Manuel Machado


Para mi pobre cuerpo dolorido
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,
para mi amarga vida fatigada...
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar y no pensar en nada!"

José Sbarra


 

"Nunca sabremos por qué amamos tan poco y tan mal, ni por qué destruimos lo que amamos."

EL EXTRAÑO CASO DEL DR JEKYLL Y MR HYDE (Robert L. Stevenson)


«Ha sido por el lado moral, y sobre mi propia persona, donde he aprendido a reconocer la fundamental y originaria dualidad del hombre. Considerando las dos naturalezas que se disputaban el campo de mi conciencia, entendí que se podía decir, con igual verdad, ser una como ser otra, era porque se trataba de dos naturalezas distintas; y muy pronto, mucho antes que mis investigaciones científicas me hicieran lejanamente barruntar la posibilidad de un milagro así, aprendí a cobijar con placer, como en un bonito sueño con los ojos abiertos, el pensamiento de una separación de los dos elementos. Si éstos, me decía, pudiesen encarnarse en dos identidades separadas, la vida se haría mucho más soportable. El injusto se iría por su camino, libre de las aspiraciones y de los remordimientos de su más austero gemelo; y el justo podría continuar seguro y voluntarioso por el recto camino en el que se complace, sin tenerse que cargar de vergüenzas y remordimientos por culpa de su malvado socio. Es una maldición para la humanidad, pensaba, que estas dos incongruentes mitades se encuentren ligadas así, que estos dos gemelos enemigos tengan que seguir luchando en el fondo de una sola y angustiosa conciencia.
¿Pero cómo hacer para separarlos?».

Dante Alighieri


 

"Tres cosas todavía conservamos del Paraíso: las estrellas, las flores y los niños".

MARWAN

 

Y te quiero decir
que a veces me imagino y no es contigo.
Me cuesta demasiado decidir
entre la soledad y el compromiso.
Y te quiero decir
que a veces no sé bien si necesito,
huir a otro planeta o escribir
que siempre quiero huir pero es contigo.

"El rey Lear" #Shakespeare


 


HASTA...

 

"Hasta las cicatrices curadas

de vez en cuando, laten".

SOMOS...


Somos humo de aquella hoguera mal apagada

y ceniza de aquella penosa historia.


Ahora

somos más ponderados

y medimos las cosas con más cautela,

somos más prudentes

y porque hemos aprendido del gato escaldado.


Ahora nos dicen 

¡vente conmigo!

y nos ponemos de perfil

y tal y como si no fuera con nosotros.


Uno lo que quiere a éstas alturas del vivir,

es querer pero sin agobiar y sin agobiarse

querer sin ansias de propiedad

querer a una distancia prudencial

y de vez en cuando hacer...

 una fusión total y absoluta.

La otra costilla de la muerte (GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ)

 


 La otra costilla de la muerte

 

Publicado por primera vez el 25 de julio de 1948 en el periódico El Espectador, este cuento de corte surrealista narra la extraña relación física y metafísica de un hombre con su hermano gemelo muerto, a quien siente en un sueño durante una madrugada lluviosa.

 

Oyó, allá afuera, el golpeteo de la lluvia creciente que se venía martillando los cristales de la ventana entreabierta. Un aire fresco, regocijado y nuevo entró cargado de humedad. El frío de las manos se intensificó haciéndole sentir la presencia del formol en las arterias; como si la humedad del patio hubiese entrado hasta sus huesos. Humedad. “Allá” hay mucha humedad. Pensó con cierto disgusto en las noches de invierno en que la lluvia traspasará la hierba y la humedad irá a dormir sobre el costado de su hermano, a circularle por el cuerpo como una corriente concreta. Le parecía que los muertos tuvieran necesidad de otro sistema circulatorio que los fuera precipitando hacia otra muerte irremediable y última. En ese momento deseaba que no lloviera más, que el verano fuera una estación eterna y dominante.

 

Guillermo L. Bawden (Blog de "Emma Gunst")

 

Quiero que me hables de la lluvia
no del buen tiempo
El buen tiempo
me pone los dientes ásperos
Es en la boca
dónde más se extraña la lluvia

ESA ESTRELLA


 Busco entre los restos de mi occipucio

la estrella que un día me regalaste.


Yo sé que allí la puse

porque de aquellas...

mi mente estaba ocupada

con cuatro asuntos sin importancia.


Fue al caer la tarde

y ya asomaba la luna,

metiste la mano en un bolsillo

y entre tus dedos se veía algo brillante.

 Me la diste en silencio

y como corresponde,

mientras el brillo de tus ojos denotó

que esa estrella era parte de tu alma.

Lorena Larrañaga. "Lo que sostiene el aire"

Hay una hora en que la casa se llena de caballos que nadie ha llamado. Sus crines recorren los pasillos como agua peinada por una madre muer...