Frida Kahlo. "TE DEJO LIBRE"


 Te dejo libre,
Libre de mí
Libre de mi carácter tan cambiante
Libre de mis ganas locas por amarte
Libre de mi afán de cuidarte como a nadie
Te dejo libre
Libre de mi gran amor protector
Libre de mí por completo
Pero te ruego que no vuelvas,
Cuando te des cuenta
Que nadie podrá amarte como yo.
No vuelvas por favor.

NOSTALGIA


El hecho de estar habitados por la nostalgia
demuestra
que el poso que han dejado los sentimientos
son nuestra fuerza motriz
para volver atrás.
Casi siempre volvemos al sitio donde nacimos
y donde algunos fuímos felices
y aunque fuera a ratos o a meses o a años.
Allí, volvemos a jugar al escondite
o a ver quién llega primero a tocar un muro
y recuperamos el sabor que nos dejó
nuestro primer beso.
Después y poco a poco
nos vamos diluyendo hasta el día de hoy.
Y entonces es cuando
nos damos cuenta
que nos hicimos viejos
y que somos sombras de lo que éramos.
Pero a veces
las sombras son mejores
que las personas.




















"Corazón de Ulises", Javier Reverte


 "Hay días, o instantes de tu vida, que guardas en tu memoria, e incluso en tus sentidos, como si no se alejasen en el tiempo, como si se hubieran detenido en el espacio y habitasen siempre junto a ti. El primer beso en los labios de tu novia, aquel poema que abrió una herida de luz en tu alma, el nacimiento de un hijo, la muerte de tus padres o ese momento en que viste por vez primera el mar, asomando como un pecho vigoroso y azul al otro lado de una loma…; que cada cual escoja los suyos. Entre los míos está un atardecer, hace unos quince años, en que me senté junto a mis dos hijos, por entonces todavía unos niños, en el espigón del puerto de Garrucha, un pueblo de Almería donde pasábamos largos veranos bajo uno de los cielos más luminosos de la Tierra. El sol ya se había ocultado y un lunón con cara de gato rojo comenzaba a asomar tras la línea del mar. Un airoso velero salía en esa hora de la bocana del puerto, ponía rumbo al sur, en dirección tal vez a la invisible y remota África, y dejaba tras de sí una estela plateada sobre las aguas oscuras. La brisa marina nos traía una carnosa caricia de sal..."


MIGUEL HERNÁNDEZ


 

COSAS QUE ESTÁN PASANDO


 

Y AQUÍ ESTOY YO (Tiempos de Pandemia)


Y aquí estoy yo,
aquí estoy yo en una noche fría del mes de
marzo,
solo y poco acompañado,
(que no...mal acompañado)
alejado del mundanal ruído,
cercano al fuego de la chimenea,
somnoliento por el cambio de hora,
abrumado por la que se nos viene encima,
cansado de escuchar mentiras tras mentiras,
harto de los mensajes apocalípticos,
obsesionado con lo que pasará mañana,
preocupado por como quedará el mundo,
desilusionado con todo lo prometido,
por ratos, tímido y apocado
(cuando soy todo lo contrario),
pensativo y cabizbajo,
dolido y con dolor de estómago,
ardiente por dentro y con la sangre muy caliente,
por fuera, vestido de duda,
mirando al vecino de enfrente
y por no tengo otra cosa que mirar,
me puede el tedio y el aburrimiento,
la nostalgia invade mis terminaciones dendríticas,
y de lo más hondo de mi cerebro,
sacudo los recuerdos para que me llenen de oxígeno
y calmen mi ansiedad
y no...
y no me voy a suicidar,
el suicidio para mí
es una autopista desconocida,
ni sé su entrada ni conozco su salida,
del suicidio paso
como paso de la euforia gratuita
y de los días así y así de raros...
y en donde todo y nada importa.

Miguel Hernández

 

"Sonreír con la alegre tristeza del

olivo. Esperar.

No cansarse de esperar la alegría.

Sonriamos".











¿Qué haces cuando te aburres?


 ¿Qué haces cuando te aburres?

no sé...

aburrirme y dejar pasar el tiempo.

O puede que me siente en el sofá

y me ponga una peli de miedo

una que me aterrorice el alma

y me suba los huevos al cuello.

O contemplar las llamas de mi estufa de leña

y quedarme congelado en ese estado de ensoñación.

O nada,

simplemente nada.

Porque vamos a ver...

¿porqué siempre hay que hacer algo?.

Yo a veces

quiero la nada y sentirme cero.

Yo quiero cerrar los ojos y dormitar

en ese limbo donde ya nada importa.

"Gallinas", del anarquista Rafael Barrett, Paraguay

 


"Mientras no poseí más que mi catre y mis libros, fui feliz. Ahora poseo nueve gallinas y un gallo, y mi alma está perturbada. La propiedad me ha hecho cruel.
Siempre que compraba una gallina la ataba dos días a un árbol, para imponerle mi domicilio, destruyendo en su memoria frágil el amor a su antigua residencia. Remendé el cerco de mi patio, con el fin de evitar la evasión de mis aves, y la invasión de zorros de cuatro y dos pies. Me aislé, fortifiqué la frontera, tracé una línea diabólica entre mi prójimo y yo. Dividí la humanidad en dos categorías; yo, dueño de mis gallinas, y los demás que podían quitármelas. Definí el delito. El mundo se llenó para mí de presuntos ladrones, y por primera vez lancé del otro lado del cerco una mirada hostil.
Mi gallo era demasiado joven. El gallo del vecino saltó el cerco y se puso a hacer la corte a mis gallinas y a amargar la existencia de mi gallo. Despedí a pedradas al intruso, pero saltaban el cerco y aovaron en la casa del vecino. Reclamé los huevos y mi vecino me aborreció. Desde entonces vi su cara sobre el cerco, su mirada inquisidora y hostil, idéntica a la mía. Sus pollos pasaban el cerco, y devoraban el maíz mojado que consagraba a los míos. Los pollos ajenos me parecieron criminales. Los perseguí, y cegado por la rabia maté a uno. El vecino atribuyó una importancia enorme al atentado. No quiso aceptar una indemnización pecuniaria. Retiró gravemente el cadáver de su pollo, y en lugar de comérselo, se lo mostró a sus amigos, con lo cual empezó a circular por el pueblo la leyenda de mi brutalidad imperialista. Tuve que reforzar el cerco, aumentar la vigilancia, elevar, en una palabra, mi presupuesto de guerra. El vecino dispone de un perro decidido a todo; yo pienso adquirir un revólver.
¿Dónde está mi vieja tranquilidad? Estoy envenenado por la desconfianza y por el odio. El espíritu del mal se ha apoderado de mí.
Antes era un hombre.
Ahora soy un propietario".

LA CASA (Inédito)


La casa
cerrada,
las fotos de los viajes,
los remedios contra las alergias,
la música que nunca sonó,
la luz afuera, del mediodía
de julio,
se queman por dentro como
un volcán insignificante.
















Gloria Fuertes

 

"Muerte es que no nos miren los que amamos,
muerte es quedarse solo, mudo y quieto
y no poder gritar que sigues vivo".




















A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...