SE ME FUERON LOS AÑOS. Margarita Restrepo Jaramillo
¿COMO ERA POSIBLE?
¿Como era posible tener miedo hasta de la misma vida?
¿Como era posible tener miedo a la noche
y a luz de la mañana?
¿Como era posible que hasta la luna me asustara?
¿Como era posible que te tuviera tanto miedo?
y hasta desconfiaba que caminaras a mi espalda
o a no saber que tenías en tus manos
y porque todo de tí me daba miedo
y si me contabas algo, desconfiaba
y si me hablabas de lo bien que te había ido
yo pensaba
que seguramente no sería para tanto
que me lo decías para joderme un poco más
que era una típica venganza de las tuyas
y para querer culpabilizarme con nombre y apellidos
de que todo nos hubiera ido mal o muy mal o fatal
y así salirte tú de rositas
y quedar como una chica buena
que nunca había roto un plato
ni había levantado el tono a nadie
y ese era todo plan
y era dejarme a mí en evidencia y como un tío mierda
gallito de pelea, machito de novela
agresivo, faltón, vengativo de película de terror
y demasiado resentido
y tú mientras tanto, seguías siendo la reina
que se había podido escapar de mí por los pelos.
Y la verdad, es que todo puede ocurrir en la viña del señor
pero en éste caso en concreto
hemos sido los dos los que nos hicimos daño mutuamente.
Pero yo sé mi reina que nunca lo reconocerás
que nunca de los jamases dirás que tú también participaste
te puede más el orgullo que la decencia
te pueden más las ganas de joderme y de verme humillado
que decir claramente lo que es la verdad.
Bueno, yo sólo sé que el tiempo
suele poner las cosas en su sitio
y que un día de estos
caerás con todo el equipo.
Paciencia dijo santo Job
y a ella, me atengo y a ella estoy suscrito.
LO QUE SE VUELVE RAÍZ
Lo que se vuelve raíz
es porque algo se ha enraizado
se ha agarrado a la tierra con su mano dura y férrea
y mientras la tierra le dice
agárrate con más fuerza
y porque vendrán grandes lluvias
y fuertes vientos
que intentarán separararnos al uno del otro
al árbol de su tierra
al barco de su mar
al faro de su tempestad
a mí de la playa de mi infancia
que hoy la ví en una foto
y me dió mucha pena
se cargaron sus hermosas dunas
y que el viento con sus dedos de aire
poco a poco fue moldeando
de sus pinos, mejor ni hablamos
se fueron cargando miles de árboles
y para crear nuevos aparcamientos
y donde igualmente,
se siguen peleando por tener un sitio
y justo al lado de la playa.
Nada se arregla si vas destruyendo la naturaleza
y si lo que antes era una hermosa duna
la has convertido en otro trozo de asfalto.
UNA VEZ ME ENAMORÉ DE UNA VOZ
Yo me enamoré bajo todas las condiciones y bajo todas
las situaciones
y hasta hubo una vez,
que me enamoré temporalmente
de la forma de hablar de una tía.
Era uruguaya por sus cuatro rincones
y hablaba de una forma que yo al escucharla
la elevaba a categoría de diosa.
Era tan afable, tan amable
y tan entrañable lo que salía por su boquita
que a mí me hacía sentir como si estuviera enamorado de ella
y de sus maravillosas cuerdas vocales.
Me elevaba al cielo
con esa suave tonalidad de sus palabras
y yo pensaba
si ahora me hablara en susurros
lo de estar enamorado se me quedaría excesivamente corto.
Los dos y más personas
íbamos a una especie de comité de solidaridad con américa
latina
(COSAL, creo que se llamaba)
y cuando empezaba a hablar la tía
era mejor que el mundo dejara de dar vueltas
y porque yo sólo quería oírla hablar
y dijera lo que dijera
ella tendría mi aplauso y por supuesto, mi voto.
Por su voz estaba completamente entregado a ella
y si me dijera bésame los pies
yo se los besaría ipso facto.
Más tarde y pasado ese tiempo de embelesamiento,
quedamos para vernos alguna vez que otra
y ahí pude comprobar
que si ella no hablaba se jodía todo mi encantamiento
y por eso le pedía que hablara todo el tiempo.
Pero claro, no podía estar hablando todo el tiempo
y en esos pequeños silencios yo pensaba
¿como me había enamorado de una forma de hablar?
y cuando al rato volvía con sus disertaciones envolventes
me volvía a enamorar de ella.
Y así una vez y otra
y hasta que un día se rompió todo el encanto
y porque se enfadó de verdad con su hermana delante de mí
y aquella voz melosa, cariñosa y extraordinariamente amable
alzó su tono con tanta potencia y con tanta agresividad
que casi explotan mis tímpanos y mis neuronas sensitivas
y cuando volvió a usar su tono normal
yo dejé de oír su voz como una voz celestial
y desde ese mismo momento me dí cuenta
que tenía una voz tan humana como la mía.
Y entonces, fin del enamoramiento y fin del encantamiento.
NI AÚN AHORA
Ni aún ahora
y después de que pasaran casi 40 años
desde que nos vimos por última vez
podría explicar que me pasó contigo.
Primero porque me gustaste de aquella manera tan loca
segundo porque me seguiste gustando a pesar de todo
y contra viento y marea
y tercero, porque me emperré tanto contigo
que casi muero en el intento.
Me le he preguntado un millón de veces
y nunca sentí que mi respuesta fuera la correcta
siempre me quedaban flecos inexplicables
hechos más grandes que una montaña
y que nunca supe como responder.
Al principio
y como única explicación lógica y plausible
era que estaba enamorado de tí
y por eso te perseguía como un perrito faldero
pero el tiempo siguió pasando y todo aquél amor apasionado
se fue convirtiendo en costumbre
y las costumbres siempre se convierten en normas
y las normas en obligaciones.
Y yo de eso, me dí cuenta
y claro que me dí cuenta
pero en ese momento preferí ver para otro lado
y porque me resultaba más cómodo decir
que nos seguíamos queriendo
que enfrentarse a la verdad
de que todo aquello no era más que una fantasía inventada.
Yo sé que hubo un tiempo donde te quise a muerte
pero también sé muy bien
hasta donde duró ese intenso sentimiento
y fue en una tarde aciaga
donde me dí cuenta que nuestro amor se había ido por la borda
y tú estabas en una ciudad
y yo estaba en otra
y yo me estaba preguntando porque ya no me querías
y entonces bajó del cielo una luz cegadora que me dijo
sonriendo
pero si tú tampoco la quieres y desde hace tiempo
y de repente, toda aquella imagen de diosa
se me vino abajo
y me dí cuenta que eras tan humana como lo era yo.
Pero aún así y todo proseguimos
y porque sino proseguíamos
¿qué íbamos hacer?
y así de fácil fue la respuesta
y así de jodida también lo fué
y porque en ese momento había que hacerse una pregunta
¿qué fué de nuestro amor?.
Si ya no quedaba nada de él
y si algo flotaba en nuestro medio ambiente
no era amor, precisamente
y era una mezcla de fluídos:
un poco de rencor
otro poco de rabia
algo de venganza
y el resto estaba relleno de resentimiento
y por eso todo aquello explotó
como una bomba de neutrones.
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