QUIERO SABER
Quiero saber
si aquello que era antes
ha dejado paso a esto que soy ahora,
si hubo una evolución progresiva en el espacio tiempo
o fue una involución abrupta de caracola.
Quiero saber
si aquello que se movía sólo
era de motu propio
o era alguien que tiraba del hilo
y me levantaba un brazo
o me hacía dar dos pasos.
AHORA...
Ahora viajo con Sting a cuestas,
lo llevo dentro de mi bolsillo del alma,
cerca de mi máquina de hacer latidos
y detrás de la fábrica de mis deseos...
EL BICHO...
El bicho que me corroe
tiene antenas parabólicas
y un morro que nadie se lo pisa,
habla un idioma parecido al arameo
y cuando se ducha
se descama casi entero.
LA RECETA

Sí ya sé y ya sé que eso no existe y que puedes tener todo y más y en cambio estar más perdido que un pulpo en un garaje. Pero que coño, la base es esa, esa es la base de todo que no venden para ser estables, ellos dicen que solo hay que poner los ingredientes e irlos mezclando hasta dar con la cantidad de cada uno de ellos. Se podría hacer un libro de recetas de los estados del ánimo y su correspondencia con la inteligencia emocional. Por ejemplo, quiero estar contento, pues de ingredientes pongo: uno, relajarme en luna piscina de agua calentita y sin alaridos de niños. Dos, quedar con los amigos, que no amigotes, pues para eso está el bar de todos los días y no la piscina. Tres, reírme con el gas de la risa. Cuarto, lo de privar es opcional y según te vaya la mandanga o sea según te siente, pues ya sabemos que hay personas que cuando privan se transforman y a veces les da por llorar y eso va en contra de sentirse contento.
En fin, hay los ingredientes necesarios para estar contento, sólo hay que saber utilizar cada uno de sus ingredientes y darle a cada uno su tiempo y su medida justa. Claro que eso es lo más difícil, saber el tiempo adecuado que tiene cada uno. Recuerdo que cuando era un chaval jugaba ya a éste juego y mezclaba: playa, sombras, fútbol, bicicleta, baile de guateque y sangría y de ahí salía un rebujadito de cosas alucinantes. Ahora bien, si te pasabas de sangría acababas borracho como un piojo y el tema era ese, dar con el punto justo de cada cosa. Cuando lo conseguías, cuando dabas con las medidas justas, ya no era que estuvieras contento, sino que eras el tío más feliz del mundo y puede, que del universo entero.
ANTES Y AHORA
Y aunque sea un hecho inexplicable,
lo que realmente duele se acaba entumeciendo
y al final,
se acaba perdiendo por las cloacas de la ciudad.
Tan inexplicable fue el hecho de antes
como lo es ahora,
sólo que ahora duele más
y antes, se sabía que iba a doler
y perdona que te diga...
una cosa es saber que...
y otra muy distinta es
que te retuerzan las tripas y sin saber porqué.
LA LLUVIA
No hay mucho más que decir,
el tiempo y su pesar, van a pasar igualmente,
las palabras seguirán produciendo el mismo dolor o más,
las ausencias seguirán siendo vacíos sin aire y sin gas,
el jazmín seguirá regalando aromas en las noches de verano,
la enredadera del patio seguirá ascendiendo hacia el espacio sideral,
el limonero seguirá dando inmensos limones gordos y amarillentos,
el día dará paso a la noche
y ésta a su vez, dará paso al día,
y todo seguirá en orden dentro del caos en que hemos vivido,
tú, te levantarás todas las mañanas y dirás
¡joder! que bonito está el día
y yo, mientras tanto,
estaré regando mis plantas
y pensando en el porqué no llueve más
y porque lo bueno que hay en todos nosotros
no puede crecer sin agua de lluvia.
Sabes...al final...
la lluvia es la que nos salvará
de todas nuestras malas historias.
"El mar", John Banville
UN GRAMO DE SILENCIO
es mejor caminar entre la espesura del vacío de la nada,
shiiiissss...
y en ese mismo momento me acordé
de como te pesaba un gramo de silencio.
TENDRÉ
esperaba que me llegara tu aroma,
y al final, no me llegó...
tendré que acostumbrarme al olor de la nada,
tendré que desaprender de mi memoria la pócima mágica de tu aroma,
COSAS Y COSAS MÍAS Y DE OTROS

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...
