Yo no soy el que era
pero ahora mismo
tampoco es mi pretensión ser el que era
ahora me siento más modesto
menos fiera entregada a una pasión desenfrenada
ya no me como la vida como antes
ahora me la como con los dedos
y después, me los chupo de uno en uno
y sí..., me he renovado un poco
voy más ligero de equipaje
me saco más veces mi sombrero
y lo hago ante algunas personas que no dejan de alucinarme
que cada vez son más pocas y más escasas
pero esas escasas personas crecen dentro de mí
exponecialmente
invaden mi médula ósea con sus esporas de agua y fuego
y se expanden poco a poco por el sentido de mi tacto
y por eso conservo dentro de mí el tacto de todas esas personas
amadas
recuerdo su piel de terciopelo
la cremosa suavidad de sus dedos
la piel de melocotón de su cuello
los senderos y montículos de su espalda
el hermoso ardor de su pubis
la música que me regalaban
la belleza de sus cabellos
y esa mirada inquieta
que siempre me estaba buscando.

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