Yo
lo que en verdad y en realidad añoro
es al amor en cualquiera de sus manifestaciones
al amor a una voz entrañable y cariñosa
y que me acogió en sus cuerdas vocales
al amor sobre maravillosas personas
que hasta que me muera, me seguiré acordando de todas ellas
al amor que después, fue herido y traicionado
pero antes fue un amor en estado puro
al amor con su final negociado
y siendo reconocido como amor, por ambas partes
al amor de un día o de una hora
al amor de un instante, pero ¡que instante!
al amor escondido bajo una alfombra de helechos y flores
al viejo amor de alcoba de un fin de semana
al más grande amor de mi vida, ¡que bendito sea!
a todos esos pequeños amores que me dieron tantos momentos
felices y agradables
al simple amor de una tarde verano
o al que fue cocinado a lo largo de muchas tardes otoñales
junto a un intenso aroma a leña y a castañas
al que simplemente apareció un día
y se fue al día siguiente
al amor que ha movido montañas
y que ahora sólo mueve granitos de arena
y porque está tan viejo como yo lo estoy
al amor entre dos personas locas
que al conocerse se volvieron más locas
al simple amor del que nadie habla
y que yo prefiero que se quede en la simpleza del silencio
al amor al que nadie presta atención
salvo para los dos protagonistas que se quieren con locura
y que no necesitan tener la atención de nadie
y porque ellos dos se sobran
y hasta se desbordan.

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