NO TE RINDAS
No te rindas,
el dolor duele
y mientras duele,
levantas la vista del suelo
e intentas saber por donde se han colado tus penas:
puede que por fisuras y resquicios hasta ahora no existentes,
o por falsos pactos terrenales e imaginarios
puede que por acuerdos mal cerrados y disecados,
o por ilusiones ópticas,
o por alucinaciones auditivas y olfatorias,
puede que por aquellos malos días
en que te habías olvidado de mi existencia,
y en los que te sentiste caballo ganador...
pero claro,
no habías contado conmigo
tengo el poder
de colarme entre las pesadillas y los silencios,
de hecho,
voy vestido de oscuro,
mis ojos son dos agujeros negros,
y mi alma es negra como el carbón
y mis latidos son de aire comprimido
que al verte siempre se disparan...
y es que te veo o te intuyo
y dentro de mis venas
se produce un terremoto de amor.
SI YO CAYERA DE PIE
Si yo cayera de pie
quizá me rompería las dos piernas...
Si yo cayera de lado
puede que mi vieja cadera
se convirtiera en galleta...
Si yo cayera hacia atrás
mi nuca tomaría el mando de un mar rojo
teñido de sangre y escombros de hueso y neuronas...
Si yo naciera de nuevo,
pondría en un lado la justicia
y en el otro la inmundicia,
a la corrupción la colgaría de un pino
y al ser indigno y falso
le construiría un castillo de arena mojada
que al subir la marea
se convertiría en un castillo de agua.
Si yo fuera yo,
me miraría en el espejo
y me diría
has sido valiente,
aunque eso no quita
que hubiera días cobardes
y noches insomnes
y tardes deprimentes...
LA VÍA LÁCTEA (Alfonsina Storni)
La vía lactea
-- de Alfonsina Storni --
Blanco polen de mundos, dulce leche del cielo
¡Quién fuera una gigante mariposa divina
Para hundir la cabeza en aquella tu harina
Impalpable y libarte como a cosa del suelo!
Ya de nuevo en los ojos quema la primavera,
Mas mi pasión humana yace, roto el peciolo,
Y agotada mi alma está el mundo tan solo
Que camino y retumban mis pasos en la esfera.
Y en las noches nevadas, cuando a pesar de quietos
Siento moverse arriba los blancos esqueletos
De las estrellas muertas, me acomete como un
Deseo de los cielos, y no sé qué ofreciera
Porque sobre mi frente miserable cayera
Una gota tan sólo te la leche de Juno.
A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...


