Claro que cuando me sincero un poco así, por demás
y digo ciertas cosas que a lo mejor no debía decir aquí
y porque entre otras cosas
siento cierta vergüenza si hablo de algunas temas
personales en éste Blog
y por que además, eso me viene a indicar
que no tengo amigos y conocidos que pudiera hablar con ellos
de todas éstas cosas que forman parte de mis mediocridades
más interiores y más escondidas.
Me he ido tan al margen de todo
que ahora todo lo veo desde el punto de vista más extremo.
Me esquino, me orillo
me autodeporto a donde se acaba el mundo
y allí me siento a contemplar lo que va quedando de nosotros.
Y de vosotros no sé si queda mucho
aunque espero que sí
que os quede mucho
no soy ningún mal nacido desagradecido
pero lo que es de mí, sé que queda demasiado poco.
Y no me siento tocado y hundido
de momento, no
pero creo que ahora mismo estoy sintiendo
que mañana ¿quién sabe como estaré?
o por lo menos ahora contemplo esa posibilidad
y que antes ni siquiera contemplaba ni de cerca ni de lejos.
No quiero ponerme en plan llorón
nunca me gustó ir por la vida, de soplón y de llorón
e ir llorando todas mis mediocridades como si no hubiera un
mañana
y cuando era un niño pringoso tuve que aprender que no se
podía ir de acusica
o de ser un deleznable chivato
y eso lo tuve que aprender a base de hostias
que en éste caso considero
que fueron bien dadas
y que están perfectamente justificadas
o sea que el fin y la causa merecían la pena
y por eso me veo obligado a tener que concluir que fue una
lección bien aprendida.
Nunca más tuve la necesidad de tener que acusar a nadie
nunca más tuve ese pálpito y esa necesidad tan mal entendida
y lo digo por mí y por los que me rodearon y por los que ahora,
me rodean.
En éste aspecto soy totalmente fiable
así como en otros,
no lo soy tanto.
Claro que cuando me sincero un poco así por demás
y digo ciertas cosas que a lo mejor no debía decir aquí
y porque siento cierta vergüenza si hablo de algunas cosas
personales en éste Blog
y por que además, eso me viene a indicar
que no tengo amigos y conocidos que pudiera hablar con ellos
de todas éstas cosas que forman parte de mis mediocridades
más interiores.
Me he ido tan al margen de todo
que ahora todo lo veo desde el punto de vista más extremo.
Me esquino, me orillo
me autodeporto a donde se acaba el mundo
y allí me siento a contemplar lo que va quedando de nosotros.
Y de vosotros no sé si queda mucho
pero lo que es de mí, queda demasiado poco.
Y no me siento tocado y hundido
de momento, no
pero creo que ahora mismo estoy sintiendo
que mañana ¿quién sabe como estaré?
o por lo menos ahora contemplo esa posibilidad
y que antes ni siquiera contemplaba ni de cerca ni de lejos.
No quiero ponerme en plan llorón
nunca me gustó ir por la vida, de soplón y de llorón
e ir llorando todas mis mediocridades como si no hubiera un
mañana
y cuando era un niño pringoso tuve que aprender que no se
podía ir de acusica
o de ser un deleznable chivato
y eso lo tuve que aprender a base de hostias
que en éste caso considero
que fueron bien dadas
o sea que la causa merecía la pena
y entonces tengo que concluir que fue una lección bien
aprendida.
Nunca más tuve la necesidad de tener que acusar a nadie
nunca más tuve ese pálpito y esa necesidad tan mal entendida
por mí y por los que me rodearon y por los que ahora, me rodean.

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