Leonard Cohen
DÍME ALGO...
ADORO...
HAY...
De la periodista y escritora asturiana Ángeles Caso.
TODO SE ACABA COMPENSANDO
¿Y que hay de esos días en blanco?. Y te sientas con todas tus ganas y dispuesto a comerte al mundo y delante del blanco de la pantalla que tienes ante tus narices y observas su persistencia a seguir en blanco y tu mente y tu alma no se alteran ni un ápice y tampoco te dicen nada. Sería bueno pensar que en esos días en blanco serán compensados por otros días brillantes, pero me parece que la cosa no funciona así y porque no siempre las cosas se tienen que compensar y porque es verdad que la vida te debe cosas, pero ella te las dará cuando ella quiere. No se pueden forzar por tu parte, las cosas que nacen y salen del alma y porque ellas poseen el poder de tener su propio ritmo y al cual solo te queda adaptarte. Y como decía aquél dicho popular y "cuando menos te lo esperes salta la liebre" y en cualquier momento puede pasar o eso quiero creer, que puede pasar. De todas formas yo soy de mucha de inspiración y también lo soy de mucha disciplina y de esa bonita combinación pueden salir cosas bonitas, brillantes y alucinantes o puede y como ahora me está pasando, puede que no salga nada y siga dominando el blanco. Me equivoqué y como muchas otras veces, pero como soy muy cabezota, yo sigo esperando que algo ocurra. Quizá ahora que ya está finalizando el mes de septiembre y ya que vamos camino del precioso y tierno otoño, quizá me ayude ese cambio de estación y porque en realidad el otoño es mi fase del año preferida. Mis septiembres siempre fueron muy míos, a veces eran raros, otras veces, eran demasiado húmedos y fríos y en cambio otros eran de lluvia fina y entremezclados con días tibiamente soleados y observando la belleza de una playa en pleno mes de septiembre o la grandeza de un bosque que se va tiñendo de esos hermosos tonos y colores otoñales.
Yo debí nacer en un mes de septiembre y tirando a finales de mes y casi pisando el mes de octubre. Yo en mi vida tuve algunos otoños jodidos, pero en la mayoría de ellos, fuí una de las personas más felices de la tierra y por eso mismo me encantaba estar sólo, aunque estando en buena compañía se podía igualar o superar la cosa. El caso es que septiembre era, fue y es una época de reflexiones, pero reflexiones nada banales y porque como llegaba tan a fondo de las cosas, tomaba las más grandes decisiones. No sé cuántos septiembres me sentí una persona importante para mi mismo. Y observaba, pensaba, planificaba y dosificaba mis fuerzas para conseguir esos objectivos que previamente me había marcado. Tenía un largo año por delante para ir actuando en consecuencia, aunque en realidad eran 9 meses los que tenía y porque en el verano más bien me deslizaba y simplemente me relajaba.
Ahora mismo, llevo varios días inactivo en el campo de la escritura y no sé porqué pero me parece muy raro. Y como no me va parecer raro, si llevo escribiendo 14 años seguidos yu sin faltar a la cita ni un sólo día (salvo los días en que curraba y estaba de guardia), pero en todos los demás siempre estuve al pie del cañón y eso que hubo días que hubiera sido mejor no haber escrito nada y porque mira que escribí payasadas y tonterías, pero como en la vida todo se acaba compensando, hubo días que fueron maravillosos y disfruté más que un niño estrenando zapatos nuevos.
ME BALANCEO
Hoy no quiero un abrazo amigo,
pero tampoco es que quiera guerra,
digamos, que estoy en ese punto medio,
en ese mismo punto de justo equilibrio:
A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...










