NOTICIAS DE LOS NADIES (Eduardo Galeano)

miércoles, 15 de abril de 2020


Noticias de los nadies

Por Eduardo Galeano



Hasta hace 20 o 30 años, la pobreza era fruto de la injusticia. Lo denunciaban las izquierdas, lo admitía el centro, rara vez lo negaban las derechas. Mucho han cambiado los tiempos en tan poco tiempo: ahora la pobreza es el justo castigo que la ineficiencia merece o, simplemente, es un modo de expresión del orden natural de las cosas. La pobreza puede merecer lástima, pero ya no provoca indignación: hay pobres por ley de juego o fatalidad del destino.El código moral de este fin de siglo no condena la injusticia, sino el fracaso.

Hace unos meses, Robert McNamara, que fue uno de los responsables de la guerra de Vietnam, escribió un largo arrepentimiento público. Su libro In retrospect (Times Books, 1995) reconoce que esa guerra fue un error. Pero esa guerra, que mató a tres millones de vietnamitas y a 58.000 norteamericanos, fue un error porque no se podía ganar, y no porque fuera injusta. El pecado está en la derrota, no en la injusticia.

Con la violencia ocurre lo mismo que ocurre con la pobreza. Al sur del planeta, donde habitan los perdedores, la violencia rara vez aparece como un resultado de la injusticia. La violencia casi siempre se exhibe como el fruto de la mala conducta de los eres de tercera clase que habitan el llamado Tercer Mundo, condenados a la violencia porque ella está en su naturaleza: la violencia corresponde, como la pobreza, al orden natural, al orden biológico o quizá zoológico de un submundo que así. es porque así ha sido y así seguirá siendo.

Mientras McNamara publicaba su libro sobre Vietnam, dos países latinoamericanos, Guatemala y Chile, atrajeron, por asombrosa excepción, la atención de la opinión pública norteamericana.

Un coronel del Ejército de Guatemala fue acusado del asesinato de un ciudadano de Estados Unidos y de la tortura y muerte del marido de una ciudadana de Estados Unidos. Desde hacía unos cuantos años, se reveló, ese coronel cobraba sueldo de la CIA. Pero los medios de comunicación, que difundieron bastante información sobre el escandaloso asunto, prestaron poca importancia al hecho de que la CIA viene financiando asesinos y poniendo y sacando Gobiernos en Guatemala desde 1954. En aquel año, la CIA organizó, con el visto bueno del presidente Eisenhower, el golpe de Estado que volteó al Gobierno democrático de Jacobo Arbenz. El baño de sangre que Guatemala viene sufriendo desde entonces ha sido siempre considerado natural, y raras veces ha llamado la atención de las fábricas de opinión pública. No menos de 100.000 vidas humanas han sido sacrificadas, pero ésas han sido vidas guatemaltecas y, en su mayoría, para cohno del desprecio, vidas indígenas.

Al mismo tiempo que revelaban lo del coronel en Guatemala, los medios informaron de que dos altos oficiales de la dictadura de Pinochet habían sido condenados a prisión en Chile. El asesinato de Oswaldo Letelier constituía una excepción a la norma de la impunidad, y este detalle no fue mencionado. Impunemente habían cometido muchos otros crímenes los militares que en 1973 asaltaron el poder en Chile, con la colaboración confesa del presidente Nixon. Letelier había sido asesinado, con su secretaria norteamericana, en la ciudad de Washington¡ ¿Qué hubiera ocurrido si hubiera caído en Santiago de Chile o en cualquier otra ciudad latinoamericana? ¿Qué ocurrió con el general chileno Carlos Prats, impunemente asesinado, con su esposa, también chilena, en Buenos Aires, en 1970.

Automóviles imbatibles, jabones prodigiosos, perfumes excitantes, analgésicos mágicos: a través de la pantalla chica, el mercado hipnotiza al público consumidor. A veces, entre aviso y aviso, la televisión cuela imágenes de hambre y guerra. Esos horrores, esas fatalidades, vienen del otro mundo, donde el infierno acontece, y no hacen más que destacar el carácter paradisiaco de las- ofertas de la sociedad de consumo. Con frecuencia, esas imágenes vienen de Africa. El hambre africana se exhibe como una catástrofe natural, y las guerras africanas no enfrentan a etnias, pueblos o regiones, sino a tribus, y no son más que cosas de negros. Las imágenes del hambre jamás aluden, ni siquiera de paso, al saqueo colonial. Jamás se menciona la responsabilidad de las potencias occidentales que ayer desangraron África a través de la trata de esclavos y el monocultivo obligatorio y hoy perpetúan la hemorragia pagando salarios enanos y precios de ruina. Lo mismo ocurre con las imagenes de las guerras: siempre el mismo silencio sobre la herencia colonial, siempre la misma impunidad para los inventores de las fronteras falsas que han desgarrado África en más de cincuenta pedazos, y para los traficantes de la muerte, que desde el Norte venden las armas para que el Sur haga las guerras. Durante la guerra de Ruanda, que brindó las más atroces imágenes en 1994 y buena parte de 1995, ni por casualidad se escuchó en la tele la menor referencia a la responsabilidad de Alemania, Bélgica y Francia. Pero las tres potencias coloniales habían contribuido sucesivamente a hacer añicos la tradición de tolerancia entre los tutsis y los hutus, dos pueblos que habían convivido pacíficamente, durante varios siglos, antes de ser entrenados para el exterminio mutuo.

PESTE EMOCIONAL (Juan José Millás)

Peste emocional

23.04.2013 | 02:04
JUAN JOSÉ MILLÁS

La gata de mi vecino ha tenido gatitos. Me llama (mi vecino) para ofrecerme uno. Le digo que no, gracias, que he decidido no volver a tener animales, solo plantas.
-¡Qué pena! -dice-, me quedaba por colocar este, pero no lo quiere nadie. Habrá que sacrificarlo.
No le respondo ni que sí ni que no, no va a lograr, me digo, implicarme en este desorden moral. Si quiere cargarse al bicho, que se lo cargue, por mí como si se lo come con patatas.
-Tú verás -digo al fin por decir algo.
-La decisión -admite él- es mía, pero serás tú el que la lleve sobre la conciencia. Yo no tengo escrúpulos. Nací en una granja donde se sacrificaban animales todo el día.
Este vecino ya me colocó hace años un perro con el que tuve, hasta su muerte, una relación de afecto insoportable. Aquel animal tenía una sensibilidad especial para captar mis estados de ánimo y amoldarse a ellos. Era tan humano que sostengo que fumaba a escondidas. El aliento al menos le olía a Camel. Volví a fumar, después de diez años, por culpa de él. Cuando le ofrecía una calada, fingía que no sabía tragarse el humo. Me prestó muchos servicios de orden sentimental que no le había pedido, de modo que lamenté su pérdida en la misma medida en que alegré por ella. Fue una liberación que se muriera y me dejara a solas con mis sentimientos. Sufro mucho por las personas y aquel perro había evolucionado insensiblemente a hombre. Por si fuera poco, acabó provocándome una tendinitis en el hombro por tirar de la correa cuando me sacaba a pasear.
-¿Y ese gato? -pregunto- ¿De qué color es?
-Negro -dice mi vecino-, un poco enclenque. ¿Te lo paso para que lo veas?
-Ni se te ocurra.
Por la tarde suena el timbre y es mi vecino, con el gato en la mano. El animal me mira, le devuelvo la mirada y comprendemos que estamos hechos el uno para el otro. Yo estuve a punto de ser sacrificado también al poco de nacer. De momento, le llamo gato, a secas, pero a veces me descubro buscándole nombres. O sea, la peste emocional de la que llevo huyendo toda la vida

JUEVES DÍA 23 DE ABRIL










Otro día más en la buchaca (bolsillo)

y hoy es Jueves y día 23 de abril,

abril aguas mil y todas esas cosas

que siempre se dicen para demostrar que uno sabe de refranes,

pues yo en concreto, no sé muchos,

sé cuatro o cinco o seis

y ahora me viene otro a la cabeza

"nos quieren vender la piel del oso

antes de haberlo cazado"

(era algo así o parecido),

y nos hablan de "fase de desescalada"

pero antes que eso habría

que realizar pruebas a todo dios

y sobre todo al personal de riesgo

y yo como miembro de la sanidad pública

¡y menos mal! (me refiero a lo de pública),

además de viejo, diabético, hipertenso y medio lelo...

os puedo asegurar que de momento

estamos en tiempo de espera

y hasta que lleguen unas pruebas realmente validadas...

y ya que estamos en el terreno de la validez de pruebas

y mascarillas,

deberíamos aprovechar para validarnos a nosotros mismos,

me refiero a validarnos como personas:

si damos la talla,

si somos amables,

simpáticos,

buenos, 

amigos de los amigos,

entrañables,

buenos conversadores,

si nos dan el visto bueno como no contaminadores

y si reciclamos de la forma correcta

si comemos de la forma adecuada,

si nos vestimos correctamente,

si masticamos bien la comida,

si tragamos demasiado

(creo de esto hay muchos),

si somos complacientes y sencillos,

si somos solidarios y amantes de la naturaleza,

si andamos,

si corremos,

si hacemos deporte y como lo hacemos,

si follamos o simplemente si hacemos el amor

o si hacemos las dos cosas

o si no hacemos ninguna de las dos

(yo, estoy en éste último gremio)

si a las 8 de la tarde salimos a aplaudir a la peña sanitaria,

si aprovechamos el tiempo o lo tiramos,

si trabajamos con seguridad...

y éste punto es el mío y aquí hago un kit kat,

yo no,

yo os puedo asegurar...¡que no!

y mientras no me hagan pruebas fehacientes

y me doten de mascarillas seguras,

no dejaré de exigirlas 

y cada día que pase

sé que aumentará el riesgo

y por favor que sea hoy

y no mañana y no para el mes que viene

o para el siguiente.

TENGO UN DESAMOR DE CARNE Y HUESO

Tengo un desamor de carne y hueso,

que a veces se convierte en muñeco de trapo,

y que en otras, se me va mar adentro

despareciendo entre la niebla de la mañana

y los graznidos de las gaviotas,

como un barco pesquero que sale del puerto,

o como aquél día de suave brisa marina 

y de lluvia constante y pertinaz,

 en que me dijiste adiós desde el muelle

con lágrimas de plata

aunque a éstas alturas

ya no sé si eran gotas de lluvia sin más,

toda aquella pasión desatada

se acabó convirtiendo en desolación

y con el paso del tiempo toda tu imagen se fue borrando,

ahora, ya no me acuerdo del color de tus ojos,

tu pelo creo que era castaño ondulado,

pero no estoy muy seguro,

de tu cintura, si que me acuerdo,

era de avispa y con demasiado veneno,

tu lengua era bífida, afilada e incontrolable,

y tus pies eran pies de barro,

para mi, habías sido una diosa

y de todo aquello,

ni siquiera me ha quedado el sonido de tu risa.

YO CREÍA EN UN AMOR UTÓPICO



Yo creía en un amor utópico,

evanescente,

amor de un día, de un mes,

de un año, de una década

de lo que dura una pila alcalina,

un amor que siempre se va

y se supone que de alguna forma, 

que volverá,

mi concepto era así,

transitorio,

ligero como un suspiro,

con etapas pero con un sólo objetivo...

seguir queriendo

pero con más intensidad, si cabe

y hasta reventar de tanto querer,

pero ahora me he quedado sin armas

y como diría un detective que se precie

y sin el cuerpo del delito,

ahora falta mi compañera de viaje

y no me entendáis mal,

no estoy llorando y rogando,

tengo muy claro

que en temas amorosos,

no hay que ser pedigüeño,

el tema del amor es de aparición súbita

y repentina,

una mañana te levantas

y a la vuelta de la esquina,

está el amor,

está el amor esperándote

o no y porque a veces asoma la cabeza

y al ver lo que hay

simplemente se va

y eso te hace pensar en que...

habrá otro momento

y puede ser en otra esquina

o en otra calle

o en una estación de tren,

o mismo puede ser hoy que mañana,

pero en mi caso que se de prisa,

estoy entrando en esa zona prohibida

para los cuerpos vivos, pudientes y no podridos,

poco a poco se me aflojan los tornillos,

se me descoyuntan las articulaciones

y los dolores de huesos se hacen insoportables

y antes de que me quede sin dientes,

quiero dar un beso con lengua

y escuchar un "te quiero"...

después de ello,

ya me pueden caer los dientes y lo que sea.

MINIMALISTA

Ahora me he vuelto minimalista,

cojo cuatro sentimientos,

dos caricias,

un par de besos,

unos calzoncillos 

y cuatro calcetines

y con eso voy tirando,

no necesito grandes alforjas,

no quiero y rechazo pieles de animales,

la única piel que me gusta

es la tuya y la mía

juntas hacen chispas

y funden fundiciones de hierro incandescente,

juntas se desgastan por el roce

y hacen ríos de fina caspa,

todo esto visto al microscopio,

a simple vista

se produce una especie de nebulosa que flota,

hasta que viene una corriente de aire

y la arrastra por la ventana más próxima,

tu piel se eriza con una suave caricia,

la mía se cristaliza con un beso húmedo

y las dos, cuando llega la noche,

crujen como pompas de jabón,

signo claro y nítido,

de que por fin, 

se han rendido sin condiciones,

sólo quieren paz y armonía

y besos, muchos besos,

y caricias y más besos

y que de vez en cuando me digas

¡te quiero!

en esto también soy minimalista,

me llega con cuatrocientos besos húmedos y secos,

y con millones de caricias

y con unos 5.000 te quiero,

con esas tres cosas voy sobrado

y bueno y ya puestos...

 me llevas el desayuno por la mañana,

tostadas, 

zumo de naranja,

 café con leche desnatada

y una rosa recién cortada del jardín de mi casa...

22 DE ABRIL

















Hoy es día 22 de abril

y ¿qué pasa?

por desgracia no pasa mucho,

simplemente pasan los días y las horas

y para que hablar de los años...

los años son trituradoras del tiempo,

cuando tú estás llegando al año siguiente

el tiempo está de vuelta y te dirá con sorna,

pero si han pasado 10 años

y tú te has quedado trasnochado o dormido,

yo en 10 años, te dice,

he hecho éste montón de cosas:

arreglé mi vida,

me divorcié,

rehice mis asuntos personales,

compré un coche todo terreno

que más tarde me aburrí de él

y después una moto de 1.200 caballos,

fui motero de altos vuelos,

chupa de cuero negra,

pantalones ajustados de marcar paquete,

casco integral de última generación,

le puse un aifon a la moto y con GPS y todo,

recorrí todas la carreteras de la España y de Portugal,

incluso hice un par de viajes por el Norte (Suecia, Noruega)

y hasta que un día me dije

¡basta!

y ya ves, me bajé de la moto

y entonces y para no aburrirme

me compré un chalet con parcela,

tengo piscina climatizada,

tengo un precioso jardín

que por supuesto, el jardinero se encarga de él

y me casé por segunda vez,

porque chico...no sé estar sólo

y además, no se puede estar todo el tiempo en la guerra,

hay edades para todo

antes yo era un vaina de arriba abajo,

ahora en cambio, 

senté cabeza y puse los huevos a remojo

y desde esas me mantengo estable en mi relación,

es que chico, todos tenemos que asentarnos un poquito

y es que cuando uno alcanza una edad

 no está para salir por las noches

ni para tener relaciones de saltimbanqui

y ahora sí y ahora no,

y ahora estoy contigo

y mañana estoy con otra,

no señor, a todos nos llega ese momento

donde todo se aposenta...

 y esto es lo que yo ahora matizo:

después nos dirán que la vida no tiene patrones

bien marcados y bien delimitados,

y es que todo lo que he escrito

me resuena dentro de mi cabeza como un eco perpetuo

y por haberlo oído tanto y tantas veces,

y casi siempre

con las mismas palabras o parecidas...

¿si somos simples?

pues parece que sí,

que sí lo somos.

AHORA SÍ...AHORA NO...













Ahora sí

ahora no,

ahora estoy y sino me voy,

ahora, te digo y te cuento

después, ya no viene a cuento

¿razones?

antes quería 

y ahora no quiero

y ahora sí

y ahora no,

y ahora y en éste momento

deshojo una margarita

y juego al sí y al no,

regla número uno...

que salga lo que salga,

será sí o será no,

y con el sí me voy a veces

y con el no, me voy muchas veces,

puede más el no,

ahora cuando es sí 

es un sí contundente y definitivo

 se suele acompañar de un fuerte golpe en la mesa,

sin más aspavientos

pues el golpe a de ser seco y fuerte

y cuando es no...es no,

sin más explicaciones

y prefiero no tener que explicarte porque es no,

porque ya sabes lo que te voy a contestar

porque me sale de los huevos...

y cuando es... ahora no sé

te concedo dos minutos

y en dos minutos tienes que haber tomado una decisión

y entonces volvemos a lo mismo,

ahora sí

ahora no...

y de nuevo deshojamos la margarita.

ME ENTUSIASMAN

A ver como va esto,

si bajamos de 400 muertos al día

por el puto bicho asesino

entonces es que vamos bien,

mejora la curva

y si mejora la curva,

al parecer, mejoramos todos

y hasta yo me pongo cachondo

y me entran unas ganas de follar incontenibles

y por eso todos los días hago recuento de muertos,

primero, porque espero que hayan disminuido

(por el bien de ellos),

segundo, porque mejora la curva

y tercero, por lo anteriormente dicho

(hablo, de lo de follar)

por si acaso cae algo,

es decir, yo pongo las ganas

y espero que la otra persona, también las ponga...

en realidad soy utópico hasta la médula,

creo que el aire aún se puede respirar sin mascarillas,

creo que el vecino de al lado tiene un punto de bondad,

cuando en realidad es para dar de comer aparte,

y cuidado con que no te muerda en la mano...

en fin, creo que las mariposas tienen alas de seda

y fácilmente me olvido de que antes,

habían sido gusanos y larvas,

yo quiero ver la belleza de las cosas,

yo quiero ver a un árbol en el contexto de un bosque

y a una planta dar flores

pero cuando ella las quiera dar,

yo en esto soy bastante primario,

me gusta su belleza física y química,

me entusiasman:

los olores, 

los sabores,

las tardes otoñales,

los días lluviosos y de tormenta,

las sombras de las noches,

los fantasmas de mi casa,

los amores de invierno,

el olor a leña quemada,

el calorcito de tu cuerpo en las sábanas,

la luna llena y en estado convulsivo,

las caricias en tu o en mi espalda,

las mañanas de bruma y escarcha,

los amaneceres suaves y tiernos,

las mañanas largas y tediosas

los desayunos en el monte de venus,

y cruzarme contigo en un cruce de caminos,

pero de ser así

te juro que ese día

¡no contaremos los muertos!...

QUE SÍ.....¡QUÉ SOMOS SERES HUMANOS!


A mi todo esto me cae como del 

cielo,

 creo que todo esto, 

es demasiado para mi cuerpo

y creo que para vosotros 

también...

...mis valientes desconocidos...

yo en principio, no soy vengativo

pero si me muero de ésta

espero que alguien empuñe una espada de fuego

y haga justicia en la tierra y el cielo

y que arrase todo lo que  en ésta vida yo no he arrasado,

yo pido justicia

y en vez de eso me dan un puto bicho asesino

que a su vez, 

me obliga a encadenarme en casa

sin haber sido condenado por ningún acto delictivo

en fin, vivimos tiempos negros,

algunos dicen

que como humanos nos lo merecemos,

que todo esto es un puto castigo por tanto dispendio

y por haber maltratado a la tierra que nos da sustento,

somos más humanoides que humanos,

tenemos más plástico que agua en las venas

y consumimos...y consumimos...

y consumimos como auténticas bestias salidas de un confinamiento,

somos consumo al cubo,

y nos van los vicios de todos los colores,

desde las apuestas a la droga dura,

desde la mescalina a la cocaína

pasando por el maldito caballo,

y hay quién sólo se queda con el alcohol

y para después decir... que él no bebe,

que 8 cervezas al día,

un litro de vino en la comida

y de postre unos chupitos de wiski

y cuatro gin tonics al acabar el día,

eso es no es estar enganchado,

que para ellos beber en demasía es...

es beberse una bodega de vino entera

o 100 litronas de cerveza

o una botella al día de wiski

además nos dicen y a modo de disculpa

de joven sí que bebía o eso sí que era beber

y entonces me viene la imagen

del tío nadando en una piscina llena de alcohol,

pero bueno,

yo como no soy normal

no puedo pedir normalidad a los demás,

pues nada, 

sigamos viviendo como auténticos paranoicos

seres que se envilecen quemando bosques,

y bebiendo como descosidos,

y consumiendo como bestias humanas,

y contaminándolo todo

y entonces, podremos seguir diciendo

que sí....¡que somos seres humanos!

HOY ES MARTES 21 DE ABRIL

Hoy es Martes,

y no es Martes y 13

 porque es Martes 21,

día 21 en principio no me dice nada,

nada que yo sepa,

a lo mejor en un día 21

hice un acto heroico

(y yo sin saberlo)

pero si fuera así me acordaría

o por lo menos lo tendría apuntado

en el cuaderno de mis grandes hazañas

de otros tiempos

 o puede que hiciera un acto banal,

un acto del día a día y de andar por casa,

como desayunar, como comer,

como cagar o mear,

como escribir tonterías,

como sufrir con éste dolor de cabeza

que ahora mismo tengo,

dolor sordo y reprimido,

dolor que trepana mi cerebro con un taladro,

dolor que poco a poco va pasando,

dos termalgines...

y empiezo a ver la luz al final del túnel.

En realidad yo recuerdo por meses,

mes de Febrero suele llover y hacer frío,

y mes de mi nacimiento,

(con ese hecho ya tengo el mes cubierto)

mes de abril aparte de lo de siempre

abril aguas mil

se acaba el invierno

y se acerca la primavera,

hasta las lluvias de estrellas

de éste mes de abril,

se llaman líridas

y que bonito y precioso nombre

y vamos a ver una lluvia de líridas

diría el poeta...

día 21 y martes,

martes que viene detrás del lunes,

como decía mi madre

hoy es martes y no te cases y no te embarques

y después se sonreía

y como si la cosa tuviera toda la gracia del mundo,

pues mirar una cosa

seguimos de encerrona

y hoy es martes día 21

y es un día totalmente propicio

para ver las maravillosas líridas

aunque por estos lares luce nublado

y habrá que dejar las líridas para otra noche,

pero dejemos terreno para cultivar la imaginación...

y entonces ¿te acuerdas?

nos conocimos en aquella lluvia de líridas,

lo tengo apuntado en mi libreta de grandes hitos,

era un 21 de Abril sobre las 10 de la noche,

cielo despejado casi sin nubes

luna encaramada en lo alto,

grande, espléndida, hermosa y bella

por tanto, había luz de luna

que es la mejor luz que nos puede iluminar,

con luz de luna y los meteoros de las líridas

es difícil de imaginar una noche mejor

pero prosigamos...

un cubata en una mano

y en la otra un telescopio,

una conversación acorde con tanta belleza,

y entre risas y suspiros

van pasando los meteoros

que van cayendo de las líridas

y un deseo

y otro deseo

y cien mil deseos pedidos,

(uno por cada lírida caída)

mientras la luna sigue su ruta de la noche

y yo puedo contemplar tu cara iluminada por la luna

y al fondo pasan los meteoros

y va a ser verdad

que la belleza se cultiva con buena tierra

y mucho mimo.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...