Eduardo Galeano


“Seremos imperfectos, porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses, pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido seremos capaces de vivir cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última”.

 

Hoy no me despido de ti

 


Hoy no me despido de ti

y te juro...

que voy a ser fuerte y contundente en mi decisión.


Ya me he despedido de ti otras veces

y en todas

solo pude escuchar el sonido de las olas

rompiendo sobre la trémula arena

y poco más...


No hay nada que hacer.

Nuestros mundos 

han dejado de ser paralelos

y no tienen el mismo fin ni la misma historia,

tienen diferentes dimensiones

distintos ángulos y tangentes

y ahora, 

cuando veo hacia mi mundo

ya no te veo a ti.

En esa foto sales entre difuminada y borrada

y por una mancha blanco amarillenta.


Mario Benedetti - Ojalá // Poema.

¡ESCALERAS AL CIELO!


 La Increíble Escalera de la Presa de Varosa... Lamego. Portugal.

Lo dicho...¡Escaleras al cielo!

Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo (Gabriel García Márquez)

 

 Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo

 

Originalmente, el “Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo” fue publicado con el título “El invierno” el 24 de diciembre de 1952 en el número especial de navidad del periódico El Heraldo. Posteriormente sería publicado en la edición de octubre de la revista bogotana Mito y llevaría el título con el que hoy es conocido. En este cuento el personaje Isabel, una mujer encinta, va describiendo desde el interior de su casa cómo una lluvia de casi seis días va privando de sus sentidos a todos los habitantes hasta dejarlos en un estado sin tiempo entre la vigilia y el sueño.     

 

Llovió durante toda la tarde en un solo tono. En la intensidad uniforme y apacible se oía caer el agua como cuando se viaja toda la tarde en un tren. Pero sin que lo advirtiéramos, la lluvia estaba penetrando demasiado hondo en nuestros sentidos. En la madrugada del lunes, cuando cerramos la puerta para evitar el vientecillo cortante y helado que soplaba del patio, nuestros sentidos habían sido colmados por la lluvia. Y en la mañana del lunes los había rebasado. Mi madrastra y yo volvimos a contemplar el jardín. La tierra áspera y parda de mayo se había convertido durante la noche en una substancia oscura y pastosa, parecida al jabón ordinario. Un chorro de agua comenzaba a correr por entre las macetas. “Creo que en toda la noche han tenido agua de sobra”, dijo mi madrastra. Y yo noté que había dejado de sonreír y que su regocijo del día anterior se había transformado en una seriedad laxa y tediosa.

Más libre que nunca.

 

Estoy más cerca de lo imperfecto

que de la perfección pluscuamperfecta.


Me gusta ser cojo

y manco y disléxico

y ser más débil que fuerte

y mostrar mi lado más débil

y como el árbol que muestra sus ramas amputadas.


Me encuentro desnudo

 enseñando mis muñones

y mostrando mi cuerpo lleno de cicatrices mal cicatrizadas.


Me encuentro deformado por el paso de los años

pero más libre que nunca.

LAS GRANDES IDEAS (De hace 1 año)

 

Día 13 de Octubre y Domingo del 2.020. Hoy me vengué de mi falta de sueño y quería dormir sobre 10 horas y en realidad dormí 13 largas horas seguidas. Desperté a las 7 y media y para llamar y decir que hoy entraba de guardia de avión de 24 horas y desde las 8 de hoy hasta las 8 de mañana y porque estoy obligado a hacerlo y además me parece muy bien el que se nos controle y porque somos débiles, aparte de ser carne putrefacta. Doy la entrada con mi nombre, apellidos y con mi número de teléfono y es como dar el santo y seña para decir...estoy dispuesto. Después a los 5 minutos me llaman ellos y no para decirme que tenía un traslado de avión, sino que como se había enfermado un compañero médico en la UVI móvil, pues era para saber si yo podría tapar ese hueco.
Y ni un segundo tardé en darle la contestación pertinente: no puedo o no quiero y no puedo porque estoy escarallado y tengo derecho a ello y no quiero y porque mi vida no está basada en el 061 y ¡coño! tengo otras muchas cosas que hacer. Y es que con el paso del tiempo o de los años, se incrementa la necesidad de tener que descansar y porque sino lo haces no remontas el vuelo y sin darte cuenta entras en una dinámica cansina, estúpida y anodina. Ahora, hay que cuidarse más que nunca y hay que mimarse tiernamente y hacer los descansos que tocan y que no tocan y dormir las horas que nos aconsejan y de vez en cuando hay que meterse una "jartá" (hartada) de horas durmiendo (es lo que se llama, terapia del sueño).
Pues en 13 horas de dormida continua e intensa, he soñado de todos los colores y en todas las situaciones que os podéis imaginar. Me he cansado de cambiar de decorado y de pasar de héroe a villano y de ser el ejemplo a seguir a ser el más arrastrado del lugar. Bueno, al final se me mezclaron tanto los sueños que el resumen es demasiado abstracto para poder ser contado. ¿Qué os voy a contar yo sobre el surrealismo de los sueños?. Todos sabemos de que va el tema problema y cuando son 13 horas seguidas pariendo sueños y a la velocidad del sonido...pues el resultado final, es un nudo demasiado complejo de sueños y que a veces y tal como me resulta ahora, me resulta imposible de desatar o de interpretar.
La sensación es de masa ocupante de espacio en un cerebro comprimido entre las tapas duras del esqueleto o hueso, que a su vez envuelve nuestro precioso cerebro (el Cráneo) y según hacia donde comprima te produce un sueño o te produce otro. Y lo único que se puede hacer ante éste desorden temporal es dejar pasar el tiempo y las horas y porque a poco ese efecto se irá descomprimiendo y entonces vendrá un período ventana y en donde lo claro y nítido será lo dominante. Después de una espesa niebla vienen los días o momentos más brillantes y así al final se acaba demostrando la teoría que dice que después de un relajado, intenso y largo descanso tienen que venir tus momentos más alucinantes. Por tanto, las grandes ideas casi siempre se preceden de largos descansos...

Yo podría disparar primero

 

Yo podría disparar primero,

pero no quiero,

es más, 

en principio me niego...


Hace mucho tiempo que abandoné las armas

y la violencia y sus consecuencias.


Ahora ejerzo de santón

y pongo la otra mejilla si hace falta

y te bendigo si me partes la cara

y me la destrozas.


El hecho de haberme peleado con medio mundo

hace que ahora no tenga término medio.


Bueno, 

éste es mi primer pensamiento

el cual me dura entre dos a cinco minutos,

pasado ese tiempo

me empieza a hervir la sangre

y el blanco de los ojos se me tiñe de rojo

y la baba aparece por las comisuras de mi boca

y entonces,

os vais a enterar de lo que es un ser violento

y hasta sus últimas consecuencias.

UN ESQUELETO CON ALMA DE FUEGO


Sin recordar... puedo soñar,
Puedo amputar mis malos sueños
y destrozar mis peores pesadillas.
Puedo dormir sobre sus cenizas.
Puedo despertar a media noche,
agitar mi envase y de nuevo
alcanzar mi sueño.
Puedo mirar hacia el techo
y buscar las telarañas de la noche.
Puedo envolverme bajo las sábanas blancas,
tanto como puedo soñar despierto
y soñar dormido.
Y hasta puedo ser acunado por miles de manos,
unas... fuertes y ásperas,
otras... débiles y suaves,
y algunas... poderosas y bellas,
y mientras la música me despierta poquito a poco,
... yo pongo mis pies en el suelo...
y entonces...
ando, hablo y quiero,
amo, siento y comprendo
y sobre todo, me siento persona
y por eso entiendo que el ser humano
está echo de partes unidas por hilos invisibles,
y por eso a veces me digo...
encaja tus partes
pues vendrá el viento del norte
y las unirá como piezas de encaje
y al final, seré un esqueleto con alma de fuego
y vientre de rana...

José María Cumbreño

 


«Los bolsillos de los abrigos
se comunican
con los inviernos anteriores.»

Amalia Bautista



Para ti nunca fui más que un pedazo

de mármol. Esculpiste en él mi cuerpo,

un cuerpo de mujer blanco y hermoso,

en el que nunca viste más que piedra

y el orgullo, eso sí, de tu trabajo.

jamás imaginaste que te amaba

y que me estremecía cuando, dulce,

moldeabas mis senos y mis hombros,

o alisabas mis muslos y mi vientre.

Hoy estoy en un parque, donde sufro

los rigores del frío en el invierno,

y en verano me abraso de tal modo

que ni siquiera los gorriones vienen

a posarse en mis manos porque queman.

Pero, de todo, lo que más me duele

es bajar la cabeza y ver la placa:

«Desnudo de mujer», como otras muchas.

Ni de ponerme un nombre te acordaste.

Lorena Larrañaga. "Lo que sostiene el aire"

Hay una hora en que la casa se llena de caballos que nadie ha llamado. Sus crines recorren los pasillos como agua peinada por una madre muer...