A la ausencia no hay quien se acostumbre. Otro sol no es tu sol aunque te alumbre”.
CUIDAREMOS
Cuidaremos lo entrañable.
Y lo cotidiano y repetitivo
será pasto de las llamas.
Cuidaremos de nosotros mismos
con mimo y siendo muy delicados.
Seremos vástagos e irreverentes
y nos rebelaremos contra el hambre y las injusticias.
Pediremos pan
pero también
pediremos derechos sociales.
SOMOS OLVIDOS
Deambulo mientras pienso.
Pienso mientras respiro.
Te quiero, me digo...
y en eso suena algo dentro de mi cabeza,
el olvido es el que llama
y entra, pasa y sin más, me invade.
De olvidos estamos hechos todos,
todos tenemos olvidos acumulados:
pequeños olvidos sin importancia
olvidos dolidos y mal acabados
olvidos obligados
olvidos resentidos
y olvidos que jamás pudieron ser olvidados.
Somos olvidos
con cara de que aquí no ha pasado nada,
pero por dentro de nuestras entrañas
son olvidos llenos de fuego y rabia.
¿PORQUÉ ESTOY AQUÍ?
De tanto remover el suelo
y hacer agujeros por doquier
en busca del no sé qué...
se me están resquebrajando los dedos
y mis yemas son un mapamundi de cicatrices.
Tanto mover y remover,
para casi regresar al principio
y todo para volver a la primera pregunta
¿porqué estoy aquí?.
Lo único nuevo que ahora sé
es que nadie me va a responder,
ni tú, ni el otro,
ni el más listo, ni el más tonto
y entonces
¿porqué estoy aquí?
me dije al nacer
y aún hoy en día,
me sigo haciendo la misma pregunta.
POR UN BESO DE LA FLACA
No hace falta que me digas nada,
adoro el silencio y su espesura gris plateada,
y en las noches de verano
disfruto de la quietud morbosa y sinuosa
que nos regala el silencio de la noche más oscura.
No soy de una secta
que adore el silencio.
Puestos a adorar
me quedaría con la luna y sus posturas
con la lluvia del húmedo otoño
con el mar de mis interminables septiembres
y hasta me atrevería a decir,
que me quedaría
con los bosques y campos de amapolas
y ya puestos a pedir
por un beso de la flaca
daría lo que fuera.
NO TENGO GANAS DE TI
No tengo ganas de ti
pero tampoco tengo ganas de mi.
Me siento desinflado como un globo pinchado
o como una marioneta movida por invisibles hilos,
levanto un brazo porque algo tira de mi muñeca,
levanto las piernas porque alguien hace que se muevan mis pies.
Amorfo y anonadado,
apático y sin sangre,
desganado y sin futuro,
el futuro es para otros,
mi futuro, en cambio,
es seguir aquí
y sin decir nada a nadie.
Estoy deseando que pase el día.
La desgana es una enfermedad patológica
que además, no tiene lógica.
Tengo la esperanza
de que la escarcha de la mañana
desincruste de mi piel toda la apatía
y que al final
se haga de nuevo, la luz.
Y SIN MÁS...
A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...







