Susan Sontag

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"Es una derrota honrosa. Lo arriesgué todo —di todo lo que tenía— por primera vez. Si fui tan ingenua como para imaginar que la relación "debía" funcionar, por la inmensidad y la certidumbre de mis sentimientos, fue una ingenuidad honrosa y no hay de qué avergonzarse".

"ILLA DE AROUSA"


 Hoy ví una foto muy antigua da "Illa de Arousa" y me recordó la última vez que estuve allí, las casas y construcciones eran muy parecidas a las de la foto y en lo único que hubo un cambio fue en el muelle. Cundo yo estuve por última vez (hará la friolera de más de 40 años) el muelle se adentraba más en el mar y hasta había varios barcos atracados y todo eran de mayor tamaño que los de las fotos, aparte del sitio que ocupaba en el muelle el barco de pasaje que llevaba gente de un sitio para otro y viceversa. Por lo demás, todo es muy parecido y porque me parece que son de una época parecida. De aquellas no había puente que unía la isla a la península y ahora en cambio, hay un puente que une las dos partes y lo que no sé, es si ahora sigue habiendo barco, pero creo que no y porque carecería de sentido. Ahora hay barcos que salen desde distintos puntos de la ría de Arousa y van haciendo un recorrido por las distintas islas de la zona y entre esos recorridos se encuentra el dar toda la vuelta a la "Illa de Arousa" y como sobre todo es para guiris, pues se van parando en preciosas playas donde hay algunos que se bañan y en algún chiringuito a pie de playa donde se beben varios vinos de la zona y unas cuantas tapas de marisco o de pulpo. Visita obligada será pararse en una "batea", que son unos armazones de madera de los que cuelgan cientos de cuerdas en las que anidan los mejillones que se adhieren a cada cuerda y en las últimas épocas también se ha conseguido el cultivo de ostras.

Y vuelta a "Illa de Arousa" y en tiempos de esas viejas fotos, el único medio de transporte era por barco o sea que si había un fuerte temporal (cosa no tan rara en el otoño e invierno), el barco no salía  y con suerte y a lo mejor, podía salir al día siguiente. Y después y posteriormente construyeron el puente que les unía a la península y ahí se empezó a joder todo su encanto y aquella pequeña isla aislada se convirtió en otra parte de la península y desde ese mismo día en que se construyó el puente, desapareció toda la magia que se había criado y poco a poco, con el aislamiento labrado en la conciencia de los isleños y durante tantos años. Cuando los humanos consigan construír una autopista que llegue hasta el cielo, tener todos muy claro, que lo del cielo se dará por terminado y las personas se dirán ¿os acordáis de como era todo antes de que construyeran semejante autopista? y los más viejos del lugar dirán, yo sí me acuerdo y ¡que tiempos eran aquellos!.









HAY PERSONAS...


 La vejez es la que hay

es la que tenemos cada día delante

y cada día sabemos un poco más de ella

y ella de nosotros

y nos marca los surcos y nos profundiza los rasgos

y nos araña la piel y nos la reseca y nos la descuartiza

y nos indica el camino hacia la única dirección hacia la que vamos

y no hay vuelta atrás

ni nadie nos va a devolver aquél dinero

que compartiste hace tanto tiempo

y con la promesa de que un día te sería devuelto

ni nadie nos va a dar las gracias

por haber compartido tu casa

o tu coche

o tus anhelos

o tus alegrías o tus penas

y como todo se olvida

hay personas que lo primero que olvidan

es todo lo que tú les has dado.









LA DELICADEZA (Irene X)


Te darás cuenta de que no era de piedra
el día que tropieces con una,
no sepas cortar una hemorragia
y busques desesperadamente mi número
para hacerte un torniquete
con mi delicadeza.














AUTOBIOGRAFÍA (Lawrence Ferlinghetti).

Llevo una vida tranquila
en Mike’s Place (1)
mirando a los campeones
del Salón de Billar Dante
y a los adictos al metegol.
Llevo una vida tranquila
en el bajo este de Broadway.
Soy americano.
Fui un muchacho americano.
Leí la revista para niños americanos
y llegué a ser boy scout
en los suburbios.
Creía que era Tom Swayer
pescando en el río Bronx
e imaginando que era el Mississippi.
Tuve un guante de béisbol
y una bicicleta American Flyer.
Repartía la Revista del Hogar
a las cinco de la tarde
o el “Herald Tribune”
a las cinco de la mañana.
Todavía oigo el ruido del periódico al caer
en los perdidos porches.
Tuve una niñez desgraciada.
Lo vi aterrizar a Linberg.
Miré hacia mi hogar
y no hallé ningún ángel.
Me atraparon robando lápices
en la tienda de Five and ten cen(2)
el mismo mes que fui líder de los scouts.
Corté árboles
y me senté sobre ellos.
Desembarqué en Normandía
en un bote a remos que volcó.
He visto a los adiestrados ejércitos
en las playas de Dover.
He visto pilotos egipcios en nubes púrpuras
tenderos bajando las cortinas
al medio día.
Ensaladas de papas y dientes de león
en excursiones anarquistas.
Estoy leyendo “Lorna Doone”
y una biografía de John Most,
terror de los industriales,
una bomba siempre en su escritorio.
He visto la marcha de los barrenderos
en el desfile del Día de Colón
detrás de los locuaces
trompetistas eructadotes.
No he estado en los Claustros (3)
desde hace mucho tiempo,
tampoco en las Tullerías,
pero todavía sigo pensando
en ir.
He visto el desfile de los barrenderos
cuando nevaba.
He comido hot-dogs en canchas de béisbol.
He oído la alocución de Getysburg (4)
y el Mensaje de Ginsberg. (5)
Me gusta aquí
y no volveré
al lugar de donde vine.
También he andado en vagones, vagones, vagones.
He viajado entre hombres extraños.
He estado en Asia
con Noé en el Arca.
Estaba en la India
cuando se construía Roma.
Estuve en el Pesebre
con el Burro.
He visto al Eterno Distribuidor
desde una Colina Blanca
en el sur de San Francisco
y la Mujer de Carcajadas en Loona Park
fuera de la Casa de Diversión
en medio de una gran tormenta
riendo todavía
riendo todavía.
He oído el sonido de la farra
en la noche.
He caminado, solo, sin sentido,
con la multitud.
Llevo una vida tranquila
Fuera de Mike’s Place cada día,
mirando al mundo pasar
en sus extraños zapatos.
Un día me lancé
a recorrer el mundo
pero terminé en Brooklyn.
Ese puente era demasiado para mí.
He intentado en silencio
el exilio y la astucia.
Volé demasiado cerca del sol
y mis alas de cera se cayeron.
Estoy buscando a mi Viejo
a quien nunca conocí.
Estoy buscando al Líder Perdido
con quien volé.
Los jóvenes deben explorar.
Nuestra casa es aquel sitio en que empezamos.
Pero mi madre nunca me dijo
que tendría que ver este tipo de escenas.
Cansado de tanto vientre
descansé.
He viajado.
He visto la ciudad de las drogas;
he visto el desconcierto de la gente.
He oído llorar a Kid Ory.
He oído a un trombón predicar.
He escuchado a Debussy
a través de una sábana.
He dormido en mil islas
en donde los libros eran árboles.
He escuchado los pájaros
que suenan como campanas.
He tenido pantalones grises de franela
y caminado por la playa del infierno.
He vivido en mil ciudades
donde los árboles eran libros.
Qué subterráneos qué taxis qué cafés
qué mujeres con pechos ciegos
sus extremidades perdidas entre rascacielos.
He visto la estatua de los héroes
Danton sollozando en la entrada de un subte
Colón en Barcelona
apuntando al oeste desde la Rambla
hacia el Expreso Americano
Lincoln en su silla de piedra
y una gran cara de piedra
en Dakota del Norte.
Sé que Colón no inventó América.
Escuché a mil Ezra Pounds de casas rotas.
Todos ellos tendrían que ser liberados.
Hace mucho tiempo fui vaquero,
llevo una vida tranquila
en Mike’s Place todos los días
leyendo los Avisos Clasificados.
He leído el “Reader`s Digest”
del principio al fin
y noté la extraordinaria semejanza
entre los Estados Unidos y la Tierra Prometida
en donde cada moneda dice
“En Dios Confiamos”
pero los billetes de dólar no lo dicen,
porque ellos mismos son dioses.
Leo los anuncios todos los días
buscando una hoja en el libro,
una puerta no encontrada.
Oigo a América cantar
en la guía de las Paginas Amarillas.
Nunca se puede decir
que el alma tiene sus fobias.
Leo los diarios todos los días
y oigo a la humanidad enredada
en la triste plétora de la letra impresa.
Observo como secaron el lago Walden (6)
para hacer un parque de diversiones.
Veo como intentan que Melville (7)
se coma su ballena.
Veo otra guerra venir
pero esta vez no estaré allí para pelearla.
He leído lo que se escribe
en la pared del baño.
Ayudé a Kilory a escribirlo.
He marchado por la Quina Avenida
en apretado pelotón
tocando la corneta
pero rápidamente volví hacia atrás, a la Casbah ,
a buscar a mi perro.
Encuentro semejanzas
entre los perros y yo.
Los perros son observadores verdaderos
caminando arriba y abajo del mundo,
a través del país de Molloy.
He caminado por callejuelas
demasiado angostas para los Chryslers.
He visto cien carros repartidores de leche sin caballos
en un terreno baldío en Astoria.
He escuchado el “obligatto”
del chatarrero.
He conducido en superautopistas
y creído en las promesas de las carteleras,
cruzando las planicies de Jersey.
Vi las ciudades de la Llanura
y me revolqué en el verde de Westchester
con sus bandas vagabundas de nativos
en autos rurales.
Los he visto.
Soy el hombre.
Estuve allí.
Sufrí
de algún modo.
Soy un Americano.
Tengo pasaporte.
No he sufrido en público.
Y soy demasiado joven para morir.
Soy un hombre que se ha hecho a sí mismo.
Y tengo planes para el futuro.
Estoy aguardando
un puesto importante.
Tal vez me mude a Detroit.
Temporariamente
vendo corbatas.
Soy un buen tipo.
Soy un libro abierto
para mi jefe.
Soy un misterio completo
para mis mejores amigos.
Llevo una vida tranquila
en Mike’s Place cada día
contemplando mi ombligo.
Soy parte
de la vieja locura del cuerpo.
He vagado por varios bosques nocturnos.
Me he apoyado en entradas borrachas.
He escrito historias salvajes
sin puntuación.
Yo soy el hombre.
Estuve allí.
De algún modo
sufrí.
Me he sentado en una silla incómoda.
Soy una lágrima del sol.
Soy la colina
por donde corren los poetas.
Inventé el alfabeto
después de observar el vuelo de las cigüeñas
que escribían letras con sus patas.
Soy un lago en la llanura.
Soy un mundo
en un árbol.
Soy una colina de poesía.
Soy incursión
en lo desarticulado.
He soñado
que se me cayeron todos los dientes
pero mi lengua sobrevivió
para contar la historia.
Porque soy un pozo
de poesía.
Soy un banco de canciones.
Un pianista
en un casino abandonado
en una rambla a la orilla del mar
en una niebla espesa
todavía tocando.
Hay una semejanza
Entre la Mujer que Ríe
y yo.
He escuchado el sonido del verano
en la lluvia.
He visto chicas en ramblas
tener extrañas sensaciones.
Comprendo sus dudas.
Soy un catador de frutas.
He sentido como los besos
causan euforia.
Me he arriesgado al encantamiento.
He visto a la Virgen
arder en un manzano en Chartres
y quemarse a San Juan
en Bella Unión.
He visto las jirafas en la jungla
sus cuellos como el amor
heridos alrededor de las circunstancias de acero
del mundo.
He visto a Venus Afrodita
sin brazos en su ventilado pasillo.
He oído cantar a una sirena
en la Quinta Avenida.
He visto bailar a la Diosa Blanca
en la Rue des Meaux Arts
el catorce de Julio
y a la Hermosa Dama sin Piedad
rscarse la nariz en Chumley.
No sabía ingles.
Tenía el pelo rubio
y las voz ronca
y los pájaros no cantaban.
Estoy llevando una vida tranquila
en Mike’s Place todos los días
observando a los jugadores de billar
hacer sus escenas de minestrone
tragando macarrones
y he leído en alguna parte
el Sentido de la Existencia
pero me he olvidado
exactamente donde.
Pero soy el hombre
y estaré allí.
Puede que me insulten
los que están dormidos
para hablar.
Puede que haga mis anotaciones
sobre el pasto.
Y puede ser que escriba mi propio
epónimo epitafio
aconsejándoles a los jinetes
que sigan adelante.
1.Casa de Miguel, probablemente un bar.
2.Comercio en el que todo cuesta cinco o diez centavos de dólar.
3.Atracción turística en la ciudad de Nueva York
4.Referencia al general Einsenhower
5.Ídem al poeta Allen Ginsberg
6.La Laguna de Walden de Henry David Thoreau.
7.Se refiere a Moby Dick, de Herman Melville
8.En portugués en el original.

HOJA CAÍDA (Andrés Neuman)

Hoja caída
sobre el cristal del coche.
Envejecer.



















LLAMARTE (Mónica Alicia Spesso).

Tuve ganas de abrir la ventana
y llamarte amor.
Pero tuve miedo
de que no fuera cierto.












VIVIR

Hoy es un día más de éste cada vez más caluroso mes de Agosto. Saliente de guardia (de aquellas aún trabajaba y no como ahora, que me rasco los huevos con ambas manos), sábado de mis mejores amores y de mis mejores causas y cansado es como decir muy poco y diría mejor, estoy agotado y aparte de ir arrastrando mi cuerpo, tengo que poner alfileres en los párpados para que no se me cierren las persianas.
Pero hoy lo que importa, son los hechos y el hecho más importante del día, es que estoy libre y durante unos cuantos días y con sus noches.
Yo no sobrevivo, yo vivo. Y al que no le guste que yo viva y con todas sus letras...pues ¿qué le podía decir?. Quizá...que me deje vivir en paz, que pase de largo, que me ignore, que no existo, que se olvide mi existencia, que bastante tiene con aguantar el peso de su mochila llamada, vida y que yo no me voy a atrever (atrever me atrevo, pero no quiero enturbiar la falsa paz que nos rodea) y pot tanto me niego a calificarla de triste y aburrida y porque ya lo descubrirá el solito.
Vamos a ver. Las autopistas tienen dos sentidos y mientras unos vienen otros se van....pues así debíamos circular todos por ésta vida y mientras unos disfrutan viviendo otros se amargan pensando que no son capaces de disfrutar. De todas formas, yo de ésta segunda parte también sé mucho, quizá demasiado tiempo anclado en esa ciénaga que no me dejaba vivir en paz y en armonía y sobre todo, que no me dejaba respirar (la angustia agobia y agobia muchísimo).

ACCIÓN NOÉTICA


 

IRENE X


 

FORGES

 

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...