ANTONIO MUÑOZ MOLINA

 

No hay nada como la alegría de descubrir algo completamente nuevo, de comprobar que, por mucho que los años induzcan a la melancolía o a la simple desgana, el espectáculo de lo real siempre es inabarcable. Siempre hay ciudades y libros y música y películas a los que llegar por primera vez, que lo toman del todo por sorpresa, despertándole la limpia pasión de admirar y aprender. Entonces resulta que no haber leído algo todavía no es una deficiencia inconfesable, sino la oportunidad de una celebración. Un espejismo mezquino de la edad es suponer que el mundo está en decadencia porque uno ya no es joven. Un cierto grado de escepticismo es inevitable con el paso del tiempo, pero no hay nobleza en el cinismo. Que tú hayas perdido la capacidad de apreciarla no quiere decir que la belleza ya no exista.


Me falta

 


Me falta el olor a naftalina de los antiguos cajones

y el de los guisos eternos de aquellas mañanas.

Me falta el aroma a pescado fresco y resbaladizo

y el sabor de la hoja de bacalao colgada de la ventana.

Me falta el olor de la colonia fresca de la mañana

y el esplendor de los melocotones al llegar la primavera.

ALICIA MILLÁN (Blog "Azul de Mar")

 


Esta noche
alguien ha tenido que soñarme
-yo sola no enredo así las sábanas-
tengo la boca (...) los labios
como si alguien los hubiera usado
para hurgar en la felicidad.

Me declaro culpable



 Me declaro culpable

de ser profundamente insumiso

de no querer gloria en la victoria

y de preferir un abrazo amigo

a matar con una bala a mi peor enemigo.


Me declaro culpable

de ser así tal como soy:

explosivo, pasional,

ardiente, apasionado,

nunca devoto de nada,

desconfiado porque así me han enseñado,

amigo de mi soledad 

y curioso y por mi curiosidad innata.


Nací...curioso

y moriré...curioso

y en el más allá

 intentaré descifrar mi última curiosidad

¿porqué los gusanos se han comido mi cuerpo?.

REFLEXIÓN EN CADENA

 

REFLEXIÓN EN CADENA

 

A veces no es necesario buscar en tus propias palabras porque ya está todo escrito y recuerdas esa frase de E. Hemingway que leíste hace ya tiempo: "La mejor forma de averiguar si puedes confiar en alguien es confiar en él." y que te lleva, irremediablemente y casi sin pensarlo, a lo que escribió J. Saramago: "Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos." y te hacen comprender lo que dijo A. Pizarnik: “Cuídate de la sombra de su sombra”. Y pareces perdida y sin palabras hasta que recuerdas lo que le leíste a S. Plath “No es noche ésta de ahogarse” y lo que dijo G. Sainz:  "Comprenderlo todo es ver que nada podría haber sido de otro modo del que es." y decides lo mismo que en su momento hizo Chang Soo Ko "Tu voz que salió de la penumbra regresa a la oscuridad.", porque crees lo que dijo R. Tagore: "Yo sé que las nubes duran sólo un momento y que el sol es para todos los días." Y al fin, te quedas con la gran verdad que encerraban las palabras de B. Prado: “Lo que importa de un poema es en quién te convierte”. Y sabes que ya está todo escrito.

EL PRIMER RAYO DE SOL

 



    El primer rayo de sol de España y como todo el mundo sabe o debía saber, sale por mi pueblo, Es Castell (Menorca) y por la puerta metálica del muelle de Cales Font, que es y me supongo que es la verdadera puerta del sol de ésta España tan nuestra y tan extraordinariamente compleja.

      Antes, el sol salía por Antequera y se ponía por las Islas Cíes (Vigo). En cambio ahora, el sol nace por Es Castell y se pone igualmente, por mis queridas y amadas, Islas Cíes. Pienso que lo realmente bonito del sol en esta Isla, es su salida, su despertar desgreñado y amodorrado, su espléndido amanecer que tiñe de rojo-naranja esa franja en que se besan el mar, el cielo y a veces, la luna. Es impresionante ver como la luz del sol se va extendiendo en forma de manto claro y despampanante y que al mismo tiempo, una mano invisible va encendiendo poco a poco todas las bombillas del cielo.

    No desprecio y para nada, los atardeceres, son preciosos. Pero yo tengo grabado en mi retina y a cincel y martillo mi atardecer preferido: los atardeceres de mi ría de Vigo, cuando el sol se acuesta sobre las Islas Cíes. En mi vida he visto atardeceres más bonitos. Si a ello sumamos, que cuando acampábamos entre los pinares de las Islas Cíes y para después trepar hasta el Faro (que estaba en el punto más alto) y quedando nuestros pies colgando sobre un hermoso acantilado con vistas grandiosas a un Atlántico infinito. Pues allí sentados en su borde, hacíamos piña y pasando de mano en mano esos canutillos compartidos. Pues se veía la puesta del sol y también se iba más lejos...y haber quien era el guapo que vislumbraba el afanado rayo verde.

    Yo en estado, digamos que normal, nunca llegué a ver ese rayo verde. Pero en estado de alucinación y colocado hasta los huesos, pues creo que sí, bueno yo y todos los que compartíamos ya se sabe qué. Esta era una regla de tres, a más mandanga fumada, más rayos verdes se veían. Es curioso, pero esta moda, también se estilaba en la zona de Cádiz (otro trozo de mi alma). Sólo que allí y dada la calidad del costo o hachís (el moro está a dos pasos), el rayo verde siempre se veía con más grueso pero menos nítido. Podía ser verde, naranja, amarillo y que más daba el color que tenía el asunto  y el asunto era que todo al final se convertía en negro y tan negro del ciego que te pillabas.

                      Pues eso, volviendo a la Isla y a sus amaneceres rojos, como dice una amiga que gusta de bañarse a las siete de la mañana, la vida en el mar se hace de noche. Y ¡!es verdad!!. Yo creo que los humanos cooperamos a ello, aportamos nuestro granito de arena, sino que alguien se sumerja en el mar de noche y de día, y establezca una comparativa y así verá que en la noche todo es quietud y paz (a nuestro oído los peces no hacen ruido) y en el día todo es ruido, ruidos de motores, de risas, de gritos...Sí, nosotros cooperamos a que nuestros peces sean insomnes, les hicimos cambiar su ciclo de vida. A veces, es verdad que pescamos a pleno día, pero yo creo que éstas capturas, son de peces empanados que aún no llegaron a su casa o están bajo los efectos de una noche de juerga o sea, de resaca.

                    No añoro el mar, sino el Océano. Añoro sus mareas vivas de agosto en el Océano Atlántico, esas mareas más altas y más bajas que nunca, la arena mojada y bañada por el mar, el brillo que emite, la gama de colores y tonos y el olor a algas que va dejando el mar. Dicen que es olor a yodo, yo nunca olí el yodo o sea que para mí, huele a algas y las algas huelen a mar y punto.

                    También es verdad que añoro la montaña, sus cimas, sus ruidos, sus árboles, su frescor veraniego, sus cencerros, su cielo, sus estrellas, sus colores,... Lo de sus colores ya es patológico, toda mi vida amé los colores otoñales.
 Los  colores de sus hojas caducas que anuncian su despedida tiñéndose de ese amarillo-ocre-rojizo, que hace contraste con el verde de la hierba fresca y húmeda, siempre salpicada de hojas caducas amarillentas y ocres. Y no podía faltar, el olor a tierra mojada.

                   Y que decir tiene, los ríos. ¿dónde están los ríos en ésta Isla?. Aquí están muy muy lejos, tan lejos que aquí no existen. Nunca pensé que echaría de menos un río, siempre los tuve de mano en mi Galicia natal, pero allí era más de mar que de río. Pero ahora sí, sí que necesito un río, un río del Norte, de aguas frías y frescas, de cauce abrupto, sinuoso y ruidoso, con su silueta delimitada por filas de arbustos que se inclinan ante su presencia. Busco con tesón un rincón tranquilo del rio, donde pueda escuchar sus sonidos: los pájaros, el viento y el murmullo de sus aguas. Así me dejo llevar y tal cual me quedo medio dormido, pues en éste estado de shock me quedo relajado y muy tranquilo.

        "En Menorca vivo, y la llevo en el alma. Pero los otros trozos los tengo en Cádiz y en Vigo". Es decir, mi alma está partida en tres pedazos.

ALGUNOS...


"Algunos nos perdemos
nada más salir
más allá del linde de nuestro jardín
después,
andamos a trompicones y cabezazos
contra esos muros invisibles
que siempre hemos negado
reconocer".

 

Roberto Bolaño

 

"Ahora tu cuerpo es sacudido por

pesadillas. Ya no eres

el mismo: el que amó,

que se arriesgó.

Ya no eres el mismo, aunque

tal vez mañana todo se desvanezca

como un mal sueño y empieces

de nuevo. Tal vez

mañana empieces de nuevo".

CANDELA (Irene X)

 


 

Hoy me abro esta herida

                            donde la sangre arde

                para que te calientes las manos.

GATA CATTANA

 


 

"Soy procaz, no soy sincera, 

                                                        y el día que yo me muera 

                                                        se muere lo que más quiero, 

                                                          que no hay amor verdadero 

                                                   para aquel que no se espera, 

                                                              y como yo no te espero 

                                                   soledad es mi compañera". 

O MUNDO...


 

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"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...