Que PINK deje de ser embajadora de UNICEF


  Todos los niños son iguales, menos los palestinos. 135.000 firmas contra Pink para pedir a UNICEF que la retire como embajadora.

Más de 135.000 personas han firmado ya una petición para que Pink deje de ser embajadora de UNICEF, cargo que ocupa desde 2015. Pink es embajadora de UNICEF desde 2015. Su trabajo consiste, precisamente, en prestar su voz a una organización cuya misión no distingue entre niños israelíes, estadounidenses, sudaneses o palestinos. Pero cuando Macklemore utilizó el escenario para gritar «Free Palestine» y denunciar lo que está ocurriendo en Gaza, Pink decidió utilizar su enorme altavoz para cargar contra él y respaldar públicamente las críticas que lo acusaban de antisemitismo.
Pink ha intentado matizar después su posición: asegura que también siente compasión por los palestinos, que no pretende censurar a Macklemore y que decir «Free Palestine» no es antisemita. Pero la polémica estalló porque, mientras Macklemore estaba poniendo Gaza encima de un escenario gigantesco y pagando un precio profesional por hacerlo, ella eligió dirigir públicamente sus reproches hacia él. Los impulsores de la campaña sostienen que esa conducta resulta incompatible con representar a una organización que debe defender los derechos de todos los niños, también cuando los niños que necesitan esa voz están en Gaza.
Ser embajadora de UNICEF queda precioso en una biografía. Lo complicado llega cuando defender a la infancia significa incomodar a gobiernos, multimillonarios, promotores, propietarios de estadios y una industria que preferiría que nadie pronunciase determinadas palabras. Más de 135.000 personas están pidiendo a UNICEF que decida si su representación pública puede convivir con esa contradicción. Porque los derechos universales tienen una manía bastante molesta: para llamarse universales tienen que llegar también a Palestina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pedro López Lara