MIS ARMAS INTERIORES

 

Yo, de cada vez estoy más convencido 

de que escribo para matar mi silencio interior,

y para montar bronca torpe y ronca 

y para presentar pelea sin cuartel

a todo lo que debería moverse dentro de mí.


Yo, me veo latiendo como un animal herido,

enfurecido y desbordante de rabia,

con fuego en mis ojos claros,

con mis incisivos afilados como dos puñales,

con mis tiernas luces encendidas,

con la luna que me habla y me representa

y con mi vieja estufa de leña

cuidando de mis sueños.


Esas son mis armas interiores,

leña quemada,

plantas voraces de sol y agua,

fuego en la retina,

y una hermosa luz de luna...

TOVE DITLEVSEN

 


Divorcio 1



Él pediría en caso de divorcio 
la mitad de todo dijo él. 
Medio sofá 
medio televisor 
media casa de campo 
medio kilo de mantequilla 
medio hijo. 
El piso era de él dijo él 
porque estaba a su nombre. 
El caso era que la amaba. 
Ella amaba a otro 
cuya esposa iba a pedir la mitad de todo. 
Lo ponía en la ley de matrimonio. 
Era tan evidente como que dos y dos son cuatro. 
El abogado dijo que era correcto. 
Ella destruyó la mitad de todo 
y rasgó la declaración de impuestos en trocitos. 
Después se fue al Hogar de la Mujer 
de la calle Jagtvej con medio hijo. 
Se burlaban del niño en la escuela 
porque sólo tenía una oreja. 
Por lo demás la vida también se podía aguantar así, 
ya que no podía ser de otra manera. 


Tove Ditlevsen

LOS DÍAS RAROS



Los días raros

crecen bajo la lluvia de septiembre

y llegado octubre

se visten de otoño.


Los días raros

son como el beso de una mujer araña

y mientras te lo está dando,

su aguijón se clavará en tu nalga,

pero eso sí,

con mucha delicadeza y mucho cuidado.


Los días raros

suelen ser a la vez, extraños,

nada más despertar

se visten de día normal

y entonces, es a media mañana

cuando se empiezan a desnudar

y como no tienes la opción de poder elegir,

te quedarás sí o sí con el día raro.

LA NIEBLA

 


      La niebla, la añorada niebla, mi vieja conocida y tan vieja como mi vieja existencia. Yo nací entre la niebla, es más fui concebido en ella, en esa noche de primavera y en medio de una nebulosa de alcohol. Allí fui concebido, por un mal polvo, por no sacar la polla a tiempo. Así es de dura la vida, estar vivo por un mal polvo o por mal cálculo. Después viví dentro de la barriga de mi madre durante 9 meses, 9 largos meses, en los que viví plácidamente flotando entre líquido amniótico y sólo despertando por pequeñas sacudidas que mandaba mi madre. Eran como pequeñas convulsiones electrificantes, como intentos de que la placenta se desprendiera del útero, con el fin que el embrión (que era yo), se quedara vacío o simplemente fuera expulsado y cuanto antes mejor que mejor. Vamos, es la simple historia de un embarazo no deseado. Tampoco es tan raro el no ser deseado, pero a lo que voy, que siendo yo un huevo embrionario notaba el rechazo, las ondas negativas me llegaban por la sangre materna y toda esa lucha se
llevaba en la placenta.

                     Nueve meses después, nací yo, en un triste día, triste para los demás no para mí, el día 5 de Febrero de 1956. Un día frío y lluvioso de invierno y lo primero que vi al asomar mi cabeza, fue el mar, pues lo tenía de frente. Más que verlo lo intuí, pues sobre el mar de la ría, la niebla extendía su guante blanco de seda. De nueva la niebla, mi compañera y amiga. Mi infancia fue una lucha titánica entre los claroscuros: hubo días de luz brillante, así como hubo otros días oscuros y negros. A veces recuerdo éstas épocas, como cuando en verano uno estaba a la sombra de una parra  de un viñedo y las hojas de la vid las movía el viento, eso creaba una lucha de claroscuros, el sol y la sombra, la sombra y el sol, haciendo un juego de luces alucinante. Mi infancia transcurrió entre los dos polos y en su conjunto, recuerdo mi infancia con niebla o sea no salía el sol pero tampoco era la oscuridad más completa y más absoluta. Las sombras, las sombras vivían en la niebla y de vez en cuando me daban miedo, pues se transformaban en monstruos oscuros, como negras sombras cambiantes y amenazantes.

                     En mi pubertad y hasta los 25 años me sacudí la niebla, me la quité de encima y no por un proceso de un profundo pensamiento, que va, era sólo que fuera y a mi alrededor, había demasiados estímulos para ser vividos. En esas épocas me dediqué a revolucionarlo  todo y a vivir a tope y me hice revolucionario. Después de los 25 años y hasta los 35 años, la niebla volvió conmigo. Fueron años de duras luchas internas, de agobios de trabajo, de oposiciones, de más trabajo y  de engaños y desengaños, muchos de ellos excesivamente exagerados. Ya digo que por el medio quedaron pequeños claros, que me sirvieron para cargarme las pilas. Pero fuera de ésos períodos volvía la niebla, de nuevo la niebla y las sombras. Las sombras que siempre me acompañaron. Las que me mecieron dentro del seno materno. Las que me amamantaron. Las que me dieron su mano cuando era niño. Las sombras de las dudas en la penumbra de mi pubertad. Las sombras después de la Universidad. Las sombras que me transmitían los pacientes. Las sombras que me iban dejando los muertos. Las sombras  de rastros perdidos dentro de mi mente. Las sombras de los amores rotos y destrozados. La sombra del olor de la sangre, de un hueso aplastado y roto y todo su dolor. La sombra  de los espíritus. La sombra del viento... 
Después de los 35 años, hubo ratos de oscuridad pero la tendencia fue in crescendo y me hice persona más estable. Y ahora, estoy disfrutando de las buenas vistas que me ha dejado la vida.

                    Pero a veces mis fantasmas acuden de nuevo a mi y entonces me cuentan y me dicen los secretos olvidados. Ellos son los que me contaron mis vivencias en el útero materno, en mi infancia, y en el resto de mi recorrido vital y ahora a los fantasmas los veo en los cruces de las calles, en los semáforos y hasta en los ojos de un niño y gritan y aúllan como una sirena de Ambulancia... Fantasmas en procesiones de semana santa. Fantasmas en manifestaciones. Fantasmas  de cama y camisón. Fantasmas  que no te dejan dormir... insomnio, angustia, y  pesadillas. 
La trilogía del espanto que no te deja dormir, la trilogía maldita. Pero como ya dije antes... mi visión de ahora es otra, tengo buenas vistas y los fantasmas del ayer los tengo sueltos y son libres, porque apenas me hacen daño.

¡TÍRATE!




Te dijiste
¡tírate!
y ya iré viendo como acaba esto.

Iré día a día,
hora a hora,
minuto a minuto,
parcheando y cosiendo...
pensaste para tus adentros.

Improvisación,
odio a lo planificado,
haré lo que siempre hice,
desmontar y montar y volver a desmontar...
te decías con la insistencia del que se conoce.

Y así fue,
todo acabó en desastre,
del querer hemos pasado a la acción del combate,
yo ahora te veo en todos los frentes,
desde los más amables
hasta los más jodidos
y no, no hay días neutros,
como mucho hay días nublados
en los cuales no te veo,
no importa
yo sé que estás detrás de esas nubes,
intuyo tu presencia
y me cago igual en ti,
incluso con más fuerza que antes.


 

HERIDA ABIERTA



Me nublo cuando la niebla se expresa y se espesa,

me siento parte de un orgasmo incomprendido y un tanto confuso,

me desnudo por dentro

y desgarrando músculos y cortando venas

y arreglando viejos entuertos mal digeridos,

...regurgitan... los muy cabrones,

no deja de dolerme aquella vieja herida abierta,

su cicatriz permanece viciada y contaminada,

puedo percibir su pus putrefacto,

su olor a cobardía maloliente,

y su aspecto de amasijo de carne, grasa y sangre.


BEATRIZ ALICIA GARCÍA

 Beatriz Alicia García

Posted: 06 Oct 2020 09:29 PM PDT

 







AUTORRETRATO EN TONOS GRISES

 
A veces hablo sola,
es decir, conmigo misma.
Los solitarios
tenemos esas mañas,
esos hábitos raros.
A veces, también, grito,
porque no me oyen,
o no me oigo.
Suelo encerrarme
a repetir femeninos rituales
ancestrales
-limpiar la casa, ponerme bella-.
no soy bruja, pero parece
que doy miedo,
soy diestra con la escoba y los cacharos,
sí.
También soy diestra
en decir verdades
en los momentos más inoportunos,
y en perder objetos y personas.
Ya no río mucho, ni lloro
tampoco, en exceso.
Cada vez soy más dada
a la soledad
y a defender mis convicciones
y desvaríos.
(¡Qué broma!).
Finalmente,
no saldré viva de esta historia,
no volveré a tener 20 años,
no volveré a vivir
cada minuto que pasa,
nunca más.
Entonces, ¿para qué complacer a extraños?
Mi efímera belleza aún me conmueve,
mis tontos deseos de amar
y ser amada.




JORGE NOVAK STOJSIC

 

Jorge Novak Stojsic Sarac

Posted: 05 Oct 2020 03:09 AM PDT

 


Huele a fresca

la mañana

amaneció desperezándose

de mentas

y de albahacas

y caminaban las manos

ávidas

abiertas

casi gritando

 

así de hermoso era

 


The Rolling Stones - Sympathy For The Devil (Official Lyric Video)

Pink Floyd - Shine On You Crazy Diamond I-IX

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...