No soy una bala
pero tampoco soy diana de nadie.
¿Qué desvarío?
pues seguramente
mis líneas rectas son retorcidas y circulares
mis anhelos siguen su rumbo en paralelo
y mi entusiasmo es quizá, mi único alimento.
No pido nada a cambio
solo pido que me dejen en paz
que yo pueda caminar a mi aire
y si me apeteciera parar
lo haría bajo una amable sombra.
No soy una sombra
pero me parezco mucho a ella
me gusta sentir la humedad del suelo
tocar cada piedra con mi mano negra
y andar escondido entre la piedra y la tierra o la arena
y cuando de verdad mi sombra desapareciera
yo me querría ir con ella en busca de otra sombra.
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