LABORIOSAS HORMIGUITAS


 Menos mal

que a medida que pasa el día

pasa la romería

y lo que hace un rato era tremendo

y casi apocalíptico

ahora se va convirtiendo en algo más práctico, más asequible y más

 digestivo.

En ésta vida hay horas malas

que a veces se convierten en peores

pero no hay que olvidarse

que también hay otras horas que son especiales

que son especialmente buenas

y pasar al siguiente escalón en la escala del ánimo

se produce en escasísimas ocasiones

y que podrás contar con los dedos de una mano.

Son subidones del ánimo

que te levantan del suelo

y si tú quieres y además te apetece, 

podrás hasta volar sin alas.

Nunca nadie te podrá cortar ese rollo

ese rollo tan especialmente bueno

y porque cuando estás volando

no puedes oír a los demás que siguen ahí abajo y en plan hormiguita

y entran y salen

y comen y duermen la siesta

o se miran y no sé dicen nada

o uno de ellos dice algo y el otro ni le contesta

o se saludan porque nadie puede negarse al saludo de otro

y guardan las buenas costumbres y siguen sin decirse nada

pero eso sí, nunca se salen de la fila

y porque para eso son laboriosas hormiguitas

que van de casa al trabajo y viceversa.
















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