A TRAGAR TOCA


Y es por el Esófago por donde tragamos. Una vez tragado el producto inicial y pasada la Boca, el bolo alimenticio estimula el Esófago y sus paredes empiezan a bailar la comba o lo que es lo mismo, se estimulan sus movimientos peristálticos descendentes y el bolo desciende a través del Esófago y hasta atraviesa su esfinter Inferior y es cagado y sin más, en el Estómago. ¿Y esto a que viene?, pues a nada, pero viene para que sepamos como tragamos y como de cada vez tragamos más y más, pues es bueno tener unas nociones anatómicas y fisiológicas. Es la ciencia de la tragadera, tan de moda en éstas épocas.
Y si alguien piensa que se va a librar pues va de culo y sin frenos, de esto no se libra ni dios bendito. Tragar es nuestro deporte nacional y sino lo es ahora, lo será próximamente. Así que los que tengáis amígdalas hipertrofiadas y grandes como patatas, es recomendable para éste año entrante, su extirpación radical y fulminante. De la boca no quitamos nada, pues el dentista es demasiado caro y que tengas varias caries no dificulta y para nada ese reflejo de tragar. Y ¡porque no decvirlo claramente?...se traga mucho mejort sin dientes.
Bueno, pues nada ya estáis avisados, porque los tiempos que se avecinan van a ser muy siniestros y como los ricos quieren ser más ricos, pues muy sencillo, subirán los precios de todo, de la luz, del butano, de la gasofa y por supuesto, de los impuestos. El sueldo, ay¡¡ el sueldo, el sueldo quedará congelado y nos subirán aún más el IRPF. Y la comida, y la ropa... Y sí señores, todo subirá como la espuma. El país necesita de héroes anónimos de cuentos de hadas y vendrá el hada madrina y nos dará y aún más por el culo y vendrá Copito de Nieve y nos lo pondrá como la bandera japonesa.
Y no me olvido de que por el medio, tendremos que tragar con todo y desde la realeza al político de turno, pasando por todos los ministros. Lo dicho, ¡a tragar toca! y hacerme caso y quitaros cualquier obstáculo que tengáis en la garganta. Ah¡¡ y no olvidaros, de comprar vaselina, vaselina en barriles, que después se producen desgarros esofágicos y estomacales...

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CUANDO EL MUNDO ERA UNA GRAN HOSTIA

 


Sé que se dice, que para gustos hay colores, pero en mi caso hay un único color, pues siempre me gustó todo lo malo, lo prohibido, lo que no debe hacerse, lo que es políticamente incorrecto, lo ajeno y lo propiamente impropio. Y sé que es una postura ante la vida, es un siempre buscar detrás de las cosas y saber lo que realmente se cuece. No  es rebeldía, aunque tiene su parte, es curiosidad por saber que hay en el anverso o reverso de las cosas.
Ya desde pequeño me gustaba indagar en las conciencias y comportamientos humanos. Por ejemplo, porque un día hacía una cosa mal hecha y no me pasaba nada, una pequeña bronca y a seguir jugando. Y en cambio por el mismo hecho, otro día me caían una manada de hostias y todas por parte de mi madre, pues tenía una especial apetencia por darlas y después, saborearlas. Entonces siempre me pregunté el porqué, el porque un día, sí y el porqué otro día, no.
Y claro a base de observar  se aprende a leer en los gestos y así veía las raíces del problema. Por eso llegué fácilmente a saber el posible estado de mi madre y ya sabía cuando me iban a llover las hostias y el caso es que llegué a dominar el tema y por tanto nunca fallaba. Tampoco es muy difícil hacerlo ahora, pero de pequeño si tenía su arte y tenía que buscar antecedentes del día anterior y recordar como habían estado mis padres, si se habían echado los trastos o no y también si hubo bronca con uno de mis hermanos, pues a mi madre siempre le quedaba la resaca y su resaca y al parecer sólo se curaba dando hostias a mansalva y a todo lo que se meneaba y se movía.
 Y yo como precisamente no era un niño paradito, pues tenía todos los boletos para ganarme el premio. Y las hostias de mi madre no eran unas hostias cualquiera, eran unas buenas bofetadas, sonoras y espléndidas. Mi padre no, mi padre ejercía de padre de aquellos tiempos, el estaba para el plan B, por si el A fallaba y de éste último y como dije, se encargaba mi madre.
O sea que mi padre sólo actuaba si era demandado por mi madre, pues no era menester ocuparse directamente de la educación de los hijos. De aquellas el mundo estaba hecho a base de hostias, hostias  entre amigos y compañeros, hostias de tus padres, hostias de los curas del cole, y el mundo era una gran hostia, una gran hostia bendita.
Pues nada, que a ese mundo le fui cogiendo el gusto, el gusto a un mundo propio y donde no había leyes, ni normas, ni obligaciones, era mi mundo, mi mundo paralelo  e imperfecto y en ese mundo lo que si entraba era todo lo malo, lo prohibido y todo lo debidamente incorrecto. Y tú, ¿con que mundo te quedarías?.

Juan Antonio Masoliver Ródenas. (Blog "Glup 2.0")

 

Juan Antonio Masoliver Ródenas

 


A Sònia
más que nunca.

Ahora lloro
porque suelo llorar en mis poemas.
Pero no hay razón alguna
para el llanto.
Amaban las ancianas a sus muertos,
solas, en habitaciones
donde se consumieron los años.
Lloraban los amantes
sin amor.
Y los caballos. Y las vacas.
Una profusión de llanto
Y yo, con los lagrimales secos,
buscaba una razón
para llorar
y la encontraba siempre
en mis poemas.

Juan Antonio Masoliver Ródenas

TRES POEMAS DE LA ORILLA LIBRE DE PEDRO LARREA. (Blog "Papeles de Pablo Müller")

 

Vienen otros en las venas.

Lato y es tiempo. Pongo

a secar la ropa. Compro

un reloj en cada tienda

y les saco las manillas

para clavarme una era

en cada poro. Se cena

tarde, frío y con las prisas

de un cuchillo frente a un péndulo.

En la sangre se resuelve

el apetito, la muerte,

la ecuación clara del tiempo.

 

 

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Yo también tengo mis horas

para el hambre. El intestino

es un calendario digno

de atención para mi boca.

Busco cuando estoy hambriento

y si no puedo acechar

a nadie me escondo tras

el biombo del deseo,

y allí maldigo las veces

en que nunca tuve hambre

cuando el tiempo era una suave

rebanada con aceite.

 

 

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Cuando un cuerpo dice no

se rebelan las hormigas.

Una marabunta explica

las agendas, el pudor

con que el día se retrasa,

esta mueca de las horas

que anticipan la derrota

del cuerpo que se rechaza.

Para arrasar una sombra

es necesario vivirlas

todas, cerrar la mandíbula

y negar lo que se roza.

 

 

 

Pedro Larrea

La orilla libre

SESENTA DÍAS LLOVIENDO (Karmelo C. Iribarren). Blog "El Templo de las Borracheras"

Cuando los días de mal tiempo
se prolongan durante meses
—nada extraño en San Sebastián,
por ejemplo— suele ser
conveniente vigilarlos de cerca,
estar atentos a lo que nos dicen,
prestar mucha atención a cómo nos afectan.
Existe un tipo muy venenoso de tristeza
que, camuflado entre estos días,
coloniza lentamente tu alma,
para luego, desde allí, lanzar
sus huestes contra tu cuerpo,
a fin de irlo desmotivando poco a poco,
hasta esa mañana en la que al levantarte
no sabes bien qué es lo que te sucede
pero sabes que te sucede algo,
porque no tienes fuerzas para nada,
como no sea arrimarte al cristal
y ver allí enfrente el humo de las chimeneas.
Si tienes suerte, en cuestión de semanas,
los días luminosos de la primavera
aventarán esos miasmas de tu espíritu
y te insuflarán nuevo vigor en los huesos,
rescatándote otra vez para la vida.
Si no, pasarás a formar parte
de ese ejército triste, maltrecho,
de almas perdidas, a la deriva,
que vemos a todas horas por las calles.
Indagadores de la sombra,
allí abajo, en el pozo sin fondo
de sí mismos, muchos
no regresan nunca a la luz.

TUTE


 

LEOPOLDO PANERO

 

LEOPOLDO Y EL CANARIO

Leopoldo tiene un canario enjaulado
en el manicomio, al que repite en retahíla
versos de memoria. Los recita sin acentos
y sin labios, con el tufo del tabaco
y el gas insomne de cada coca cola.
Cuenta una y otra vez la misma historia
de conspiraciones, de intentos de asesinato
y sigue paseando a su madre muerta
por el tablero.
El también persigue su homicidio,
pero le sale mal. Es torpe.
Dice que ama la vida y que teme a la muerte,
y piensa del amor que es un veneno.
Se aferra a su demencia y la alimenta leyendo
versos que asienten doblegados,
a todas sus contorsiones.
El pájaro, también loco, es gris-amarillo
y ya no canta.

Vamos a hacer limpieza general ( Amalia Bautista). Blog "Azul de Mar"



Vamos a hacer limpieza general

y vamos a tirar todas las cosas

que no nos sirven para nada, esas

cosas que ya no utilizamos, esas

otras que no hacen más que coger polvo,

nos traen recuerdos amargos,

las que nos hacen daño, ocupan sitio

o no quisimos nunca tener cerca.

Vamos a hacer limpieza general

o mejor todavía, una mudanza

que nos permita abandonar las cosas

sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,

dejándolas donde han estado siempre;

vamos a irnos nosotros, vida mía

para empezar a acumular de nuevo.

O vamos a prender fuego a todo

y a quedarnos en paz, con esa imagen

de las brasas del mundo ante los ojos

y con el corazón deshabitado.

Amanda Gorman. Blog "El Poeta Ocasional"

 

Poetry, Yo creo


YO CREO     


Ya no creo en la bondad 
Una vez creí en columpios 
susurrando sermones de esperanza 
hasta que vi a la tristeza y el hambre pasear 
por los pliegues demacrados del rostro de un niño 
 
Una vez gocé con lo bello de los rayos 
ondulando entre el verdor 
y bailando entre las ramas
hasta que las sombras del brazo del roble
se tornaron demonios danzantes
aullando un dialecto almibarado de muerte

No, ya no creo en la bondad
aunque las sofocantes calles de junio
entonen estallidos satisfechos
no puedo permitirme
recobrar mi esperanza alegre en la moralidad

Yo no, no puedo, no quiero
desmoronarme bajo la decepción
de creer en la bondad
por eso convertí mi fe rota
en la esperanza de resurrección

Después de que la oscuridad se agarre a cada rincón solitario
de mi habitación, yo me aferro al momento en que
finalmente la luz de la luna
se cuele por mi ventana

Ante los cuerpos de jóvenes Negros desplomados
sobre la acera ensangrentada mi mente absorbe
la imagen de jóvenes de vida recta
que de aquí para allá intercambian bolas de básquet
su vida valiosa
su risa sagrada

E igual que el sol bosteza
sobre la sábana de un fresco
día expectante
yo miro
escucho
y sonrío

En el sutil estiramiento de mis labios
el ahogado resurgir de mi risa
no habita la resurrección de la bondad
sino la resurrección de la fe

Nacida en la simple gratitud
que puedo reconciliar con el milagro
en el paladar colorido del alba apasionado
confieso
yo creo

Frida kahlo


" Si yo pudiera darte una cosa en la vida, me gustaría darte la capacidad de verte a ti mismo a través de mis ojos.

Solo entonces te darías cuenta de lo especial que eres para mí"

NO SE PUEDE...


 

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...