,
y para ver si alguno de ellos
tira de mi hilo y vena poética
entonces, empiezo la construcción de éste poema,
y ahora estoy buscando su punto final
y es que a veces,
es más difícil dar el punto final y definitivo
que levantarse a las 6 de la mañana
y a su vez, cagarse en todo.

EL SECRETO DEL MAR


Un día paseando cerca del mar me encontré con una sirena. Una preciosa sirena con un fuerte olor a perfume marino. Le pregunté que era lo que tenía el mar y cual era su secreto para almacenar tanta belleza dentro de él y estar tan rebosante de felicidad. Ella me respondió:
que el mar tiene tanta belleza y está tan lleno de vida, porque el mar no necesita a nadie que presuma de ser humano. O esa fue mi traducción rápida de lo que ella dijo, pues ella me habló en el idioma marino, un idioma que no domino. Y eso que he recorrido mundo y puertos de toda clase.
Y tras esa explicación se fue al mar tan tranquila. Se sumergió y se perdió en lontananza y desapareció entre crestas de olas. Yo seguí paseando y dando vueltas y más vueltas a su respuesta:
El mar es así porque no necesita a nadie que se parezca al ser humano.
¡Manda carallo!, me dije.
Ese día de paseo y en el que hablé con la sirena, lógicamente no sirvió para resolver mis dudas más vitales. Así que seguí tratando de descifrar sus palabras de sirena. Así cada día me acercaba al mismo sitio en que por última vez la había visto y nada. Ella no se dignaba a aparecer.
Pasaron las días, los meses y puede que los años. Hasta que me di por vencido y casi me adapté a seguir viviendo sin tener esa respuesta.

Y casi me olvido de todo ello. Hasta que un día y por casualidad, iba dando un paseo con mi perro y la vi sobre una roca tomando el sol. No hizo falta preguntarle nada, pues ella respondió antes que yo le preguntara nada. Supongo -me dijo- supongo que no habrás resuelto el jeroglífico porque noto que ya no piensas en él... Y sin esperar mi respuesta, siguió hablando:
El mar me ha mandado un recado y si tú quieres, puedes conocerle en persona y así resuelves y de una vez por todas, tu rompecabezas vital. Tendrás que acudir a su cita y el mar... te convoca a que asistas esta noche con la luna llena al Faro del acantilado. Estupefacto me quedé y por supuesto le dije que sí, que si iría.
Llegada la noche mi corazón no cabía dentro en mi pecho (era un galgo trepidante a punto de reventar) y su ritmo se aceleraba a cada segundo que pasaba. Así que a las 10 de la noche estaba sentado al lado del Faro y viendo a las olas como rompían a lo lejos bajo mis pies. En una de ellas el mar levantó su lomo de ola de nácar y me envolvió una inmensa ola que con su fuerza me arrastró tras ella. Pensé que ya estaba muerto o que me iba a morir de inmediato, pero ¡que va!. Allí seguía flotando y nadando como un jabato y viendo al mar por dentro y enseñándome sus profundidades más íntimas. Mientras tanto el mar me hablaba y con una música acompasada por el movimiento de las olas, me decía:
si tú buscas el secreto que yo tengo guardado en el fondo marino, tendrás que acompañarme, pero primero vacía los bolsillos de todo lo que necesitas, pues aquí en el fondo marino, no vas a necesitar nada. Y así lo hice. Vacié mis bolsillos por completo y acompañe al mar hasta sus profundidades.
Cuando ya casi tocaba con mis pies el fondo, el mar me dijo con sorna: ¿Te has acordado de respirar? y yo le dije la verdad: pues no, no me he acordado de llenar mis pulmones. Y a continuación con una sonrisa irónica y un poco piadosa se despidió de mi, no sin antes decirme: ahora ya sabes mi secreto. No has necesitado respirar hasta que yo te lo he preguntado y sin más desapareció y al final me acabó vomitando sobre la arena de una playa. Aún confuso y un poco aturdido por su respuesta, dirigí mis pasos y como mejor pude, hacia mi casa. Entonces que me quiso decir, ¿ qué yo puedo ser feliz si no necesito a nadie?. Me interrogaba y me obsesionaba un poco más a cada paso que daba.
Al día siguiente seguía pensando en sus palabras y entonces empecé a entenderlas. Pensé, yo seré feliz si consigo no necesitar, si llego a ese estado en que uno flota sin necesidad de los demás. Tu propio estado, único e independiente (como el de Ikea), en donde los demás están y tú estás con ellos, pero ya nunca más te impondrán sus necesidades perentorias. Desde ese día veo a la gente distinta, la oigo y la escucho, les hablo y les hago caso, pero mantengo las distancias necesarias para que cada uno tenga su vida y su resplandor. Y desde ese día entendí al mar y empecé a entenderme a mí. ¡Tampoco es tan difícil!.

Como veis y podéis comprobar
Os he contado un bonito cuento
que casi nada tiene que ver con la realidad.
Pero bueno...
que nadie nos quite
el derecho de soñar.

11 DE MAYO Y LUNES (Hace 1 año)

 


11 de mayo y lunes
11 de mayo
y primer día de la desescalada,
veremos como va el asunto,
nos jugamos mucho
y ya que estamos
os voy a dar una primicia,
como esto salga mal
y haya que volver para atrás,
yo anuncio y a voz en grito
que cogeré la baja
y no tengo que inventarme nada,
llega con leer mi historia clínica:
tengo 64 años (ahora, tengo 65),
soy diabético empedernido y un poco zalamero,
soy hipertenso sin causa ni motivo aparente
y con estos tres puntos tengo de sobra y más...

Vamos a ver,
que la primera vez o sea ésta que acaba de pasar,
todo nos cogió de improviso
y yo no iba a bajarme del carro en plena batalla
(no es mi forma de ser ni de estar)
pero ahora sabemos un poco más como va todo
y además, sabemos que ahora ese todo
depende y mucho de nosotros,
que si lo hacemos bien... daremos otro paso al frente,
pero si volvemos hacia atrás
es porque no hemos querido hacerlo bien
y entonces el menda va a decir:
me pido la baja
y nada de que hay que ser valientes,
porque ya he demostrado de que madera estoy hecho,
y es que pasar de ser valiente a ser gilipollas
hay un solo paso,
mi juramento hipocrático está cumplido y con creces,
aunque en realidad...
poco me importa el dichoso juramento de mierda.

Yo soy médico porque quise serlo,
y vamos a ver...nadie me regaló nada,
y lo de abandonar en medio de una batalla
no es algo con lo que me identifique
ni está descrito en el manual de mi funcionamiento vital.
Si tengo que estar en primera fila,
aunque me disguste y me agobie,
allí estaré...
pero si por una payasada de unos cuantos putos payasos,
tengo que estar de nuevo en primera fila
¿sabéis lo que os digo?
Pues que se coman el marrón ellos solitos.
El menda estará de baja y hasta nuevo aviso,
yo no estudié medicina para salvar
bultos de carne con dos ojos y dos piernas
yo estudié medicina para salvar personas íntegras y nobles
y es que dentro de mi concepto de persona
no entran semejantes engendros.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...