el día que tropieces con una,
no sepas cortar una hemorragia
y busques desesperadamente mi número
para hacerte un torniquete
con mi delicadeza.
Me fascina la anécdota de aquel hombre a quien su mujer le pidió que escribiera un justificante para su hijo que había faltado a la escuel...
No hay comentarios:
Publicar un comentario