KARMELO C. IRIBARREN


 

CHARLIE BROWN

"Hoy por fin me di cuenta de que todos somos diferentes: hay quien tiene belleza, quien tiene talento, quien tiene dinero, y luego estoy yo, que tengo sueño".

Craso error el mío.


 Craso error el mío.

Todo lo que no se debe hacer

lo estoy haciendo.

Escribo hasta altas horas de la madrugada

duermo por la mañana, muy poco y mal

me levanto arrastrado y quebrado

y mi ánimo está en estado de alarma

a punto de petar

a punto de hundirse en el fango de mi existencia

y si eso pasara

y si eso pasara...

estaría muerto en vida

y porque sin ánimo 

 no sé como se podría vivir.










A veces me atrapa la nostalgia


 A veces me atrapa la nostalgia

y me encadena con cadenas y con grilletes

al viejo árbol que sostiene mi esqueleto.

A veces me arden los dedos

y por tener tantos deseos.

A veces me siento sombra

y me acurruco entre ellas

y como si fuera un niño mirando el cielo

en una noche de verano.

A veces me siento valiente

y doy un paso y otro más

y salto charcos

y regalo abrazos

y hasta soy capaz

de no tener que justificarme ante nadie.

A veces me involuciono

y me escondo bajo mi propio caparazón

allí permanezco escondido y agazapado

y a la espera de que pase la tormenta.














SOMOS LO QUE SOMOS...


 No somos héroes

pero tampoco somos un nido de cobardes

que nos reproducimos por esporas.

Somos lo que somos en ese puto término medio

ese que se queda en tierra de nadie y que no aporta nada

pero que nos encasilla en esa eterna lucha

entre ser héroes o villanos.

La mayoría de las veces

somos mediocres de medio pelo

andamos porque se nos mueven las piernas por si sólas

reímos porque reír está bien visto

y lloramos porque se nos acumula la niebla de la mañana.

Después y a veces

somos valientes y audaces

y otras veces

somos de los que tiramos la piedra

y escondemos la mano.

Pero la suma de todo esto,

es lo que marca nuestra condición

como seres humanos...

podemos ser valientes, cobardes, neutros,

amorfos, sinceros, solidarios

y sobre todo y por encima de todo...

tenemos la enorme capacidad de transformar la vida.











 

MI LUNA


 Esta es mi luna,
lleva mi nombre en su cara oculta,
lleva mis señas, contraseñas y mi dirección de correo,
y hasta mi alma está con ella.
A mi luna yo la quiero,
la amo, la adoro
y en las noches de plenilunio,
los dos nos disfrazamos,
ella, se viste de luna detrás de un faro
y yo, simplemente espero para ser deslumbrado.

MI QUERIDO AMIGO

 

Hasta siempre

mi querido amigo.

Mi querido amigo...

y es verdad...

que en tiempos lo fuíste

pero ahora se te ha caído el "mi querido"

y entonces

lo de mi amigo se ha quedado sin sentido.

Hasta nunca diría yo y para ser del todo sincero

o hasta que nos crucemos por la calle

o paseando por el puerto en un día de lluvia y viento

y entonces,

nos miraremos en silencio

mientras los dos pensaremos

que antes, hace mucho tiempo

fuímos amigos del alma

y que por culpa de la carcoma que anidó

en nuestros corazones

se nos jodió todo nuestra historia.














CHARLES BUKOWSKI

¿Que por qué bebo alcohol? - Porque ninguna buena historia comienza con un “estaba yo comiéndome una ensalada”

UN RINCÓN DE MI ISLA


 MENORCA. ¡Sin palabras!

SI SOMOS MUCHOS O SI SOMOS POCOS

 

Mis 8, 10 o 12 horas diarias de escritura casi nunca faltan (esto lo decía en el año 2.015). Y ya sé que me paso dos pueblos y ya sé que hay muchas otras cosas que hacer en esta vida que nos ha tocado vivir, pero por ese mismo razonamiento, tendría que reconocer que estoy colgado de la escritura, que estoy colgado como una ladilla de un pelo púbico. Es droga dura esto del escribir y supongo que por lo tanto, más dura será la caída. Porque todo sube igual que baja y no hay estados permanentes de estar arriba o de estar abajo. Supongo que algún día me quedaré en blanco satinado y entonces no sabré que hacer. Pero mientras tanto voy a seguir metiendo la brasa.
Porque en éste momento pensaba, que yo soy inocente, pues nunca he matado a alguien, aunque es justo reconocer, que hay veces en que lo he pensado. Yo escribo, ¿y qué? y también digo muchas tonterías, pero con todo ello, no creo que haga daño ni a una mosca, por lo menos mientras no se pose en mi sensible y delicada piel y la emprenda a picotazos conmigo. Puedo molestar a algunos por ponerlos a parir y de vuelta y media, pero señores, ¡problema resuelto!, esos algunos nunca me van a leer. Selección natural, que se llama.
El borde, el pretencioso, el imbécil, el pijo relamido, el fascista, el codicioso, el insolidario, el explotador, el que padece de envidia cochina o de avaricia, el violador, el patético que solo da pena y que por su estado de pena todos debemos pagar, el falso, el mentiroso... y no sigo, porque en realidad la lista se haría interminable. Me acabo de dar cuenta, que de ésta forma (con tantas excepciones), siempre serán muy pocos los que me pueden leer. Ya se sabe lo que dice el dicho que me acabo de inventar: "si somos pocos hacemos piña y si somos muchos, nos comemos la piña". Ahora, que estamos en el año 2.026, he bajado el ritmo diario y porque si no me iba a volver loco y ando entre 7 a 8 horas diarias de escritura, que ya es una cifra más prudente.














UN PENSAMIENTO DE HACE 11 AÑOS


Y ¿qué es lo que más me molesta?.
Creo que la dejadez y la ignominia.
El pasar de todo cuando no se puede ni se debe pasar.
El hacer que haces algo
y que en realidad lo haces
para quedar bien ante los demás.
El no mojarte cuando hay que quedar mal o fatal.
El que se hace el correcto contigo y cuando debía mandarte a tomar por culo
y cagarse en tus muertos.
El soplapollas lastimero que siempre te llora
y que se apoya en tu compasión mal entendida...
Bueno en fin,
que no soporto la flojera, la desidia y las pocas ganas de comerse el mundo y la vida.














Lorena Larrañaga. "Lo que sostiene el aire"

Hay una hora en que la casa se llena de caballos que nadie ha llamado. Sus crines recorren los pasillos como agua peinada por una madre muer...