bolsillo.
ESTAMOS TAN EMBUTIDOS DENTRO DE NUESTROS PROPIOS DISFRACES
bolsillo.
Lo que ahora necesitaría tener
Lo que ahora necesitaría tener
es algo que en el fondo de mi alma
tuviera un corazón palpitante
que latiera a todas horas
y lo hiciera como un caballo desbocado
sin orden, sin prejuicios
libre de marcas y muy libre de ideas
y que corriera hacia ese horizonte
que de cada vez lo tengo más cerca.
Me gustaría saber lo que va a ser de mí
y si me queda poco
tendré que prepararme para mi punto y final
y si me queda mucho
no sé como asegurarme el poder seguir en mis cabales
pero sin tirar demasiado del hilo de la cordura,
necesito tener esa parte loca conmigo
y porque necesito ser lo que nunca he sido
y para entrar por esa fisura extracorpórea
hay que estar medio perdido en el monte del olvido
y no vivir tanto de tus recuerdos
y limpiar tu alma y tu mente de anteriores viajes astrales
y porque esta parte de lo que puede ser mi vida,
no la conozco muy bien
y no sé si seré un ser humano con parte de animal fiero y salvaje
o si seré una persona que ha perdido el sentido y el gusto por vivir
o simplemente seré una parte de cada parte
y entonces seré, tres partes y todas a la vez.
HAY DÍAS...
PABLO NERUDA
QUERIDA VIDA
Y entonces me dí cuenta
Y entonces me dí cuenta
que cada día era menos yo
y sin darme cuenta
me estaba acercando al otro yo
y convivir con el otro, tiene su propia historia
y no se puede vivir con lo que no quieres vivir
y ser el viejo eco cansino y repetitivo del otro
de ese otro que a veces hablaba a mi espalda
que me convertía en un ser autoritario
y en un ser sumamente desconfiado
me hacía oír palabras donde solo había silencio
y tenía que oir voces de mis peores fantasmas
y me hacía escuchar música sinfónica
o música pop y a todas horas
y me hacía oler a muerto y a muerto podrido
y tenía que pasear mis penas por las calles
y arrastraba miedos como si fueran enormes bloques de cemento
y hasta había veces en que me ponía a correr
y porque la única manera de huir de ese yo
que estaba dentro de mi mismo,
era engañarle con palabras suaves y sencillas
y con la promesa de que acudiría a un terapeuta
y para que me exortizara
y para que de una vez por todas
vomitara por mi boca esa parte maligna
que yo poco a poco había criado dentro de mi.
A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...










