Y ahora tendría que preguntarme
¿porque lo hice?, ¿como lo hice?
y ¿que gané yo haciendo lo que hice?.
Primero, yo no gané nada con lo que hice
los sentimientos ni se venden ni se compran
ni se negocia con ellos.
ni se llevan al mercadillo de los domingos
y para venderlos como de segunda mano.
Los sentimientos simplemente fluyen
y si hay alguien que se pare a mirarlos
pues puede que así,
se pueda quedar con parte de ellos.
El porqué siempre es la parte más difícil de explicar
porque hiciste esto y no lo otro
porque si te habías dado cuenta de que te habías equivocado
no volviste sobre tus pasos y para empezar de nuevo
y hay tantos porqués como estrellas en el firmamento
y apenas podemos responder al uno por cien
y ese porqué de ahora, no tiene una respuesta adecuada
y entonces al final será
porque eso era lo que en aquél momento uno sentía
y eso ¿como se puede explicar?
pues por una sencilla razón,
porque eso era lo que sentías
y todo lo demás
son ornamentos y adornos para la fiesta de esta noche.
No todo se puede explicar
y además, no todo tiene que ser explicado
hay que mantener algo de magia y misterio en cada uno de
nuestros hechos
no todo tiene que pasar por la apisonadora de nuestros
razonamientos lógicos.
No todo tiene que ser blanco o negro
hay muchos tonos grises que nos definen mejor como personas
que somos.

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