YO AHORA


Yo ahora

me giro hacia tí y no te veo.

Eso no quiere decir que no me acuerde de ti

 pero ahí me quedo

o hasta ahí llego y no más.

No me gusta dramatizar en demasía,

ni llamar amor perdido a un amor incomprendido,

además, 

lo mismo que la arena se escapa entre nuestros dedos,

el amor y los sentimientos

tienen sus propias vías de agua

y en cuanto cierro el puño,

siento el vacío en mi mano

y es cuando me doy cuenta

de que todo ha pasado..

PEQUEÑO INFINITO (Cristina Villanueva)


El café, los diarios, ciertas lloviznas, unas rosas rebeldes, libros en la cama, marchas, multitudes, la música de los amigos, palabras en red, un silencio poblado, algunas callecitas de Palermo, la voz de Cortázar que cuenta, los compañeros del alma de La República Española, paisajes italianos que caen abruptos para entregarse al mar, el malecón de Cuba, esas manos que cubren, la belleza del deseo abriendo la piel, jugar a tocarse con lenguaje; el alivio después que la piedra del dolor se levanta, pestañas en seda acariciando la noche; jardines a tientas, una foto olvidada, zapatos viejos, los sueños por venir, la voz que me dice no te rindas, el infinito pequeño de la vida.


NO CABE TODO EN MI MANO



No cabe todo en mi mano

y si por mi fuera

entraría el mundo y unos cuantos planetas más,

 pero no tendría cabida, el sol

y por no quemar mi delicada piel.

Yo soy más de sombras

y soy más de la profunda oscuridad de una cueva

que de la claridad nítida del agua cristalina.

¡RENCOR!

 

Lo que te mata

no siempre es lo que te desangra.

Lo que te mata a veces...

es algo que se cría debajo de tu piel,

es ese bicho infecto contagioso

 que se come la carne, 

que carcome el hueso 

y pudre la piel,

es ese mismo bicho que huele a cadáver en descomposición

y al que algunos llaman...

¡RENCOR!


¿INTELIGENCIA EMOCIONAL?


Parece que ni siquiera yo me doy tiempo para respirar con pausa. Como si de continuo se me fuera la vida, como si estuviera en mi último momento estelar, como si mañana no fuera otro día y todo por esa sensación tan ansiosa de que a lo mejor me paso y sin enterarme... al otro lado. Tengo pánico a que borren mi disco duro y anulen la memoria que existe en mí, pues después del trabajito que me ha costado y bla, bla, blá.... Repito, tengo pánico a que me conviertan en un descerebrado sin escrúpulos o en un don nadie de corcho o en un vegetal o helecho de plástico y para ser más definitivo, o en un trozo de carne con ojos. Y mira que yo no soy de miedos... pero ¡coño!, mi cerebro es mi cerebro y puede que sea lo único que tengo y sólo pensar en el hecho de que alguien me lo puede retocar, me pone en guardia y ojo avizor.
¿Miedo yo?, pues si señor. Y es que si resulta que voy a pasar la ITV de mi coco y seguramente van a decidir tocarme unos cuantos tornillos y que ya sé que algunos los tengo flojos y sueltos... pero al mismo tiempo, también conozco a los controladores del coco ajeno (los psiquiatras) y sé que se empalman fácilmente y empiezan a apretar tornillos como posesos y al final, me dejan en estado de agilipollado perpetuo (vegetativo y baboso). ¿Quién coño sabe algo del coco?. Si yo llevo años trabajando mi coco a destajo y ya veis como va el tema, casi no he tenido progresos. Vamos, que me quedé en la parte anal y guarra de la película. Me quedé con el pis, la caca, los huevos y el que te den o el que me den por el culo...
Ahora bien, que me toquen el área de la inteligencia sí que no me preocupa mucho. Aclaro, no soy ningún superdotado y en todos los tests de inteligencia que me han realizado, los resultados fueron medianos tirando a mediocres (aprobado rasurado). Además como a esos test (que dicen que son tan sesudos) les tengo una manía que no veas, pues más baja es y será mi nota media. Claro que después viene el tío que nos habla de la inteligencia emocional y nos diserta que lo verdaderamente importante, es ser inteligente emocionalmente. Por tanto y como si nada, nos indica cual es el camino hacia la estabilidad emocional (hacia el nirvana) y ahí viene la famosa empatía de los cojones. Mi amiga más odiada, la que me desquicia más que nada y nadie y la que me hace ponerme del revés y cabeza abajo. Por tanto concluyo, que por ninguno de los lados tengo remedio, que en los test de inteligencia me muevo como pez fuera del agua (boqueo) y dada mi inestabilidad emocional, tengo un cero patatero en inteligencia emocional  y además, espero seguir teniéndolo. A lo mejor todo mi problema es que soy un marciano que vino de Marte y que un día como el de hoy de hace incontables años, cayó en la isla de Menorca.

AL FINAL

 

Al final, 

siempre volvemos a nuestro lugar de origen,

y yo me veo haciéndome un hueco

en aquella playa desde la que un día cogí el vuelo,

tengo vistas a mi querida ría de Vigo,

tengo un diente de león en la loma de una duna

y hay horas en que me siento bajo el cobijo de un hermoso pino

y es que al final,

sólo somos el recuerdo de lo que siempre fuimos.

NUESTROS SUEÑOS

 

Me siento preocupado por el acontecer de los acontecimientos. Me preocupa el día a día y el aburrimiento que a veces se produce porque sí o porque no. Me preocupa la corruptela de los políticos que tenemos y todo su choriceo de ave rapaz. Me preocupan los desahuciados y los parados que hay y los que habrá. Me preocupan los derechos civiles, libertades sociales y por supuesto, las laborales. Me preocupa que esto no cambie y que tampoco haya una alternativa clara, concisa y radical. En fin, me preocupan tantas cosas que ya no sé de que tengo que preocuparme. Quizá debía empezar a preocuparme por mi...pero hoy no es el día de preocuparme de mi existencia.

Por tanto no me voy a quedar en esa fase, en  la de estar, llorar y quedarme preocupado, porque simplemente esa actitud  fomenta el inmovilismo de las ideas y corres el peligro serio de quedarte tal estatua de sal. Prefiero seguir hacia adelante y repartir estopa a todo lo que se menea y respira. Ahora bien y tengo que decirlo claro (además de a voz en grito), tampoco tengo una alternativa idónea y profundamente meditada, tengo apuntes, tengo pequeñas pinceladas que a veces están mal pintadas. Repito, tengo pinceladas y unas cuantas ideas sueltas dentro de mi hueca cabeza, pero señores ¿qué le vamos hacer?...uno es humano y yo solo no puedo con y contra todo. No puedo ser soldado en el frente y al mismo tiempo ser un ser clarividente que desglosa su estrategia y planifica sus tácticas con  rigor de una mente clara y planificada. Lo siento, no puedo diseccionarlo todo y al mismo tiempo, estarlo cosiendo. Yo creo que somos muchos los que estamos preocupados y quizá si sumamos hagamos algo, pero yo solo predicando y sin saber a quién y para quién predico, creo que no va a ser suficiente.

Me gusta creer que el mundo puede cambiar.  Me gusta pensar que puede haber igualdad y libertad y trabajo y trabajo bien pagado y en condiciones y que el hambre desaparecerá de la faz de la tierra. Sí, me gusta pensar eso, como me gusta soñar que el dinero no es necesario o que nadie nace por encima de nadie, ni que el agua potable es una propiedad privada que sirve de negociete (para unos pocos) a costa de nuestra sed. Por soñar que no quede, soñar de momento es gratis y es lo único que no
 nos pueden controlar los gobernantes de nuestro globo terráqueo... ni vía internet, ni siquiera con los drones espías o con los satélites que nos vigilan desde el espacio estelar. Los sueños son nuestros y es el último poder que nos queda. Por tanto soñemos y sigamos soñando. Y sino nos dejan soñar...pues... seguiremos soñando.

 


ME SOBRA...



 

Me sobra todo o casi todo,

me sobran las palabras que se deslizan por el cielo de mi boca,

 me sobran los sonidos guturales que salen sin más...

 Me sobra la mentira piadosa

y la lujuria mentirosa.

Me sobra el viento calmo y sosegado

y el bochorno de las tardes de verano.

Me sobra la violencia con o sin medida,

como me sobran el lloros compasivo del que quiere dar pena.

Me sobra el poder del dinero,

y el implacable capitalismo desmedido.

Me sobra todo lo mezquino,

y todo lo divino 

y que además, todo lo que no tiene sentido.

Me sobran algunas letras cuando escribo,

y añoro dar un giro contra sentido y sin sentido.

Me faltan golpes, quiebros y amagos,

como me faltan algunas letras del abecedario.

Me sobra y a veces me falta,

y me falta y a veces me sobra,

pero yo os aseguro,

que no me falta, ni me sobra,

soy tal como he nacido,

sólo que más grande, menos niño y más envejecido.

PEZ VORAZ


 Ahora soy un pez voraz por mera necesidad

y amo el mar visto desde tierra...

es otra perspectiva,

es ver el mar a vista de roca dura y seca,

siempre resistiendo la mordida brutal y espumosa,

siempre aguantando las embestidas de esos remolinos delirantes,

siempre queriendo esa paz y tranquilidad que emana la tierra sobre el mar

esa paz que siempre hemos soñado y que muy pocos conseguirán.



Y SIEMPRE CUIDARNOS

Cuidarse, cuidarme, cuidarte,
con mimo, con ganas, con celo,
con esmero, con delicado cuidado
y sin tocarte un pelo.
Acariciarte como la flor de un día,
como la lluvia fina,
como tus ojos, como los míos,
como la seda de tu blusa,
como desabrochar el botón de tu camisa,
como el hueco de tu espalda,
como la vida, como la misma vida,
como el primer día, como el primer beso,
como mis sueños, como los tuyos,
como esa nube en la que flotamos.
Y cuidarse y cuidarme y cuidarte
y siempre y siempre ¡¡¡cuidarnos!!!.
Todas las reaccio

-Belén Reyes-


 Y qué sucede

si de pronto un día

te das cuenta de que todo es mentira,

y no sabes si meterte a loca

a puta

o a suicida,

o arrancarte el alma

y sentarte en una silla

y ya

medio gilipollas,

ver cómo pasa la vida

¿Usted qué haría...?

.

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