EL PASO DEL TIEMPO Y SUS COSAS


 No me esperes despierto

porque mi tiempo no es el tuyo

mi tiempo tiene otras dimensiones

camina diferente y a veces va a paso ligero

y otras veces, se sienta y se apoya en un muro del camino

y allí, se queda dormido.

Por eso no le puedes pedir hora ni fecha

si será éste mes o el que viene

o si será éste año o dentro de una década.

En el tiempo no puedo ser preciso,

me es imposible

y te digo mañana y dentro de un mes te pregunto

¿no habíamos quedado hoy?.

Claro que esa dislexia temporoespacial

no todos la comprenden y menos, la entienden

y hasta hay algunos que se mosquean

y me lo acaban echando en cara.

Yo los entiendo

pero también deben de entender

que mi reloj funciona de otra manera

que los minutos pueden ser días

que los días pueden ser meses

y que los meses pueden ser décadas

y una vida para mí,

pueden ser varias vidas

e incluso pueden ser infinitas vidas.














El roce no hace al silencio


El roce no hace al silencio.
El silencio se hace
de muchas horas largas y aburridas,
del día a día y desde la mañana hasta el amanecer,
de esa paciencia infinita que se debe tener
cuando nada se mueve, ni nada se oye,
de ese instante que hay entre que se apaga una vela
y se vuelve a encender,
de ese movimiento en cámara lenta que flota en el aire caliente
de un mes de agosto,
de ese enmudecer de caja bajo un metro de tierra,
ni los roedores, ni las lombrices,
ni los topos
se podrán oír
de ese pensar que nacimos sin una historia por contar
y que nos moriremos igual.
Nacimos vivos
pero moriremos muertos
y mientras y por el medio,
la vida creó el ruído y el silencio
y por eso tenemos que escoger,
el ruído nos aturde y nos deja sordos y mudos
y en cambio el silencio nos hace estar más vivos
nacimos en silencio
y moriremos envueltos en el mismo silencio
pero el silencio de lo vivo
es el más hermoso de los silencios.


















Hoy no tengo recuerdos


 Hoy no tengo recuerdos

de ningún tipo

ni viejos, ni nuevos 

ni neutrales, ni amorfos

ni bestiales, ni alucinantes

hoy soy una página en blanco

no tengo antecedentes ni personales, ni penales

no me acuerdo de lo que hice en un día como éste

en un 18 de Mayo de cualquier año

no sé si me levanté pronto o tarde

seguramente iría a desayunar al bar de la esquina

o a lo mejor fuí al gimnasio

y después a comprar comida

me senté a escribir entre una hora a dos horas

comí en casa

después de comer subí a mi cueva

y escribí 4 o 5 horas más

y ya con la mente cansada y agarrotada

me puse una peli

que seguramente sería de suspense

y como de aquellas era más bueno que ahora

en cuanto acabó la peli me fuí a la cama.

Ahora tengo la cosa bastante más descontrolada

escribo más de noche que de día

y fácilmente me dan las 6 de la mañana

y me obligo a no pasar de esa hora

y porque me niego a levantarme a las 2 de la tarde.

Éste horario me está destrozando

porque duermo poco y mal

y entre las 11 y las 12 estoy de pie

y eso para mí, es demasiado tarde

y además no soporto la idea

de haberme comido la mañana en un suspiro.

Y ahora llevo unos días

intentando recuperar la mañana

y a las 3 cierro el chiringuito

pero tampoco es tan fácil

y porque a lo mejor a esa hora

estoy en la cúspide de mi inspiración

y cuando uno se siente poseído al cien por cien

no es el mejor momento para cortarle el rollo

y entonces me dan las 4 o las 5 de la mañana.

Pero de mañana no duermo igual

me despierto varias veces

tengo más malos rollos y pesadillas

me llaman por el móvil

me mandan mensajes

me siento agredido por tanto ruído

y por tanto movimiento que tengo alrededor

me persiguen personas que ni quiero ver

escucho más voces que hablan por mis altavoces

doy más vueltas sobre mi cama

sudo más

y las veces en que sueño

se aparecen con más frecuencia

fantasmas de mi pasado

que desde hacía un tiempo

había decidido no volver a ver.

Y por eso a veces

son ellos los que me despiertan.













 

QUITADME...


 Quitadme mi osadía

y seré una mancha de aceite en mi expediente.

Quitadme mis ganas de vivir

y me convertiré

en un parásito de vida alienígena.

Quitadme mis sueños

y entonces...

sabré lo que es vivir dentro de un agujero negro.












John Keats


 "El tacto tiene memoria".


ELECCIONES EN ANDALUCÍA (Primera parte)

 

Mi pequeño análisis de las elecciones en Andalucía, no aporta mucho y menos ilumina alguna idea demasiado brillante. Ganó la derechona, la más extrema de Vox y también la derecha pastelera del zampabollos de Moreno Bonilla (PP), que es tan extrema y fascista como la de Vox, pero para romperte el culo usan vaselina y a veces, te acarician por la espalda. Y en eso es en lo único en que se diferencian el uno del otro. Y bueno, el PP no obtuvo la mayoría absoluta y esto algunos lo califican como bueno y yo en cambio lo califico no como malo, sino lo siguiente. Si con el PP estaban privatizando todo, sanidad, enseñanza, universidades y demás sectores públicos, figuraros lo que harán ahora con Vox de aliado y estos vendiendo al PP su alianza a peso de oro, pues preparaos para unas cuantas lecciones magistrales sobre el nazismo, el racismo, sobre el odio como bandera, sobre como la mujer se debe quedar en casa y con la pata quebrada y hacerla sumisa y obediente y que el maricón de turno vuelva a su armario, que al decir de ellos, de allí nunca debió salir. Habrá todo un desembarco de machos alfa que siempre estuvieron con nosotros pero que lo disimulaban y esperando su momento idóneo para descubrirse el pecho y gritar por las calles ¡viva la legión!. Aunque tanto macho alfa junto tiene sus propios problemas y porque todos querrán ser líderes de la manada y la manada se está quedando escasa y porque saben perfectamente que el que se quede engrosando sus filas, tendrá que trabajar más horas que antes, volverá el despido libre, la nómina será mucho más baja y con los derechos laborales sus patronos se limpiarán el culo y por dos veces. Y entonces ¿qué pasará?, que nadie querrá pertenecer a la manada y se pelearán a tumba abierta por ser un macho alfa que así tendrá asegurada su parte del pastel. Y si no al tiempo y os váis a cansar de ver tanto cruce de navajas. Porque además sacan lo más primario del ser humano: su odio, sus ganas de venganza, su rabia visceral, su instinto asesino, su envidia hacia todo lo que no es suyo, su sed de sangre, su violencia física y verbal, su palabrerío soez y faltón...Y seguiría diciendo más cosas de ellos, pero en fin, no quiero aburriros demasiado con el mismo tema. Se me entiende ¡y ya está!.

Al del PP, al Moreno Bonilla y por su sonrisa bobalicona y por su cara de zampabollos, el Spiriman le tenía puesto un mote y le llamaba "el Nocillas". El Spiriman era un gran líder de masas que a su vez era médico y que murió hace unos pocos años. Yo no estaba de acuerdo del todo con él, pero en gran parte me sentía identificado porque era un defensor acérrimo de la sanidad pública y hablaba de bien que te cagabas por las patas abajo y cuando estaba en su mejor momento y con millones de seguidores en las redes sociales y convocando manifestaciones de cientos de miles de personas y todas en defensa de la sanidad pública, pues pasó que le atacó el bicho asesino del cáncer y en un estado muy avanzado y en dos años el cáncer se lo comió. Él decía que no, que no tenía miedo a morirse, pero lógicamente estaba cagado de miedo y hasta intentó rebelarse contra el cáncer y a base de la quimio para matar al bicho y de hacer mucho ejercicio y para salir fortalecido de todo éste proceso tan doloroso. Pero el cáncer es demasiado asesino y no perdona a nadie y ni al más valiente ni al más cobarde.

Y ahora hablemos del PSOE. El PSOE ha partido de una idea muy equivocada y era que el PSOE gobernó muchos años en Andalucía (muchos más que el PP) y de ahí sacó la falsa conclusión de que la mayoría de los andaluces eran de izquierdas y que con una candidata adecuada y que tuviera un determinado peso político, las masas volverían al redil de la izquierda. Pero la candidata que presentaron ya había estado en el gobierno Andaluz (es andaluza) y antes de estar en el gobierno de España y siempre tuvo muy pocas simpatías entre la gente. Sonaba a prepotente, a sabelotodo, a demasiado listilla, a que te estaba vendiendo la moto y porque además te la estaba vendiendo y como si fuera una puta Ducatti y cuando en realidad era un Vespino. Yo me acuerdo de ella, cuando estaba en el Gobierno de Andalucía y yo era un médico que trabajaba en la sanidad pública. Y aquél cortijo que tenían montado en aquellos tiempos, de izquierdas no tenía nada. Todo era de un caciquismo que alucinabas y casi todo funcionaba a dedo y haber quién me la chupa mejor al estilo Clinton y los Sindicatos que en teoría eran de izquierdas (en teoría, digo), eran los mayores lameculos del Gobierno "socialista" y porque los untaban a base de grandes e inmensas subvenciones, sus cursos y cursillos que eran un házme reír y porque en el mismo sindicato que se había encargado de dar ese cursillo y en el despacho siguiente, tenías que pagar a tocateja las respuestas correctas del tema que habían dado en el aula de al lado. O sea ¿qué clase de cursos eran aquellos?. El amiguismo funcionaba a destajo y lo hacía en plan descarado. Aquello era feudalismo puro y duro. Y de éste tipo de peña viene la mencionada señora que se presentaba por el PSOE.

Y Me falta por hablar de mi izquierda o sea de la izquierda alternativa o la que está a la izquierda del PSOE, pero como éste tema me toca demasiado de cerca y como además se presentó dividido en dos opciones distintas pero no tan distintas, pues pasa que tengo rollo para rato y por tanto, ya hablaré otro día de ellos.














Yo de viajar sé poco...


 Yo de viajar sé poco...

sé más de andar escondido entre las ramas de un árbol,

sé de hacer poco ruido,

sé de escribir mucho y decir muy poco,

sé de hablar en susurros y en pocas palabras,

sé de soñar despierto y de soñar dormido.

Sé mucho de risas, de penas y de lloros

y de arrastrarme por el subsuelo

y para encontrar un agujero negro.

Antes de todo

he sido astronauta sin moverme del sitio

he sido guerrillero en la sierra de Gredos

también he sido,

pobre de gestos y rico en abrazos

y un convencido adorador del silencio.

He estado en muchos sitios a la vez,

he viajado poco o muy poco,

pero mi mente y mi alma

han estado en todas partes

y en cada sitio han dejado su huella impresa

y en cada uno de ellos ha quedado

un trozo de mi manera de ser.

En fin,

he viajado muy poco

pero he estado en cada esquina del mundo

y aún ahora,

sigo esperando a que pase el próximo tren

y que me lleve hasta donde quiera él.













"El olor de la gasolina". Juan José Millás

De pequeño había oído hablar muchas veces de la Sierra de Madrid. Algunos de mis compañeros la conocían, y la gente con dinero presumía de tener una casa en Cercedilla. Yo guardaba frente a estos comentarios la perplejidad muda de los niños cuando no entienden una cosa. Una sierra era una herramienta de trabajo. En casa había dos, una para la madera y otra para el hierro. Aprendí a serrar pronto, pues en aquella época hacíamos mucho bricolaje, aunque entonces no se llamaba así. No se llamaba de ningún modo. Si había que arreglar una puerta, cogías la sierra, cortabas por lo sano y punto. Un día mi padre se compró una Vespa. Yo no tardé en descubrirle el tapón del depósito de la gasolina, que se encontraba debajo del asiento. Se parecía a los tapones de las botellas de gaseosa, sólo que al abrirlo salía un olor que a mí me volvía loco. Entonces no sabía que tenía propiedades estupefacientes. Todavía no estoy seguro. En cualquier caso, conmigo operaba de ese modo.
En el verano, después de comer, cuando mis padres se echaban la siesta, yo iba al parking donde estaba aparcada la Vespa y asomaba las narices al depósito. Podía estar horas absorbiendo aquellos efluvios que ponían mi imaginación a cien. No era raro que bajo sus efectos imaginara que teníamos una casa en la Sierra en lugar de dos sierras en casa.
Por alguna razón que ahora no recuerdo, un día nos quedamos solos mi padre y yo. Debía de ser julio o agosto. Yo acababa de darme una dosis de gasolina y estaba en el sofá, con los ojos cerrados, presa de una ensoñación. Entonces vino mi padre y dijo:
-Nos vamos a la Sierra.
-¿Qué?
-Que nos vamos a la sierra tú y yo ahora mismo, a pasar la tarde.
Dicho y hecho. Nos montamos en la moto y después de una hora o así el paisaje dio un brusco cambio y se convirtió en un decorado. Mi padre me paseó por aquel escenario gigantesco, donde había una roca terrible y lejana, llamada La mujer muerta, y me invitó a una Coca-Cola, que en España acababa de ser comercializada. Luego, cuando empezó a atardecer, iniciamos el regreso. En esto, mi padre detuvo la moto en la cuneta y me pidió que me fijara en la luz.
-Fíjate en esta luz. Ahora mismo no es de día ni de noche. Éste es el momento de mayor incertidumbre del día. Puede pasar cualquier cosa.
Nos quedamos quietos, en silencio, conteniendo la respiración, pero no ocurrió nada. El sol cayó unos metros más y el atardecer se convirtió en noche pura y dura.
-Ya ha pasado el peligro -dijo mi padre-. Vamos.
Dio una patada al pedal de arranque, rugió el motor de la Vespa y cuando ya estábamos a punto de montarnos añadió:
-Dentro de muchos años, cuando tú seas una persona mayor y yo ya no esté entre vosotros, tendrás tu propio coche y pasarás por este paisaje más de una vez. Es posible que en alguna ocasión pases a esta misma hora y recuerdes este día en el que tú y yo vinimos juntos a la Sierra. Si es así, detén el automóvil un instante y permanece atento a lo que sucede en el aire: si ves pasar un pájaro negro, ese pájaro negro seré yo.
Me quedé impresionado con el suceso, que en mi memoria quedó asociado a las fantasías provocadas por el olor de la gasolina. Mi padre había dicho: 'Este es el momento de mayor incertidumbre del día'. No sé si fue la primera vez que oí esta palabra, incertidumbre, pero fue la primera vez que me estremeció. Su sabor es idéntico al de esa hora en la que la tarde no es carne ni pescado y puede sucederte cualquier cosa. Su compañera, certidumbre, no es mucho más tranquilizadora.
Olvidé la historia. Pero hace poco regresaba del norte de España en coche y pasé por la Sierra justo en el momento en el que la tarde parecía dudar entre resistir o entregarse a las fuerzas de la noche. Podía, en efecto, suceder cualquier cosa. Detuve el automóvil en el arcén y salí a la carretera con los pelos de punta. Había un silencio que debía de ser el silencio que precedió a los segundos anteriores a la Creación. Entonces, algo se movió a mi izquierda y de repente un pájaro negro atravesó la carretera y se perdió en la oscuridad, que parecía avanzar desde el horizonte. Entré en el coche y lloré como no había llorado cuando murió mi padre. Esta historia es falsa del principio al fin, pero habría sido hermoso que sucediera.

JACINTO BENAVENTE

 

Piedad Bonnett


 

Kahlil Gibran


 “Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños".

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...