Uno sabe de donde viene
pero nunca sabrá donde y como acabará.
Ser uno ya es en sí, demasiado complejo
y porque además de la influencia genética
que es bastante considerable
te tendrás que enfrentar a mil historias más
historias que ya no sólo dependen de tí
pero que te marcarán igualmente
¿quién me iba a decir a mí
que acabaría naciendo en Vigo?
hijo de un jefecillo de una sucursal bancaria
que con el paso del tiempo, iría a menos
en su vieja pretensión por ser alguien importante
y fruto de una madre que siempre quiso ser más.
A ella le encantaba hablar
de la ambición ciega
y del orgullo de querer ser más.
Estaba harta de ser clase media
y por eso aspiraba a todo.
Pero la vida no se hace a base de aspiraciones
o de burdas pretensiones de ser más de lo que eres
y lo digo porque yo no creo
en el que empezó de chico de los recados
y acabó siendo el jefe supremo de todos
eso está muy bien como propaganda oficial
de una sociedad que lo que no soporta es la igualdad
y de ahí viene, tanta ansiedad
por querer ser más que el otro
y si hay que ponerle la zancadilla a alguien
o clavarle un cuchillo por la espalda
simplemente se hace y sin tener remordimiento ninguno.
El fin justifica los medios, dicen algunos
y lo que no nos quieren decir
es que si usas medios inmorales, peligrosos y venenosos
después, ya no habrá vuelta atrás
y la mentira y la traición y si hace falta hasta el asesinato
formarán parte de tu filosofía vital.

No hay comentarios:
Publicar un comentario