QUE NO ME SUEÑES
Que no me sueñes
que no me sueñes porque me duele,
cada sueño tuyo
es un dardo envenenado,
cada vez que me pasas por las estreches de tu mente
aplastas mi cuerpo y huesos como una boa constrictor...
Tú, no lo sabes
pero en la distancia
me sigues haciendo daño
y cada palabra escrita que lleva tu huella
es una agresión a mi inteligencia
y una herida abierta en mi pobre alma inmunda,
me agredes, me alteras,
me descompones y no me das más opciones,
yo me revuelvo con más fuerza, si cabe
y contraataco por el flanco más débil,
yo también sé aprovechar los resquicios que dejan las mentes,
me cuelo y no pregunto
y cuidado
porque cuando me instalo
no respondo de las consecuencias.
ESPANTAPÁJAROS
De verdad os lo digo...
Ésta especie de humanidad en la que vivimos y además nos rodea...apesta a cuerpo y mente podrida. Más de un millón de personas presentando condolencias a Maradona, aparte de todo el resto de declaraciones y manifestaciones que se dedicaron a ensalzar su figura hasta casi y sin casi adoración. O sea que el fútbol levanta pasiones y no las levanta que haya hambre en la tierra o que la injusticia sea un hecho demasiado frecuente.
Adonde vas chico, que diría el otro. ¿Pensabas que dentro de esos millones de cuerpos humanos había más humanidad?...¿eso pensabas?. No señor, hay un balón de fútbol que ocupa el 90% de su cerebro. Y como a un ídolo de masas se le perdona todo y porque además es un dios en la tierra, pues todas sus miserias humanas (que fueron muchas) se les concede el indulto y la amnistía. Era machito pero jugaba al fútbol como los dioses. Era maltratador pero seguía jugando al fútbol como si fuera dios. Era cocainómano, pero en su caso no importaba (habría que ver si lo fueras tú). Era alcohólico pero como era como un dios resultaba ser gracioso.
A un dios todo se le perdona. A un ser humano normal de esos que andan todos los días por su casa, se les acribilla y se les condena al máximo ostracismo y en la cueva más alejada. Que si drogadicto, que si mala persona, que si es un delincuente, que sino se desintoxica habrá que encerrarlo en prisión. Que si es un peligro público. Que si se ha colgado del alcohol y otras drogas, ha sido por puro y puto vicio y no como Maradona que estaba colgado por ser un dios humano y claro, ya se sabe que los dioses humanos tienen sus propias debilidades y que a un dios todas se le perdonan.
El ejemplo de Maradona refleja una lucha dialéctica entre dos formas de pensar totalmente diferentes y contradictorias de como funciona y como debe funcionar el mundo y la humanidad. Si queremos seguir adorando a ídolos con pies de oro pero con mente del tamaño de un nuez, pues eso, eso es una alternativa. Y la otra, es la de liberarse de semejantes yugos. No es el hecho de la muerte de Maradona al que yo le quiero dar importancia y es el hecho de que una vez más, se está adorando a un espantapájaros.
ANA USSHER (BLOG "AZULDEMAR")
DESPUÉS DEL TEMPORAL
DESPUÉS DEL TEMPORAL...
MURIÓ MARADONA
Murió Maradona
¿y que puedo decir?
Pues lo siento, pero nada más.
Y lo siento tanto como se muere cualquier persona y sea quién sea. Y hasta me atrevo a decir que sentiría más la muerte de cualquiera sin nombre que la muerte de Maradona. Al fin y al cabo, a Maradona le encantaba jugar en el filo de la vida y la muerte y ésta vez le tocó la cara oscura de la muerte. Quiero decir que hay muertes más dignas que ésta y menos buscadas. Y que sí fue un buen futbolista o el mejor de todos los tiempos (eso no lo voy a discutir), pero hasta ahí ha llegado su legado. único logro en su vida: ser un buen o el mejor futbolista y punto.
Ahora tenemos que escuchar (ahora que yace muerto) tonterías de que es un dios en la tierra, que es el más humano de los dioses y por eso su vida está llena de defectos y excesos que como dios humano que es, se le puede perdonar todo y y más. Igual que si te pasara a ti o a mí. Claro que si llegas a ser tú el muerto y bajo sus mismas circunstancias y entonces serías un puto drogadicto de mierda que tenía merecido morir y por ser una puta escoria que no tenía donde caerse muerto. Pero tú o yo no somos Maradona, nosotros somos unos putos pelados a los que socialmente habría que condenar.
Repito y para que quede muy claro: ¡lo siento! y punto. Pero endiosar a un buen o al mejor jugador de fútbol y convertir a un drogadicto, maltratador y alcohólico como el prototipo de un dios es cuando menos que infumable.
Por el mundo hay millones de personas mejores que él. Más humanas, menos egocéntricas que no usan la violencia de género como una de sus cualidades y seguramente serán muchos mejores padres que lo ha sido él. Pero el fútbol es lo que tiene (y repito que a mi me gusta el fútbol) que te hacen creer que sin el fútbol serás incapaz de vivir y por eso de vez en cuando te crean dioses de carne y hueso, aunque realmente de dioses tengan muy poco. Llega a ser otro el que haya pasado tanto de la raya, el maltratador y el mal padre y os puedo jurar que estaría condenado a perpetuidad.
Cada cosa en su punto.
Maradona ¡lo siento mucho!
Pero para mi no murió ningún dios, murió Maradona y punto. Y Maradona jugaba muy bien al fútbol y hasta ese punto es donde se quedó su legado e historia.
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