NADIE ME ENSEÑÓ...

 

Nadie me enseñó a tener cuidado

ni a ser más cauto, más observador,

más pausado y más reflexivo

y por eso  a veces...

así me van las cosas.

Es verdad que esas veces me tiro al vacío de cabeza

esperando que la suerte me acompañe

que lo que venga después no sea tan duro

que lo nuevo sea una estrella brillante y rutilante

que derramaré ternura por los poros

que mis ojos se queden para siempre brillantes 

que la hojarasca se mueva con el viento

que el mañana se llama, esperanza

que hoy es el día que lo precede

que lo siento y lo siento mucho 

y es que hubo veces, que me vendí al diablo.

















RESPETADO


 No me siento serpiente

en tal caso y como mucho un poco culebra rastera.

A veces emito siseos

mientras me deslizo por el barro

o mientras culebreo por los prados de mi valle

y no y no me siento cobarde

quizá hubo algún día donde volví a mi escondite

pero ¿quién alguna vez no lo hizo?.

Yo no me adoro

y porque odio que me endiosen

pero sí me quiero

y me tengo demasiado aprecio

como para respetarme yser respetado.











ESCUCHO...


 Escucho música

y al mismo tiempo presto atención al sonido de la noche

bailo de puntillas y para no hacer demasiado ruído

y me inundo de ideas que me ahogan de pura nostalgia

y como si fuera un ser dependiente de esa nostalgia que tanto duele.

Aspiro con fuerza las dudas que la vida me ha ido dejando

o esnifo temores que he recopilado a través del tiempo

o me inyecto problemas que parecían estar en su sitio.

No me siento un drogadicto que se droga en sus propios miedos y temores,

me gustaría poder drogarme más pero con más sentidiño

y para tener un mejor control de mis propias emociones

y para poder querer cuando el cuerpo me lo reclama

y sentir cuando me inundo de sentimientos y desbordarme con ellos.

Podría estar lleno de receptores sensitivos

y si tú, si tú... me tocaras

yo me derritería como un helado al sol de la mañana

y si me miraras

me gustaría volverte a ver en otro momento de mi vida

y porque no siempre se puede volar sin alas y cuando uno quiere

la vida en fin, es así de caprichosa

la vida te indica lo que puede pasar mañana

te advierte y te aconseja sobre peligro que tienen ciertas decisiones

pero el que tiene la última palabra eres tú mismo

tú decides mal y tú sufrirás sus consecuencias

tú decides bien y entonces piensas que la vida merece la pena.











 

ME QUEDA MUCHO...


 Me queda mucho por decir

y poco de lo que que hablar.

Siento que estoy en un punto muerto

como si flotara bajo la luz de la luna

y perdido entre los matorrales que crecen en los descampados

y a veces, hasta me pierdo entre la yema de mis dedos.

No me siento cobarde

pero tampoco el más valiente entre los más valientes,

me siento más un punto suspensivo

una duda viciosa y convencida

o una inmensa piedra en el camino que he recorrido

y como persona a veces me veo como un espertento o un fiasco

pero aún así y todo

me gusto como soy y como me encuentro

y cuando disparo sé que mis balas son de aire

que el gatillo está anquilasado

y que el cañón de mi escopeta está trucado

y en realidad, apunta hacia el infinito.

No me siento agresivo, aunque a veces lo parezco,

me siento un ser muy primario, a veces

y en otras un animal que sobrevive lo que puede.

Nadie me enseñó lo que era vivir

y ahora que he vivido y estoy viviendo

he entendido que vivir no es un sufrimiento

que vivir es dar un paso tras otro

y que tiene como fin de enamorarse de la vida

y de levantar la cabeza cuando notas que te la pisan.

Nadie me enseñó a querer

y en cambio y poco a poco y de manera sorpresiva

he entendido el mensaje

no se puede querer a nadie

si primero no te quieres a ti mismo.
















 Me queda mucho por decir

y poco de lo que que hablar.

Siento que estoy en un punto muerto

como si flotara bajo la luz de la luna

y perdido entre los matorrales que crecen en los descampados

y a veces, hasta me pierdo entre la yema de mis dedos.

No me siento cobarde

pero tampoco el más valiente entre los más valientes,

me siento más un punto suspensivo

una duda viciosa y convencida

o una inmensa piedra en el camino que he recorrido

y como persona a veces me veo como un espertento o un fiasco

pero aún así y todo

me gusto como soy y como me encuentro

y cuando disparo sé que mis balas son de aire

que el gatillo está anquilasado

y que el cañón de mi escopeta está trucado

y en realidad, apunta hacia el infinito.

No me siento agresivo, aunque a veces lo parezco,

me siento un ser muy primario, a veces

y en otras un animal que sobrevive lo que puede.

Nadie me enseñó lo que era vivir

y ahora que he vivido y estoy viviendo

he entendido que vivir no es un sufrimiento

que vivir es dar un paso tras otro

y que tiene como fin de enamorarse de la vida

y de levantar la cabeza cuando notas que te la pisan.

Nadie me enseñó a querer

y en cambio y poco a poco y de manera sorpresiva

he entendido el mensaje

no se puede querer a nadie

si primero no te quieres a ti mismo.

SÁBADO


Sábado, primer sábado después de mi cumpleaños que fue el día 5 de febrero y ese día el mundo tuvo la mala suerte de saber que en una esquina cualquiera del mundo naciera un tipo como yo. En realidad, no me siento mayor a no ser que hablemos de huesos y articulaciones y porque el desgaste físico por cojones se nota y a pesar de que yo me insufle fuerzas mentales  y hasta paranormales. Ya me gustaría a mí tener 20 años menos o como mínimo 13 años menos y porque a los 56 años viví unas segunda juventud que ahora ya se ha ido de paseo y porque la cosa duró poco o muy poco y a los 59 años y de repente, me salieron todos mis males de perro viejo pellejo. Pero tampoco me quejo en plan llorón nostálgico de una vida joven y bella y porque a pesar de esos males que tanto molestan me siento valiente y con la mirada al frente pero advierto en que nadie me toque sin mi permiso y sin mi consentimiento previo. Tampoco es que nadie me pueda tocar o acariciar, pero pido por lo menos que por mi parte haya algún signo de consentimiento por mi parte. Me duele más, el no poder escribir porque te falta eso a lo que llaman inspiración, que por cierto, no sé si es verdad que existe y que cuando se va, después y casi siempre acaba volviendo. Existir, existe y porque hay momentos, días, meses o años, en que la llamas y ella no aparece y después pasa lo contrario y cuando tú has pasado de ella y porque te has hartado, pues es verdad que acaba apareciendo. Y alguno o alguno se dirá ¿y a mí que me importa lo que me estás contando?. Pues me supongo que muy poco o nada y como yo no necesito que se compadezcan  de mí y en plan a éste pobre viejo lo voy a leer y para que no se sienta tan sólo, pues que vaya por delante que yo en la soledad me defiendo como un jabato subido en un árbol.

Yo sé que a veces me encojo y me hago ovillo, pero en esas veces, me gusta sentirme dentro de mí y aprovecho para hacer limpieza por mi fuero más interno. Sé que con el paso del tiempo me acabo cargando y por eso a veces a veces me rallo y me convierto en un ser repetitivo e insoportable. Y por eso y de vez en cuando ( y valga la redundancia) necesito hacer un coito interruptus dentro de mis pensamientos e ideas. Unos se inspiran  en como vuelan las moscas y mosquitos y otros que mentalmente somos más pequeños en tamaño pero no en imaginación e ideas, nos centramos en asuntos más abismales. Yo prefiero el abismo que ser corto de vista. Claro que después te salen las malas hierbas por los pezones y sobacos mal depilados y todo tu pecho se cubre de pelos que se enrollan si mismos y haciendo las más feas de la espirales y entonces te dices, yo no soy tan inmenso como yo pensaba. Y de repente te das cuenta que te haces pequeño y te encoges en nido de serpiente que supura veneno y malos pensamientos. Yo soy de la legión del mal pero podía ser un trozo que se ha desprendido de un meteorito benigno y en son de paz que venía hacia nosotros. Y así y todo...me quedo tan contento. Da igual morir de excewso que de defecto y porque al final, todos llegaremos a muertos,
























 

DOLOR


Pero ¿quién puede quererme a mí si estoy en otra parte?
mi instinto asesino me dice que soy un don nadie,
que sí, que pude ser otra cosa
pero de ello no hay que arrepentirse,
todo el mundo pudo ser mejor persona
que hubo momentos en que no te reconocerías
que si a eso se le llama vergüenza, yo la tengo
que si hace falta me pongo en primera fila de la culpabilidad
pero por mucho que yo me rasgue las vestiduras
las cosas no van a cambiar y porque ya están hechas
y los hechos son actos que demuestran lo que anteriormente no debiste hacer.
Además, habrá testigos y falsos amigos que testifiquen bajo juramento
que has sido un pedazo de cabrón.
Pero vamos a ver
que no nos arrastre el lodo y la turbia corriente que arrastra el río
todos y absolutamente todos
en algún momento hemos sido 
un gran trozo de mierda
 y si alguien te lo niega
es que no se lo creo. 
Todos hemos tenido algo de malas personas
pero el tema...pero mi querido tema es que al final
no hemos puesto cara de pena
y por eso seguimos aquí
vivos y supurando esperanza y ánimo.
Que malo es el dolor cuando duele
pero que bueno que es cuando lo superas.


































Margaret Atwood


 "Me gustaría ser el aire

que te habita solo por

un momento.

Me gustaría pasar así de inadvertida

y ser así de necesaria".















OLGA OROZCO


 Yo, Olga Orozco, desde tu corazón digo a todos que muero.

Amé la soledad, la heroica perduración de toda fe, el ocio donde crecen animales extraños y plantas fabulosas, la sombra de un gran tiempo que pasó entre misterios y entre alucinaciones, y también el pequeño temblor de las bujías en el anochecer.
Mi historia está en mis manos y en las manos con que otros las tatuaron.
De mi estadía quedan las magias y los ritos, unas fechas gastadas por el soplo de un despiadado amor,
La humareda distante de la casa donde nunca estuvimos, y unos gestos dispersos entre los gestos de otros que no me conocieron.
Lo demás aún se cumple en el olvido,
Aún labra la desdicha en el rostro de aquella que se buscaba en mí igual que en un espejo de sonrientes praderas, y a la que tú verás extrañamente ajena: mi propia aparecida condenada a mi forma de este mundo.
Ella hubiera querido guardarme en el desdén o en el orgullo, en un último instante fulmíneo como un rayo, no en el tumulto incierto donde alzo todavía la voz ronca y llorada entre los remolinos de tu corazón.
No. Esta muerte no tiene descanso ni grandeza.
No puedo estar mirándola por primera vez durante tanto tiempo.
Pero debo seguir muriendo hasta tu muerte
porque soy tu testigo ante una ley más honda y más oscura que los cambiantes sueños, allá, donde escribimos la sentencia:
"Ellos han muerto ya. Se habían elegido por castigo y perdón, por cielo y por infierno. Son ahora una mancha de humedad en las paredes del primer aposento".

ALEJANDRA PIZARNIK

 

El Oficio del poeta.(José Agustín Goytisolo)

Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.
Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.
La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.
















LA CARICIA PERDIDA (Alfonsina Storni)

 

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al rodar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida, ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará... rodará...
Si en el viento te llaman esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.
Si no ves esa mano, ni la boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de llamar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?














A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...