La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón)

 

"Esta vida vale la pena vivirla por tres o cuatro cosas, y lo demás es abono para el campo."


 




















GIOCONDA BELLI


Yo fui una vez una muchacha risueña

que andaba con su risa

por toda una ciudad que le pertenecía.

Yo fui una vez una mujer poeta

que salía con un poema nuevo,

como quien sale con un hijo,

a enseñarlo,

a gozarlo.

Yo fui una vez la madre de dos niñas preciosas

y andaba segura de mi felicidad,

desafiando al viento y a las cosas,

Ahora,

yo soy una mujer que no conoce la tierra donde vive,

sin amor,

sin risa,

sin Nicaragua,

soy una poeta

que escribe a escondidas

en oficinas serias y casas de huéspedes,

soy una muchacha que llora

debajo de un paraguas

cuando la muerde el recuerdo,

soy una madre que añora la alegría de sus hijas.

Ahora,

soy un canto de lluvia y de nostalgia,

soy de ausencia. 























¿INTELIGENCIA EMOCIONAL?

Parece que ni siquiera yo me doy tiempo para respirar con pausa y con sosiego. Como si de continuo se me fuera la vida, como si estuviera en mi último momento estelar, como si mañana no fuera otro día y todo por esa sensación tan ansiosa de que a lo mejor me paso y sin enterarme... al otro lado. Tengo pánico a que borren mi disco duro y anulen la memoria que existe en mí, pues después del trabajito que me ha costado y bla, bla, blá.... Repito, tengo pánico a que me conviertan en un descerebrado sin escrúpulos o en un don nadie de corcho o en un vegetal o helecho de plástico y para ser más definitivo, o en un trozo de carne con ojos. Y mira que yo no soy de miedos... pero ¡coño!, mi cerebro es mi cerebro y puede que sea lo único que tengo y sólo pensar en el hecho de que alguien me lo puede retocar, me pone en guardia y ojo avizor.
¿Miedo yo?, pues si señor. Y es que si resulta que voy a pasar la ITV de mi coco y seguramente van a decidir tocarme unos cuantos tornillos y que ya sé que algunos los tengo flojos y sueltos... pero al mismo tiempo, también conozco a los controladores del coco ajeno (los psiquiatras) y sé que se empalman fácilmente y empiezan a apretar tornillos como posesos y al final, me dejan en estado de agilipollado perpetuo (vegetativo y baboso). ¿Quién coño sabe algo del coco?. Si yo llevo años trabajando mi coco a destajo y ya veis como va el tema, casi no he tenido progresos. Vamos, que me quedé en la parte anal y guarra de la película. Me quedé con el pis, la caca, los huevos y el que te den o el que me den por el culo...

Ahora bien, que me toquen el área de la inteligencia sí que no me preocupa mucho. Aclaro, no soy ningún superdotado y en todos los tests de inteligencia que me han realizado, los resultados fueron medianos tirando a mediocres (aprobado rasurado). Además como a esos test (que dicen que son tan sesudos) les tengo una manía que no veas, pues más baja es y será mi nota media. Claro que después viene el tío que nos habla de la inteligencia emocional y nos diserta que lo verdaderamente importante, es ser inteligente emocionalmente. Por tanto y como si nada, nos indica cual es el camino hacia la estabilidad emocional (hacia el nirvana) y ahí viene la famosa empatía de los cojones. Mi amiga más odiada, la que me desquicia más que nada y nadie y la que me hace ponerme del revés y cabeza abajo. Por tanto concluyo, que por ninguno de los lados tengo remedio, que en los test de inteligencia me muevo como pez fuera del agua (boqueo) y dada mi inestabilidad emocional, tengo un cero patatero en inteligencia emocional y además, espero seguir teniéndolo. A lo mejor todo mi problema es que soy un marciano que vino de Marte y que un día como el de hoy de hace incontables años, cayó en la isla de Menorca. Y entonces ahora, soy un marciano en Menorca. 



 




















LOS EGOS

 

Al final será verdad

que siempre acaban ganando los egos.

El héroe se hace más héroe que nunca.

El villano o malo, tiene el caballo más lento y peor.

El bueno es atractivo, morboso y un poquito grimoso.

La chica es de nata, chocolate y tono pastel.

Los amigos del héroe, son seres mediocres y aburridos.

El bosque es tupido y frondoso.

Las montañas son rocosas y áridas.

El viento sopla fuerte del norte.

Nieva intensamente en las cimas.

Hace frío en el valle.

Hay que cruzar el río

y el héroe nos dice por donde hay que cruzarlo,

pasa el malo y casi se cae

pasa la chica y lo hace muy bien

pasan los amigos del héroe

y uno se cae...

y pasa el héroe y recoge al caído

y entonces el ego del héroe

no cabe dentro de sí.




 












Al final será verdad

que siempre acaban ganando los egos.

El héroe se hace más héroe que nunca.

El villano o malo, tiene el caballo más lento y peor.

El bueno es atractivo, morboso y un poquito grimoso.

La chica es de nata, chocolate y en tono pastel.

Los amigos del héroe, son seres mediocres.

El bosque es tupido y frondoso.

Las montañas son rocosas y áridas.

El viento sopla fuerte del norte.

Nieva intensamente en las cimas.

Hace frío en el valle.

Hay que cruzar el río

y el héroe nos dice por donde hay que cruzarlo,

pasa el malo y casi se cae

pasa la chica y lo hace muy bien

pasan los amigos del héroe

y uno se cae...

y pasa el héroe y recoge al caído

y entonces el ego del héroe

no cabe dentro de sí.

MAR DE ARDORA (Galicia)

 

MAR DE ARDORA. MAGIA EN LAS PLAYAS DE GALICIA

Silueta de una persona en el Mar de ardora que ilumina el mar en una playa. Fotografía nocturna. Mar de Ardora. Magia en las playas de Galicia. Perder el Rumbo

Nunca se olvida la primera vez que contemplas la bioluminiscencia en el agua de los 

océanos. El Mar de Ardora, también conocido como Milky seas, es un fenómeno natural 

espectacular. Las aguas se iluminan en la oscuridad de la noche, el mar se incendia 

con un tono azulado que sorprende a nuestros sentidos. Hace siglos los marineros y las

 gentes de mar observaban temerosos este fenómeno, actualmente se está convirtiendo

 en una atracción y no nos extraña, es realmente una auténtica maravilla natural.

¿Qué es el Mar de Ardora y por qué se produce?

La responsable de que se produzca el Mar de Ardora o Ardentía es la Noctiluca 

Scintillans o chispa de mar. Son unas algas unicelulares y microscópicas del grupo 

de los dinoflagelados que tienen bioluminiscencia. Pero también otros dinoflagelados 

como el Alexandrium tamarense están presentes en las playas de Galicia y producen

 también este fenómeno. Francisco Rodríguez, del Centro Oceanográfico de Vigo, habla

 de esto en este interesante artículo.

Hay una teoría, llamada la hipótesis de la «Alarma contra ladrones» que sostiene que la

 Noctiluca emplea su luz para hacer más visibles y vulnerables a sus depredadores. 

Suelen alimentar a pequeños crustáceos, como los copépodos, de cuerpo transparente

 que se vuelven más llamativos cuando la ingieren, ya que esta continúa brillando 

en su interior.

MANUEL MACHADO


"Goza de la melancolía de no saber, de no creer, de soñar un poco. Ama y olvida, y atrás no mires. Y no creas que tiene raíces la dicha. No habrás llegado hasta que todo lo hayas perdido. Ve, camina... Es el camino de la muerte. Es el camino de la vida".

 


 
















ES...

 

No.
No es eso.
Ahora bien...
tampoco es lo otro, 
podía ser lo otro,
pero no es ni lo uno, ni lo otro,
es algo que podía saber a ti,
pero tampoco,
es un... ni sí, ni no,
es... ni dulce ni salado,
es... ni para tí ni para mí
es... algo etéreo, volátil, gaseoso, 
cósmico, grandioso...
es algo parecido a...
a nuestro primer beso.






















DIXIT

 

"Aquél que no sabe 

que la rosa tiene espinas

es que no ha tenido una rosa en su vida" 




















WITTGENSTEIN

 




Gabriela Mistral

 

"Los tiempos felices en la humanidad son las páginas vacías de la historia"















 


CHATARRA. (Nacho Tajahuerce)

 



De pequeño aprendí que la chatarra

es el oro de los pobres.

Mi padre me pide que le acompañe, que pasee a su lado,

que pise fuerte, con decisión de hombre duro.

Y si no voy a clase, el profesor me suspenderá.

¿Quién tiene la culpa?

La chatarra que recojo lleva tatuada la sangre de mi familia.

Me corté la mano y me dieron ocho puntos.

La vida que no tengo es la que jamás viviré.

Me aconseja el profesor de Lengua

que me vendría bien leer

El romancero gitano de Federico García Lorca.

Mi libertad está en ese libro,

canta a los gitanos, me dice.

Le pregunté a mi padre:

Sí, García Lorca cantaba a los gitanos,

pero nunca, jamás en su vida, fue a recoger chatarra.

Pasa el tiempo

y en los posos del café ya no distingo nada.

Si me piden la documentación les enseño la herida de mi mano.

Allí, en esa cicatriz

se esconde mi único poema.















Lorena Larrañaga. "Lo que sostiene el aire"

Hay una hora en que la casa se llena de caballos que nadie ha llamado. Sus crines recorren los pasillos como agua peinada por una madre muer...