Graciela Mitre DOS POEMAS


MOVIMIENTO
El movimiento es casi una obligación
mover la lengua aunque sólo nombre dolencias, pasearlas
luciendo las ojeras, las comisuras enjutas de la boca
mudar objetos, contar arandelas, tornillos
vaciar pozos, cloacas, llenar vasos sin fondo
pintar las mismas paredes del mismo color
tomar la calle vestirse de gala, cargar de luces los ojos
de aceite la boca, regresando abrigados de frío
las manos rígidas y los pelos hechos alambre
evitar disolvernos, empecinarnos
abanicar el aire, que se muevan las hojas, el agua, la tierra que germina
hagamos algo antes de que batan los codos y nos desocupen
el tiempo vacío se oxida
la vida no perdona a los inmóviles.
*****
A SOLAS
Yo hablo sola
siempre lo hice
al principio era un murmullo
luego fueron palabras entrelazadas
dialogando conmigo y entre ellas mismas
yo no era sola
me hice o me hicieron
me recuerdo ovillada
debajo de las sábanas
escuchando mi voz
ahora estoy aquí
sin nadie y atenta al timbre
anoche
cuando me quedé sin luz
busqué mi voz
apenas una vela temblorosa
a mi lado
alumbrando el plato
el vaso con agua
las manos transparentes
rompiendo el pan
intentando en la nada
alguna palabra suelta
amorfa
raída
una palabra.
Una.




























A veces nos miramos

 

A veces nos miramos

y no nos encontramos.

Ya sea por exceso, por defecto

o por falta de ganas

y entonces, repetimos y nos volvemos a mirar

y yo sé que me estás mirando,

lo intuyo, lo noto, lo siento

pero tu mirar no es el de hace tiempo

ahora no me doblega en mil mitades,

ni invade mis terminaciones nerviosas

ni siquiera recorre mis valles cerebrales,

ahora entra por un ojo y sale por el otro

y por el medio, no hay filtros ni barreras,

pasa de un ojo al otro

y sin dejar nada.


















PAZ INTERIOR

 

Quiero decirte...que para poder escribir hay que leer hasta por debajo o hasta por el mismo forro de las letras y palabras y leer mucha mierda aparente y leer alguna pasada escrita por alguien al cual no conoces, pero que te lo supones. Porque todos nos suponemos algo y opinamos sobre ello y es mentira que esperemos a tener más datos en las manos y porque nos come la curiosidad del misterio, nos corroe por dentro y todo eso nos lleva a decir un buen montón de imbecilidades....que alguno y porque siempre hay alguno, se lo tomará a pies juntillas y te contestará a la imbecilidad que tú has dicho con otra imbecilidad mayor. En mundo hecho de imbéciles el capitán general tendrá más condecoraciones que nadie. Me decía mi santa madre: hijo, en ésta vida hay que tener ambición ciega para ser alguien. Pues yo le diría a mi madre: Madre, mi ambición no ha sido ciega y ha sido a veces contenida y otras veces desbordada por mis propios actos y pensamientos. Quiero decirte madre, que tus cálculos vitales quizá a tí te valieron para andar por la vida, pero a mi no me valieron y eso que a veces piqué de pardillo confiado. Sí, porque lo que sobre todo a mi me mueve, es la confianza en lo humano. Quiero decirte madre que yo no he sido un tipo heroico, ni he sido de grandes actos...como decirlo... he sido mediano, pero eso sí, nunca he sido aburrido. Tampoco he sido un cabrón redomado y a veces es verdad que lo he sido pero creo que me he compensado con otras veces que no lo he sido. Compensación, se llama.
Ahora podía confesarme de rodillas ante un cura todo cuervo negro...pero siguiendo con mi confesión, madre tengo que decirte que yo no me arrodillo ante nadie y a eso se le llama tener principios sólidos y bien asentados. Que siempre los he tenido, sólo que a veces se perdieron entre la niebla que a veces hubo en mi vida. He tenido principios, he tenido finales y no siempre bestiales, he tenido ideas por doquier y algunas muy inteligentes y brillantes y otras que fueron mezquinas y ruínes. Pero en general, he movido mi tarro y podía definirme como un ser creativo. ¿Qué pude triunfar?...madre no sé que contestarte...y porque de alguna forma y manera sé que algo he triunfado y claro está que esto que digo lo digo bajo mi punto de vista. No, no me considero una larva que se arrastra, ni una babosa perdida, ni un buitre carroñero, ni una hiena rabiosa...y me considero más un ser humano que siempre pudo ser mejor, pero que a lo largo de su vida ha mantenido como mejor pudo sus principios en pie y casi sin tener que sacar nunca o casi nunca la bandera blanca. Madre...yo sigo tirando y opinando y diciendo y exponiendo y no sé si me dará tiempo antes de irme al otro barrio, a hacer un balance de mi vida en condiciones óptimas y ponderadas, pero de momento te voy adelantando que he sido más valiente que cobarde, más justo que injusto, más sincero y claro que de fondo oscuro y camuflado de tío cojonudo...en fin, que ésta pequeña reflexión va dedicada a ti, madre y espero que una vez por todas te sientas orgullosa de mi existencia, pero para ello desde donde estés tienes que dar un paso previo y eso significa respetarme tal cual soy y he sido. Yo, a pesar de todo nuestra distancia sideral y de nuestra antagónica forma de pensar, al final de todo (o sea, ahora) he conseguido respetarte como fuíste y espero seguir viviendo lleno de esa paz interior...














MI SUMA


Claro que los años han pasado por mí y como una apisonadora,
pero para ello los he cumplido y vivido,
para que pasarán entre las capas de mi piel
y para que impregnaran mis membranas de tiempo pasado,
y sumando y sumando,
mi suma es la suma de todo,
la suma de tiempo perdido,
la suma de tiempo agradecido,
la suma loca de mis tiempos más locos,
la suma agridulce de mis lágrimas,
la suma de aquellos amaneceres llenos de luz tierna,
la suma de aquellas tardes otoñales
y la suma de aquellos días que no salía de la bruma,
en definitva...que todo suma
y mi suma es la suma de todo y más.


















Todas las reaccion

HIJA DEL VIENTO (Alejandra Pizarnik)



Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.
Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.
Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.
Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.

























Lluvia (Roberto Bolaño)

 

Llueve y tú dices es como si las nubes
lloraran. Luego te cubres la boca y apresuras
el paso. ¿Como si esas nubes escuálidas lloraran?
Imposible. Pero entonces, ¿de dónde esa rabia,
esa desesperación que nos ha de llevar a todos al diablo?
La Naturaleza oculta algunos de sus procedimientos
en el Misterio, su hermanastro. Así esta tarde
que consideras similar a una tarde del fin del mundo
más pronto de lo que crees te parecerá tan sólo
una tarde melancólica, una tarde de soledad perdida
en la memoria: el espejo de la Naturaleza. O bien
la olvidarás. Ni la lluvia, ni el llanto, ni tus pasos
que resuenan en el camino del acantilado importan;
Ahora puedes llorar y dejar que tu imagen se diluya
en los parabrisas de los coches estacionados a lo largo
del Paseo Marítimo. Pero no puedes perderte.















UNO VUELVE SIEMPRE...


 

A VECES...


 "A veces se nos olvida

que el tiempo no regresa".

















CRISTINA PERI ROSSI - Historia de un amor


"Para que yo pudiera amarte
los españoles tuvieron que conquistar América
y mis abuelos
huir de Génova en un barco de carga.
Para que yo pudiera amarte
Marx tuvo que escribir El capital
y Neruda la Oda a Leningrado.
Para que yo pudiera amarte
en España hubo una guerra civil
y Lorca murió asesinado
después de haber viajado a Nueva York.
Para que yo pudiera amarte
Virginia Woolf tuvo que escribir Orlando
y Charles Darwin
viajar al Río de la Plata.
Para que yo pudiera amarte
Catulo se enamoró de Lesbia
y Romeo, de Julieta,
Ingrid Bergman filmó Stromboli
y Pasolini, Los cien días de Saló.
Para que yo pudiera amarte,
Lluís Llach tuvo que cantar El segadors
Y Milva, los poemas de Bertolt Brecht.
Para que yo pudiera amarte
alguien tuvo que plantar un cerezo
en la tapia de tu casa
y Garibaldi pelear en Montevideo.
Para que yo pudiera amarte
las crisálidas se hicieron mariposas
y los generales tomaron el poder.
Para que yo pudiera amarte
tuve que huir en barco de la ciudad donde nací
y tú combatir a Franco.
Para que nos amáramos, al fin,
ocurrieron todas las cosas de este mundo
y desde que no nos amamos
sólo existe un gran desorden".














Piedad Bonnett "La inocencia del sueño"

 

La inocencia
es la virtud del sueño,
y el desdén por el tiempo su ganancia.
Como niños desnudos remontamos sus aguas
con los ojos abiertos. Y qué hallazgos.
El que murió nos abraza de nuevo
y volvemos a amar al olvidado.
Al cuerpo que dejamos en la orilla
regresamos distintos,
con un vacío a medias,
como quien ha dejado alguna cosa
que no sabe qué es,
allá,
del otro lado.
















LO RADICAL

 

No hay nada claro dentro de ésta densa nube donde me encuentro. Prefiero la neblina de la mañana pues sé que posterirmente, será despejada. El rocío (como le pasaba mi padre) me aterra y porque irá a más (siempre irá a más) y la humedad excesiva me atrapa entre mis peores sensaciones corporales. Yo entumecido, me hago ovillo y me declaro fugitivo. Nadie podrá sacarme de mi caparazón y porque es tan grande el miedo que tengo a sentirme perdido, que yo de por sí me encojo hasta la extenuación alrededor de mi propio ombligo. Hay quién dice sentirse bien en un mundo imperfecto, pero claro, eso lo suelen decir los que se consideran que están por encima de tí (o que se creen perfectos). Los parias imperfectos tenemos pocas ocasiones de subirnos a la parra, pero alguna tenemos y sino la aprovechamos, no sabremos lo que es mirar al mundo desde arriba. Por eso yo, muchas veces me subo a la parra y sabiendo que no es el momento adecuado, lo vuelvo hacer. No pierdo la oportunidad que me da el subirme a la parra y porque además sé y por experiencia, que esa situación me va a durar unos cuantos segundos o minutos y es que después, alguien o yo mismo, hago poner mis pies en el suelo.

Yo en ésta vida he sido muy bicho. He tenido momentos que por mi boca solo salía veneno. De todas formas, yo prefiero lo imperfecto a lo perfecto, prefiero la debilidad humana a la superioridad del que se siente perfecto. Desde luego, prefiero al débil, al endeble, que al pavo real que todo lo tiene o que todo lo sabe. No soporto al que se cree un dios en la tierra. Aunque también tengo que decirlo claramente: no soporto al pobre paria que le lame el culo a su amo. Primero, porque no hay amos en el mundo y segundo, porque todos somos seres humanos y ahí, no hay distinción de clases. Eso ha pasado, porque una vez hubo un listillo que se vio por encima de los demás y lo dijo y lo pregonó y nadie le dijo nada de nada...y a partir de ahí, se jodió todo el tema de la igualdad.

El opresor se siente demasiado bien en su trono de papel de dinero y si los oprimidos no somos capaces de enfrentarnos a él, nos machacará con sus leyes y normas. Pondrá un ejército y una policía a su servicio y convencerá a todos, que si no fuera por él el mundo no existiría. El opresor oprime y el oprimido si se deja oprimir, se convertirá en un esclavo al servicio del amo y lo más jodido de todo este tema, es que el amo, el ejército y la policía que tiene a su servicio y una parte de los oprimidos, se creerán éste tema a pies juntillas. Y por eso el mundo no está lleno de rebeliones y revoluciones. Cuando yo tenía entre 15 y 25 años, pensaba que la revolución siempre pendiente, que más adelante sería una realidad. Ahora, me he convertido en un ser más pragmático y si vamos consiguiendo mejoras y cuantas más mejor que mejor, pues a ese nivel me sentiría contento. Yo por mí cambiaría el mundo de forma radical y han pasado más 40 de años desde aquellas y sigo pensando que lo radical me sigue atrayendo, pero que también me atraen las mejoras paulatinas.


















A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...