NO SOY UNA BALA, PERO TAMPOCO SOY DIANA DE NADIE

 No soy una bala

pero tampoco soy diana de nadie.

¿Qué desvarío?

pues seguramente

mis líneas rectas son retorcidas y circulares

mis anhelos siguen su rumbo en paralelo

y mi entusiasmo es quizá, mi único alimento.

No pido nada a cambio

solo pido que me dejen en paz

que yo pueda caminar a mi aire

y si me apeteciera parar

lo haría bajo una amable sombra.

No soy una sombra

pero me parezco mucho a ella

me gusta sentir la humedad del suelo

tocar cada piedra con mi mano negra

y andar escondido entre la piedra y la tierra o la arena

y cuando de verdad mi sombra desapareciera

yo me querría ir con ella en busca de otra sombra.

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Pedro López Lara