MI VIDA...
Mi vida se resume en eso:
subir y bajar
y después de bajar
subir en un cohete descontrolado...
con el que a veces
pude tocar el cielo
y así,
hacerme el héroe de esa historia.
Claro que a veces
bajé demasiado
y toqué fondo,
y me tuve que comer el lodo
y para no morirme de hambre
y de inanición.
Otras veces,
subí tanto
que hasta rasgué las cortinas del cielo
y además,
os puedo jurar
que no hay nada detrás del firmamento.
Lo que veis es lo que hay
y lo que no veis
es porque no estáis en la misma dimensión.
ME RINDO
Vale
me rindo
y me comprometo a
apagar mi propio fuego interior.
Me rindo a la evidencia de los hechos
y de los no hechos
y de lo que se pudo hacer
y no se hizo.
Me rindo al sueño despierto
y al sueño dormido
y al despertar de cada mañana
en que tú ya no estás.
Me rindo a todo lo que me rodea
y hasta me rindo en la larga distancia
de todo lo demás
Malditos recuerdos
decía el poeta al morir
maldita sea tu estampa
digo yo de vez en cuando
y maldita sea tu existencia
me repito algunas noches
en que mastico cristales de pena.
COSAS QUE PASAN
Esperar algo de alguien que se fue por la puerta de atrás
y porque en su día,
no supo o no quiso decidir...
puede que algún día lo llegue a entender
(pero lo dudo y mucho)
porque hay personas que solo navegan a favor del viento
y para que complicarse... se dicen...
mientras sonríen como hienas resentidas.
LA AMBICIÓN
Demostrado queda,
la ambición es ciega y desmesurada.
La ambición
es un mordisco de un ser infectado
por el virus "de la ambición"
infecta enseguida tu herida
y se propaga a la velocidad del sonido.
Después perfora
nervios, venas y arterias
y crea agujeros negros
en nuestros órganos vitales
y el cerebro, primero,
se hincha y se edematiza
y segundo,
se encoge como una pasa arrugada
y al fin,
se enquista como una sólo idea dentro:
ser más ambicioso que el resto,
ser mucho más ambicioso que el resto,
ser muchísimo más ambicioso que los demás...
TRIPAS
Lo que a veces duele en el bajo vientre
es eso
es el movimiento espasmódico de los intestinos
buscándose un hueco o acomodo.
Hay veces
en que las tripas se retuercen con demasiado anhelo
y parece que se montan las unas a las otras.
Cólicos, le llaman algunos.
Yo le llamo,
hablar con las tripas
y con el corazón encendido.
Pasión intestinal
y ardor guerrero en la lucha.
Tripas revueltas y retorcidas
que a veces
maúllan como gatos desesperados en medio del caos.
INTERIOR DEL PAISAJE (Francisco Brines). Blog "Rua das Pretas"
Cómo decir este momento rosa de la tarde cayendo
detrás del alto monte que oscurece?
¿Y para qué decirlo? ¿Para salvar mis ojos?
Contempla en el jardín las flores de este otoño,
las tapias recubiertas de hiedras y jazmines,
y el paso misterioso de los pájaros
que vuelan de repente del lugar de una sombra,
o que buscan las ramas
y se mecen
en densos y caídos surtidores
de rojas buganvilias.
No salvas nada tú, ni ellos te salvan.
(Cae la tarde hoy con tan grande sosiego,
es el tiempo tan íntimo
con el canto en su centro del pájaro que escuchas...)
La luz de allá, desde tu solitaria habitación, es otra
habitación que aloja al mundo en sombras
y su Dueño, el que ignoro, ha cerrado la puerta
y ha entornado el balcón,
y ya todo el jardín, y el campo que lo cerca, es un rincón
espeso,
y han callado los pájaros.
Mira cómo se encienden, una aquí y otra allá, las velas en
la noche.
Nunca creí que el último naufragio fuese un lugar tan
cierto, y tan a tientas.
Francisco Brines
A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...








