SERGIO DEL MOLINO


 

SE ME FUERON LOS AÑOS. Margarita Restrepo Jaramillo

 

Se me fueron los años…
y no me di cuenta.
Entre desayunos fríos
y camas vacías.
Entre hijos que crecieron
y promesas que se olvidaron.
Entre “mañana lo hago”,
“ya casi”,
y “todo está bien”…
aunque no lo estuviera.
Se me fueron los años
sosteniendo a todos, menos a mí.
Callando para no incomodar.
Cediendo para no discutir.
Quedándome en segundo plano
para no estorbar.
Me convertí en la mujer invisible.
La que todos buscan cuando necesitan algo…
pero a la que nadie pregunta
si necesita un abrazo.
Y un día,
sin avisar,
sin llanto,
sin escándalo…
me vi al espejo.
Y no lloré.
Me hablé.
Me dije:
“Ya estuvo bueno.”
A mis casi setenta,
cuando creí que lo único que podía levantar
era una taza de café…
me levanté a mí.
Se me levantó la dignidad.
Esa que estuvo escondida durante años
entre mis huesos,
esperando que yo me eligiera.
Y lo hice.
Con voz temblorosa pero firme, dije:
¡Basta!
Basta de fingir.
Basta de ser la última.
Basta de aceptar lo mínimo
y agradecerlo como si fuera mucho.
Hoy,
con arrugas en la piel
pero claridad en el alma,
me reconstruyo.
Recojo a la mujer que soñaba,
que reía sola,
la que no pedía permiso para vivir.
Y me abrazo.
Porque no es tarde.
No es tarde para decir “yo primero”.
Para aprender a amarme sin culpa.
Para dejar de sobrevivir
y empezar —por fin— a vivir.
Hoy me reinvento.
Y lo haré como se me dé la gana.

ÁNGELA DAVIS


 

¿COMO ERA POSIBLE?


 ¿Como era posible tener miedo hasta de la misma vida?

¿Como era posible tener miedo a la noche

y a luz de la mañana?

¿Como era posible que hasta la luna me asustara?

¿Como era posible que te tuviera tanto miedo?

y hasta desconfiaba que caminaras a mi espalda

o a no saber que tenías en tus manos

y porque todo de tí me daba miedo

y si me contabas algo, desconfiaba

y si me hablabas de lo bien que te había ido

yo pensaba

que seguramente no sería para tanto

que me lo decías para joderme un poco más

que era una típica venganza de las tuyas

y para querer culpabilizarme con nombre y apellidos

de que todo nos hubiera ido mal o muy mal o fatal

y así salirte tú de rositas

y quedar como una chica buena

que nunca había roto un plato

ni había levantado el tono a nadie

y ese era todo plan

y era dejarme a mí en evidencia y como un tío mierda

gallito de pelea, machito de novela

agresivo, faltón, vengativo de película de terror

y demasiado resentido

y tú mientras tanto, seguías siendo la reina

que se había podido escapar de mí por los pelos.

Y la verdad, es que todo puede ocurrir en la viña del señor

pero en éste caso en concreto

hemos sido los dos los que nos hicimos daño mutuamente.

Pero yo sé mi reina que nunca lo reconocerás 

que nunca de los jamases dirás que tú también participaste

te puede más el orgullo que la decencia

te pueden más las ganas de joderme y de verme humillado

que decir claramente lo que es la verdad.

Bueno, yo sólo sé que el tiempo

suele poner las cosas en su sitio

y que un día de estos

caerás con todo el equipo.

Paciencia dijo santo Job

y a ella, me atengo y a ella estoy suscrito.

LO QUE SE VUELVE RAÍZ

 Lo que se vuelve raíz

es porque algo se ha enraizado

se ha agarrado a la tierra con su mano dura y férrea

y mientras la tierra le dice

agárrate con más fuerza

y porque vendrán grandes lluvias

y fuertes vientos

que intentarán separararnos al uno del otro

al árbol de su tierra

al barco de su mar

al faro de su tempestad

a mí de la playa de mi infancia 

que hoy la ví en una foto

y me dió mucha pena

se cargaron sus hermosas dunas

y que el viento con sus dedos de aire

poco a poco fue moldeando

de sus pinos, mejor ni hablamos

se fueron cargando miles de árboles

y para crear nuevos aparcamientos

y donde igualmente, 

se siguen peleando por tener un sitio

y justo al lado de la playa.

Nada se arregla si vas destruyendo la naturaleza

y si lo que antes era una hermosa duna

la has convertido en otro trozo de asfalto.

ANTONIO MUÑOZ MOLINA


 

MARIO BENEDETTI


 

Frida Kahlo

“Pies para qué los quiero si tengo alas pa volar"

"LA GUERRILLA URBANA"


"La guerrilla urbana"
 

UNA VEZ ME ENAMORÉ DE UNA VOZ


 Yo me enamoré bajo todas las condiciones y bajo todas

 las situaciones

y hasta hubo una vez, 

que me enamoré temporalmente

de la forma de hablar de una tía.

Era uruguaya por sus cuatro rincones

y hablaba de una forma que yo al escucharla

la elevaba a categoría de diosa.

Era tan afable, tan amable

y tan entrañable lo que salía por su boquita

que a mí me hacía sentir como si estuviera enamorado de ella

y de sus maravillosas cuerdas vocales.

Me elevaba al cielo

con esa suave tonalidad de sus palabras

y yo pensaba

si ahora me hablara en susurros

lo de estar enamorado se me quedaría excesivamente corto.

Los dos y más personas

íbamos a una especie de comité de solidaridad con américa

 latina

(COSAL, creo que se llamaba)

y cuando empezaba a hablar la tía

era mejor que el mundo dejara de dar vueltas

y porque yo sólo quería oírla hablar

y dijera lo que dijera

ella tendría mi aplauso y por supuesto, mi voto.

Por su voz estaba completamente entregado a ella

y si me dijera bésame los pies

yo se los besaría ipso facto.

Más tarde y pasado ese tiempo de embelesamiento,

quedamos para vernos alguna vez que otra 

y ahí pude comprobar

que si ella no hablaba se jodía todo mi encantamiento

y por eso le pedía que hablara todo el tiempo.

Pero claro, no podía estar hablando todo el tiempo

y en esos pequeños silencios yo pensaba

¿como me había enamorado de una forma de hablar?

y cuando al rato volvía con sus disertaciones envolventes

me volvía a enamorar de ella.

Y así una vez y otra

y hasta que un día se rompió todo el encanto

y porque se enfadó de verdad con su hermana delante de mí

y aquella voz melosa, cariñosa y extraordinariamente amable

alzó su tono con tanta potencia y con tanta agresividad

que casi explotan mis tímpanos y mis neuronas sensitivas

y cuando volvió a usar su tono normal

yo dejé de oír su voz como una voz celestial

y desde ese mismo momento me dí cuenta

que tenía una voz tan humana como la mía.

Y entonces, fin del enamoramiento y fin del encantamiento.

NI AÚN AHORA


 Ni aún ahora

y después de que pasaran casi 40 años

desde que nos vimos por última vez

podría explicar que me pasó contigo. 

Primero porque me gustaste de aquella manera tan loca

segundo porque me seguiste gustando a pesar de todo

y contra viento y marea

y tercero, porque me emperré tanto contigo

que casi muero en el intento.

Me le he preguntado un millón de veces

y nunca sentí que mi respuesta fuera la correcta

siempre me quedaban flecos inexplicables

hechos más grandes que una montaña

y que nunca supe como responder.

Al principio 

y como única explicación lógica y plausible

era que estaba enamorado de tí

y por eso te perseguía como un perrito faldero

pero el tiempo siguió pasando y todo aquél amor apasionado

se fue convirtiendo en costumbre

y las costumbres siempre se convierten en normas

y las normas en obligaciones.

Y yo de eso, me dí cuenta

y claro que me dí cuenta

pero en ese momento preferí ver para otro lado

y porque me resultaba más cómodo decir

que nos seguíamos queriendo

que enfrentarse a la verdad

de que todo aquello no era más que una fantasía inventada.

Yo sé que hubo un tiempo donde te quise a muerte

pero también sé muy bien

hasta donde duró ese intenso sentimiento

y fue en una tarde aciaga

donde me dí cuenta que nuestro amor se había ido por la borda

y tú estabas en una ciudad

y yo estaba en otra 

y yo me estaba preguntando porque ya no me querías

y entonces bajó del cielo una luz cegadora que me dijo

 sonriendo

pero si tú tampoco la quieres y desde hace tiempo 

y de repente, toda aquella imagen de diosa

se me vino abajo

y me dí cuenta que eras tan humana como lo era yo.

Pero aún así y todo proseguimos

y porque sino proseguíamos

¿qué íbamos hacer?

y así de fácil fue la respuesta

y así de jodida también lo fué

y porque en ese momento había que hacerse una pregunta

¿qué fué de nuestro amor?.

Si ya no quedaba nada de él

y si algo flotaba en nuestro medio ambiente

no era amor, precisamente

y era una mezcla de fluídos:

un poco de rencor

otro poco de rabia

algo de venganza

y el resto estaba relleno de resentimiento

y por eso todo aquello explotó

como una bomba de neutrones.




Lorena Larrañaga. "Lo que sostiene el aire"

Hay una hora en que la casa se llena de caballos que nadie ha llamado. Sus crines recorren los pasillos como agua peinada por una madre muer...