Antes de empezar a maldecir al mundo, que por cierto es lo único que se
merece, me gustaría contaros unas cuantas cosas, unas pequeñas y
curiosas cosas. Hoy con el retraso de la hora, es una verdadera pasada,
es como darnos una hora más de día y eso al cabo del mes, es una fortuna
de horas vividas. Es como llegar al final del túnel del invierno, y hoy
si que es para mi el día en que empieza la primavera y no cuando la
decretan oficialmente.
Y por eso para celebrarlo, el sol se
ha vestido con sus extraordinarias galas y luce como en sus mejores
días. Ahora nos queda por delante días largos, días de luz brillante,
días de explosión de la naturaleza, días de excursiones, días de baños
en el mar Mediterráneo, días en que el sol te caliente y te acaricie,
días en fin, en donde lo humano y la naturaleza se funden en una fiesta
de los sentidos. Todo es vivo, todo te evoca algo, todo te recuerda a
otras primaveras o a las primaveras de la infancia.
Es curioso
escribir y escribir sin saber de lo que vas a escribir, pero es como un
precalentamiento, es el momento que necesitas para calentar tús motores
y entonces a medida que escribes llega un momento en que con algo te
enganchas y ya el resto se desliza por el tema que tú quieres. Aún no
piqué nada, lanzo el anzuelo y nada, res de res. Hoy por la mañana
estuve leyendo una entrevista a una escritora: Laura Gallego y me llamó
la atención que le mandaban escritos y escritos y ella se quejaba de la
prisa que tiene la gente, o sea que por escribir algo, la gente le decía
que quería ser como ella, pero como ella con su éxito. Y ella se
reivindicaba y aclaraba que publicó por primera vez a los 21 años y
hasta entonces había escrito 8 novelas. ¡Menuda máquina!. Pero que razón
tiene, detrás de un libro y que además se vende, hay una trabajera
inmensa, hay días y noches, hay miles de folios escritos para después
ser rotos, hay intentos, hay amagos, hay esperenzas destrozadas, hay
ilusiones y desilusiones, hay risas, hay llantos, y sobre todo hay un
inmenso esfuerzo. La disciplina a la que se someten los escritores es
espartana y cada vez estoy más convencido que se tiene y se logra porque
escribir es una forma de vida. Antes no entendía, como uno podía
renunciar a un montón de cosas y se encerraba sólo y delante de un
folio. Me parecía como cosa de marketing, un escritor tenía que ser un
tio o tia solitario y capaz de enfrentarse continuamente a uno mismo, y
esa imagen de autosuficiencia ayuda a vender los libros. Ahora, tampoco
voy a divinizar, pero en cierta manera lo entiendo mejor y entiendo que
el que escribe adopta una forma de vida propia y durante el tiempo que
se sumerge en su tarea, la de escribir, no piensa en otra cosa que no
sea el escribir, sólo se vive para eso. Después en su vida "normal", esa
misma persona que escribiendo era tan fuerte, clara, disciplinada, pues
puede resultar totalmente lo contrario, que sea débil, desordenada y
oscura.
Y para realizar tan árdua tarea, el escribir tiene que
ser gran parte de tú vida. Claro que Laura Gallego, plantea que la gente
quiere el éxito fácil, pues sería de gilipollas que uno quiera el éxito
difícil, la gente es la gente y la gente es puro pragmatismo, un libro,
un millón de ejemplares vendidos, es simple regla de tres. Cuando uno
se engancha a la escritura, todo lo que ve y piensa todo lo pasa por el
filtro que tiene en su cabeza y juega a ver como lo describiría
escribiéndolo. Si uno está viendo el mar y el mar, en ese momento le
sugiere algo, enseguida se pone las pilas y intenta describirlo como si
estuviera escribiendo en ese preciso momento. Y éste ejercicio se hace
mil veces al día, siento esto y lo escribiría de ésta manera y si pienso
otra cosa pues la describiría de otra manera. En cierta medida te vas
encasillando, lo que pasa que las casillas de la escritura son tan
amplias e inmensas, que es imposible que las cubras todas, por lo menos
mientras tengamos una sóla vida. En realidad, si no te controlas lo
único que harías es escribir todo el día. A mi me ha pasado que me he
levantado de buena mañana y lo primero que hago es ponerme delante del
teclado y dale que te pego y sigue y sigue y lo único que te avisa que
han pasado 4 horas es la llamda del hambre. Y aunque tengas cosas
importantes que hacer, si te metes a fondo y no te pones alarmas, los
asuntos pendientes se te van de las manos y te acuerdas de ellos sólo
cuando has acabado, que suele ser cuando ya estás k.o.
Y no es
broma, yo caí mil veces y sobre todo al principio en ponerme a escribir
15 horas seguidas, dormir 4 horas y al día siguiente seguir escribiendo
otras tantas horas. Aprendí con el tiempo, que lo que pasa de 4 horas
seguidas, suele ser una puta mierda. esto es lógico pues el cansancio va
haciendo mella y aunque la idea que tienes en el coco sea brillante, tú
ya no estás espabilado y la idea brillante se te enroca en el coco y
sale un amasijo que ni siquieras entiendes tú. La idea o las ideas, hay
que escogerlas bien y en cuanto puedas, ponerte a describirlas, pero con
cautela y la cautela la marca el tiempo y los consiguientes descansos.
Me acuerdo que por motivos laborales tuve que estar unos días en Palma
de Mallorca y yo estaba en mis inicios escriturales (hace sólo 8 meses),
pues nada me puse a lo que tocaba y lo que tocaba era bastante
complejo. Tenía que controlar una serie de llamadas de emergencias
médicas y gestionarlas y para ello tenía en pantalla nada menos que 7
programas informáticos y todos abiertos al mismo tiempo. Pues nada, yo
iba con mi disfraz de crack y me daba tiempo a atender las llamadas, a
entrar en los programas, que por cierto era la primera vez que los veía,
a leerme entero un manual de Pediatría que cayó en mis manos y como
pensaba que me sobraba tiempo, me puse a escribir y no sé, pero llené
media libreta con mis escritos. Salí de allí más alucinado de lo que
entré, después de 12 horas y tan contento me fuí a cenar, yo estaba en
pleno brote, todo convencido que lo escrito tenía su peso en oro. Y me
dió tan fuerte, que mientras cenaba me puse a llamar sin pudor ninguno, a
El Pais, para que me pasaran con Maruja Torres. Me dió por ella como me
pudo dar por cualquier otro. Al final no conseguí ponerme en contacto y
entonces lo dejé apalzado para el día siguiente.
Después de
cenar me fuí al Hotel y nada más entrar, me senté a escribir de nuevo y
me dieron las 2 de la mañana. por fin me dormí y me desperté a las 5, me
levanté y de nuevo a escribir como un loco y así hasta la hora de
desayunar. Estaba en brote y estaba agotado y menos que en esa mañana me
iluminó una idea y fué que antes de empezar de nuevo a llamar como un
poseído al Pais, era mejor echar un vistazo a todo lo escrito. Y menos
mal que lo hice, porque salvo el principìo, el resto era pura mierda,
era de pena y yo convencido de que había escrito mi ópera prima. Ahi y
varias veces más, rocé lo que no se debe rozar, esa fina línea que
separa la cordura de la locura, pero también es cierto que si no hubiera
llegado a ella, hoy en día no sabría que existía, o no. Es un ejemplo
claro de dejarse llevar hasta un extremo, ahora que me quiten lo
bailado, como me lo pasé, como me reí, y como disfruté, eso ya no me lo
quita nadie.
ME FALTA EL VACÍO
Me desvío hacia el lado contrario,
me inclino y te doy un beso,
me escapo sobre tús pasos,
y me escondo entre tús brazos.
Yo me entieno lo que digo,
me entiendo y me comprendo,
aunque los demás mortales,
quizá, no entendais nada.
No sé explicarme de otra manera,
pues me faltan las palabras
y el sonido de las letras,
me falta la inspiración, la musa,
la pluma y el papel blanco.
Me falta el vacío
y el espacio de mi mesa,
me falta el cantar de las teclas,
y la música de fondo,
me faltan dedos que toquen mi piano,
me faltan tantas cosas y todas tan sencillas,
que yo me siento perdido en medio de mi sala,
me siento sólo y disperso,
desatendido y abandonado,
desarrapado y desahuciado,
Así me siento yo,
perdido en medio de la selva,
entre voraces fieras,
y entre los rugidos de ésta jungla, mi jungla, la mía.
me inclino y te doy un beso,
me escapo sobre tús pasos,
y me escondo entre tús brazos.
Yo me entieno lo que digo,
me entiendo y me comprendo,
aunque los demás mortales,
quizá, no entendais nada.
No sé explicarme de otra manera,
pues me faltan las palabras
y el sonido de las letras,
me falta la inspiración, la musa,
la pluma y el papel blanco.
Me falta el vacío
y el espacio de mi mesa,
me falta el cantar de las teclas,
y la música de fondo,
me faltan dedos que toquen mi piano,
me faltan tantas cosas y todas tan sencillas,
que yo me siento perdido en medio de mi sala,
me siento sólo y disperso,
desatendido y abandonado,
desarrapado y desahuciado,
Así me siento yo,
perdido en medio de la selva,
entre voraces fieras,
y entre los rugidos de ésta jungla, mi jungla, la mía.
PUEDE
Puede que todo lo que tengo a mi alrededor,
me resulte banal y superfluo, puede.
pero en realidad no lo es,
pues todo lo que me rodea, está dentro de mí, dentro de mi conciencia..
Puede que yo tenga momentos,
momentos de dudas, de preguntas, de interrogantes,
y que me pierda entre mares extraños, puede,
pero ahora tengo la certeza dentro de mi cabeza,
la tengo clara, lúcida y transparente,
con esa claridad que hace daño,
con esa certeza del que se sabe ganador,
y con la seguridad que sólo dá, el sentirse seguro.
Puede que tenga días en que me encuentro raro, puede,
y que por tanto me cueste reconocerme,
y que mi vista,mi oído, mi tacto, mi voz, y mi olfato,
parezcan los de otra persona,
o ¿ es que acaso estoy poseído?, puede,
o puede que simplemente esté confuso y obcecado,
y que me sienta perdido y sin el calor de tús brazos,
y puede que te eche de menos y sólo sea eso,
o a lo mejor, es que necesito un abrazo,
o una caricia, o un beso o un te quiero, puede,
pero al final concluyo:
que todo lo que tengo a mi alrededor,
es mío y sólo mío, y lo tengo porque yo quiero. ¡Puede!.
me resulte banal y superfluo, puede.
pero en realidad no lo es,
pues todo lo que me rodea, está dentro de mí, dentro de mi conciencia..
Puede que yo tenga momentos,
momentos de dudas, de preguntas, de interrogantes,
y que me pierda entre mares extraños, puede,
pero ahora tengo la certeza dentro de mi cabeza,
la tengo clara, lúcida y transparente,
con esa claridad que hace daño,
con esa certeza del que se sabe ganador,
y con la seguridad que sólo dá, el sentirse seguro.
Puede que tenga días en que me encuentro raro, puede,
y que por tanto me cueste reconocerme,
y que mi vista,mi oído, mi tacto, mi voz, y mi olfato,
parezcan los de otra persona,
o ¿ es que acaso estoy poseído?, puede,
o puede que simplemente esté confuso y obcecado,
y que me sienta perdido y sin el calor de tús brazos,
y puede que te eche de menos y sólo sea eso,
o a lo mejor, es que necesito un abrazo,
o una caricia, o un beso o un te quiero, puede,
pero al final concluyo:
que todo lo que tengo a mi alrededor,
es mío y sólo mío, y lo tengo porque yo quiero. ¡Puede!.
LO QUE YO PERSIGO
¿Que persigo yo?.
Yo persigo ser feliz o infeliz,
o prefiero ser, el punto medio.
Acaso tengo necesidad de ello,
o es una necesidad impuesta,
lo que yo quiero y persigo es saber lo indescifrable,
y descubrir otro nuevio planeta,
puede ser, pero ahora me entero.
Persigo subirme a una estrella,
y cabalgar sobre ella,
persigo rasgar el cielo con mi mano,
y viajar hasta el otro lado.
persigo que el mundo de vueltas a mi alrededor,
y no sólo el mundo, también el universo entero,
persigo lo etéreo, lo que no se ve,
persigo el alma de las cosas, la esencia,
los sentimientos, los sentidos, las alegrías y penas.
Todo esto persigo yo,
eso y mucho más,
persigo un abrazo al borde del mar,
persigo una caricia de una sirena,
persigo algo que me dé sentido, una ilusión,
una quimera, un dragón de cien cabezas.
No sé hasta donde voy a llegar,
no sé cuando uno puede decir: ya no puedo más,
y rendirse a la evidencia,
no lo sé y creo que nadie lo sabe,
pero de momento no me doy por vencido.
Aquí estoy al pie del cañón
y con vientos favorables,
al fondo de mi espacio,
vislumbro mi objetivo,
y mi objetivo, es lo que yo persigo.
Yo persigo ser feliz o infeliz,
o prefiero ser, el punto medio.
Acaso tengo necesidad de ello,
o es una necesidad impuesta,
lo que yo quiero y persigo es saber lo indescifrable,
y descubrir otro nuevio planeta,
puede ser, pero ahora me entero.
Persigo subirme a una estrella,
y cabalgar sobre ella,
persigo rasgar el cielo con mi mano,
y viajar hasta el otro lado.
persigo que el mundo de vueltas a mi alrededor,
y no sólo el mundo, también el universo entero,
persigo lo etéreo, lo que no se ve,
persigo el alma de las cosas, la esencia,
los sentimientos, los sentidos, las alegrías y penas.
Todo esto persigo yo,
eso y mucho más,
persigo un abrazo al borde del mar,
persigo una caricia de una sirena,
persigo algo que me dé sentido, una ilusión,
una quimera, un dragón de cien cabezas.
No sé hasta donde voy a llegar,
no sé cuando uno puede decir: ya no puedo más,
y rendirse a la evidencia,
no lo sé y creo que nadie lo sabe,
pero de momento no me doy por vencido.
Aquí estoy al pie del cañón
y con vientos favorables,
al fondo de mi espacio,
vislumbro mi objetivo,
y mi objetivo, es lo que yo persigo.
LA SENSIBILIDAD
Hay alguna vara de medir la sensibilidad, hay alguna forma de
cuantificarla. Que nos lleva a decir que ésta u otra persona, es una
persona sensible o insensible. Donde está el quid de la cuestión. Yo, la
verdad no lo tengo muy claro, pues mi experiencia me lo demuestra. Me
ha pasado de todo en ésta vida, momentos en que lo último que me
preocupaba, era la sensibilidad y por razones casuísticas, por ejemplo,
encontrarte con una vieja amiga y por decir dos cosas sin mucho sentido,
va y te suelta que eres una persona muy sensible. Y también el caso
contrario, estar más bien sensiblero y a la persona que te acabas de
encontrar, le puedes resultar pesado y hasta patético o lo contrario, o
sea insensible y superficial, pues ya se sabe que si abusas de algo de
forma reiterada y con alevosía, justamente vas a provocar lo contrario
de lo que tú quieres.
Esto viene a cuento, de que desde que escribo me ha llegado algún comentario referente a mi sensibilidad y todos por el lado bueno o sea como persona sensible. Yo me quedo encantado con el halago, pero no me lo creo, pues pienso que sí, que digo cosas sensibles, es verdad, pero al mismo tiempo suelto las cosas con demasiada crudeza y éste segundo aspecto, es el que pienso que más domina. Por lo menos yo me veo así: duro, crudo y hasta cierto punto insensible. Y esto no lo hago por falta modestia, ni por necesidad de cariño, ni de persiguir apoyos, ni que nadie me diga que yo soy sensible, para consolarme. Nada de esto es lo que realmente hay, de momento no tengo esa necesidad. No insisto más, no persigo eso y ya está. Lo que me llama la atención, es que cuando uno se siente en el lado contrario,(en cierta manera), los demás de alrededor, lo perciben de manera totalmente distinta. Y eso, ¿como puede ser?, ¿es que se explica uno mal? y como es que se puede transmitir lo contrario de lo que tú quieres expresar. Supongo que uno a veces no percibe bien como realmente se encuentra y entonces intenta transmitir por ejemplo, como es mi caso, que quiero ser una persona cruda y dura, que quiero decir las cosas a la cara y que no me importan sus consecuencias o si me importan, pero no tanto. Y resulta que entre las crudezas se deben colar los sentimientos y más los sentimientos que desbordan sensibilidad, supongo.
Será una necesidad primaria, la de decir las cosas a la cara y me temo que al decirlas se cuelan los sentimientos y eso que yo no quiero eso, que se me cuelen los sentimientos. Por lo menos no lo quiero en éste momento, porque de momento necesito soltar toda mi mierda por puro instinto, por pura necesidad animal. Claro que a lo mejor sólo me quedo con eso y no entiendo o no quiero entender cuales son mis verdaderas necesidades sentimentales. Lo que también no deja de ser curioso, es el ejemplo contrario, cuando uno está más del lado sensiblero y la mayoría de las veces resulta que para los demás, representas a un ser empalagoso y un tanto espeso y de difícil digestión. Si retrocedemos a una situación parecida a la que describo, seguro que os vereis reflejados y no sólo lo digo desde el lado de la víctima (por llamarle de alguna manera), si no que también, desde el lado de tener que aguantar a una persona sensiblera. Es como si dijéramos, que demasiada sensibilidad es equivalente a demasiado merengue y el rechazo se hace presente y por tanto no soportas el chorreo melancólico. Es más, el que aguanta el chapàrrón que te suelta la persona sensiblera, tiene mérito y tanto que lo tiene, ahí al pie del cañón aguantando el tipo ante los ataques de jipidos y lloros y vuelta a sollozar y a sorberse los mocos,... Y tú no sabes donde meterte, ni encuentras palabras de consuelo y si las encuentras no vale de nada, pues la otra persona ya no escucha. Ella, la persona plañidera, sólo tiene la necesidad de soltar y por tanto prefiere no tener que escuchar nada. Si algo aprendimos en ésta puñetera vida es a preguntar a alguien sensiblero ¿Que tal? o ¿Como te va?, el chorreo que puede venir a continuación puede ser un verdadero tormento y como buenos conductistas, aprendimos a no meter los dedos en el enchufe y saludar con un simple hola y adiós.
Claro que a medida que escribo sobre éste tema, más necesidad tengo de hacerme la misma pregunta del principio: ¿Que es lo que nos mide la sensibilidad?. Y no vale la sensiblería, ni pasar al otro extremo, la cuestión es intentar saber cual es el punto medio. ¿Donde está el euqilibrio de la balanza?, ¿Como ponerse en el punto cero?. Yo no lo sé muy bien, más bien sé lo que no debe ser. Pues si cogemos a una persona dura y en apariencia impertérrita, que no se doblega y somos capaces de verle una fisura y dictaminamos, que en el fondo es una persona sensible. Y si no le encunetras una fisura, pues decimos exactamente lo contrario, que es insensible. O sea que debajo de una apariencia siempre hay otra persona distinta o no. Por tanto hablamos de máscaras sociales, máscaras que nos ponemos para defendernos. ¿Y de que tenemos que defendernos?, pues de demasiadas cosas, pues ésta sociedad transmite valores agresivos y menosprecia a los más débiles. Y en su enciclopedia viene como débil el ser sensible, aunque tú no lo creas, hay muchos, por desgracia, que si, que se lo creen. Entonces se consideran con el derecho, por ser débil, a hacerte daño y ya se sabe que si el cántaro va mucho a la fuente, pues que acaba rompiéndose. Y al final, a base de ataques reiterativos acaban haciéndote daño. Y si te revuleves ante los ataques y respondes enseñando los dientes (pues no le vas a dar un abrazo), el resultado para ellos, es que eres un ser agresivo. ¡Así de fácil!.
Entonces, yo que soy: soy sensible, soy agresivo, soy insensible o soy cariñoso. Yo creo que soy todo a la vez, según el momento en que me pille, pero esto me vale para todos los adjetivos, puedo ser cariñoso o arisco, puedo ser meloso o asqueroso, puedo ser simpático o un hijo de puta, puedo ser ocurrente o un mal pensado. Todo absolutamente todo se mezcla y el resultado en cada momento es un resultado distinto. También es verdad que a base de sumar resultados o sea los que son más repetitivos, son los que más te van a definir: o sea si en general eres simpático (la mayor parte del tiempo) el resultado será que eres un tío simpático y así con cada uno de los adjetivos. Porque es verdad que en general (cuantificando por tiempo), hay personas de todo tipo: las hay amargadas, las hay simpáticas, las hay tiernas y las hay sensibles y a la inversa, también.
Asi que cuidado al quitarse la máscara. Alrededor hay demasiado bicho y también con demasiado veneno y como te pille, vas aviado. Yo seguiré intentando ser un chico duro y fuerte, pues en éste momento es mi anhelo, pero al mismo tiempo dejaré abiertas mis costuras escondidas, por si acaso hay alguien que quiera entrar en mi zona de sensibilidad, para esas personas siempre dejaré una puerta abierta.
Esto viene a cuento, de que desde que escribo me ha llegado algún comentario referente a mi sensibilidad y todos por el lado bueno o sea como persona sensible. Yo me quedo encantado con el halago, pero no me lo creo, pues pienso que sí, que digo cosas sensibles, es verdad, pero al mismo tiempo suelto las cosas con demasiada crudeza y éste segundo aspecto, es el que pienso que más domina. Por lo menos yo me veo así: duro, crudo y hasta cierto punto insensible. Y esto no lo hago por falta modestia, ni por necesidad de cariño, ni de persiguir apoyos, ni que nadie me diga que yo soy sensible, para consolarme. Nada de esto es lo que realmente hay, de momento no tengo esa necesidad. No insisto más, no persigo eso y ya está. Lo que me llama la atención, es que cuando uno se siente en el lado contrario,(en cierta manera), los demás de alrededor, lo perciben de manera totalmente distinta. Y eso, ¿como puede ser?, ¿es que se explica uno mal? y como es que se puede transmitir lo contrario de lo que tú quieres expresar. Supongo que uno a veces no percibe bien como realmente se encuentra y entonces intenta transmitir por ejemplo, como es mi caso, que quiero ser una persona cruda y dura, que quiero decir las cosas a la cara y que no me importan sus consecuencias o si me importan, pero no tanto. Y resulta que entre las crudezas se deben colar los sentimientos y más los sentimientos que desbordan sensibilidad, supongo.
Será una necesidad primaria, la de decir las cosas a la cara y me temo que al decirlas se cuelan los sentimientos y eso que yo no quiero eso, que se me cuelen los sentimientos. Por lo menos no lo quiero en éste momento, porque de momento necesito soltar toda mi mierda por puro instinto, por pura necesidad animal. Claro que a lo mejor sólo me quedo con eso y no entiendo o no quiero entender cuales son mis verdaderas necesidades sentimentales. Lo que también no deja de ser curioso, es el ejemplo contrario, cuando uno está más del lado sensiblero y la mayoría de las veces resulta que para los demás, representas a un ser empalagoso y un tanto espeso y de difícil digestión. Si retrocedemos a una situación parecida a la que describo, seguro que os vereis reflejados y no sólo lo digo desde el lado de la víctima (por llamarle de alguna manera), si no que también, desde el lado de tener que aguantar a una persona sensiblera. Es como si dijéramos, que demasiada sensibilidad es equivalente a demasiado merengue y el rechazo se hace presente y por tanto no soportas el chorreo melancólico. Es más, el que aguanta el chapàrrón que te suelta la persona sensiblera, tiene mérito y tanto que lo tiene, ahí al pie del cañón aguantando el tipo ante los ataques de jipidos y lloros y vuelta a sollozar y a sorberse los mocos,... Y tú no sabes donde meterte, ni encuentras palabras de consuelo y si las encuentras no vale de nada, pues la otra persona ya no escucha. Ella, la persona plañidera, sólo tiene la necesidad de soltar y por tanto prefiere no tener que escuchar nada. Si algo aprendimos en ésta puñetera vida es a preguntar a alguien sensiblero ¿Que tal? o ¿Como te va?, el chorreo que puede venir a continuación puede ser un verdadero tormento y como buenos conductistas, aprendimos a no meter los dedos en el enchufe y saludar con un simple hola y adiós.
Claro que a medida que escribo sobre éste tema, más necesidad tengo de hacerme la misma pregunta del principio: ¿Que es lo que nos mide la sensibilidad?. Y no vale la sensiblería, ni pasar al otro extremo, la cuestión es intentar saber cual es el punto medio. ¿Donde está el euqilibrio de la balanza?, ¿Como ponerse en el punto cero?. Yo no lo sé muy bien, más bien sé lo que no debe ser. Pues si cogemos a una persona dura y en apariencia impertérrita, que no se doblega y somos capaces de verle una fisura y dictaminamos, que en el fondo es una persona sensible. Y si no le encunetras una fisura, pues decimos exactamente lo contrario, que es insensible. O sea que debajo de una apariencia siempre hay otra persona distinta o no. Por tanto hablamos de máscaras sociales, máscaras que nos ponemos para defendernos. ¿Y de que tenemos que defendernos?, pues de demasiadas cosas, pues ésta sociedad transmite valores agresivos y menosprecia a los más débiles. Y en su enciclopedia viene como débil el ser sensible, aunque tú no lo creas, hay muchos, por desgracia, que si, que se lo creen. Entonces se consideran con el derecho, por ser débil, a hacerte daño y ya se sabe que si el cántaro va mucho a la fuente, pues que acaba rompiéndose. Y al final, a base de ataques reiterativos acaban haciéndote daño. Y si te revuleves ante los ataques y respondes enseñando los dientes (pues no le vas a dar un abrazo), el resultado para ellos, es que eres un ser agresivo. ¡Así de fácil!.
Entonces, yo que soy: soy sensible, soy agresivo, soy insensible o soy cariñoso. Yo creo que soy todo a la vez, según el momento en que me pille, pero esto me vale para todos los adjetivos, puedo ser cariñoso o arisco, puedo ser meloso o asqueroso, puedo ser simpático o un hijo de puta, puedo ser ocurrente o un mal pensado. Todo absolutamente todo se mezcla y el resultado en cada momento es un resultado distinto. También es verdad que a base de sumar resultados o sea los que son más repetitivos, son los que más te van a definir: o sea si en general eres simpático (la mayor parte del tiempo) el resultado será que eres un tío simpático y así con cada uno de los adjetivos. Porque es verdad que en general (cuantificando por tiempo), hay personas de todo tipo: las hay amargadas, las hay simpáticas, las hay tiernas y las hay sensibles y a la inversa, también.
Asi que cuidado al quitarse la máscara. Alrededor hay demasiado bicho y también con demasiado veneno y como te pille, vas aviado. Yo seguiré intentando ser un chico duro y fuerte, pues en éste momento es mi anhelo, pero al mismo tiempo dejaré abiertas mis costuras escondidas, por si acaso hay alguien que quiera entrar en mi zona de sensibilidad, para esas personas siempre dejaré una puerta abierta.
MI PROCESO
Mi proceso es un proceso muy complejo,
es complicado y extrordinario,
es un parto difícil a la vez que muy intenso,
es largo y duradero,
y esto yo lo digo, porque es mi propio proceso.
Mi proceso ha necesitado dias y horas,
a lo largo de meses estirados,
fueron horas de ideas convulsas,
minutos de retroceso hacia otros tiempos,
inmersiones en los mares de las dudas,
abluciones con agua de manantiales,
y alucinaciones de fuertes colores vivos.
Mi proceso es el que llevo dentro,
lo tengo escondido debajo de mi almohada,
a veces lo enseño y presumo de ello,
en otras lo observo y lo retengo entre mis dedos.
Mi proceso es demasiado complejo,
para explicarlo con sólo tres palabras,
o sintetizarlo con un sólo pensamiento.
Mi proceso es raro y único,
es sincero pero doloroso,
es un viaje astral por las antípodas del miedo,
es un viaje lleno de sensaciones plenas,
es bestial y es alucinógeno,
y es un viaje hacia el centro de la tierra.
Mi proceso fué voraz y asesino,
y para seguir adelante,
tuve que destrozar mis entrañas,
subirme a las montañas más altas,
rezar a orillas del Ganges,
tragarme el mar entero,
y rescatarme a mi mismo, de túneles sin salida.
Mi proceso nunca se acaba,
sigue y sigue y se convierte en otra idea,
es un proceso contínuo y no tiene paradas,
es envolvente y obsesivo,
es pertinaz y a veces delirante,
es un sueño y no una pesadilla,
es mi proceso y no quiero que me abandone,
por eso ruego e imploro, que nunca, que nunca, me deje sólo.
es complicado y extrordinario,
es un parto difícil a la vez que muy intenso,
es largo y duradero,
y esto yo lo digo, porque es mi propio proceso.
Mi proceso ha necesitado dias y horas,
a lo largo de meses estirados,
fueron horas de ideas convulsas,
minutos de retroceso hacia otros tiempos,
inmersiones en los mares de las dudas,
abluciones con agua de manantiales,
y alucinaciones de fuertes colores vivos.
Mi proceso es el que llevo dentro,
lo tengo escondido debajo de mi almohada,
a veces lo enseño y presumo de ello,
en otras lo observo y lo retengo entre mis dedos.
Mi proceso es demasiado complejo,
para explicarlo con sólo tres palabras,
o sintetizarlo con un sólo pensamiento.
Mi proceso es raro y único,
es sincero pero doloroso,
es un viaje astral por las antípodas del miedo,
es un viaje lleno de sensaciones plenas,
es bestial y es alucinógeno,
y es un viaje hacia el centro de la tierra.
Mi proceso fué voraz y asesino,
y para seguir adelante,
tuve que destrozar mis entrañas,
subirme a las montañas más altas,
rezar a orillas del Ganges,
tragarme el mar entero,
y rescatarme a mi mismo, de túneles sin salida.
Mi proceso nunca se acaba,
sigue y sigue y se convierte en otra idea,
es un proceso contínuo y no tiene paradas,
es envolvente y obsesivo,
es pertinaz y a veces delirante,
es un sueño y no una pesadilla,
es mi proceso y no quiero que me abandone,
por eso ruego e imploro, que nunca, que nunca, me deje sólo.
LÁGRIMAS AMARGAS
Entre lágrimas amargas,
y el vacío en la mirada,
asi me encuentro yo.
lloro por todo lo que me ocurre,
por lo que tengo delante y por lo que ya pasó,
lloro por mi y también lloro por ti,
y lloro por todo lo que tengo a mi alrededor.
Yo me encuentro así y aún podía estar peor,
pero eso no me reconforta,
ni me alivia mis penas,
y menos consuela mi desesperación.
Así me encuentro yo,
rodeado de amores perdidos,
de besos inacabados,
de sentimientos agrios,
y de pasiones al amanecer.
Yo me encuentro así,
y seguro que podía ser peor,
me encanta recordar tú cara,
y tú cuerpo bañado en sudor,
Me estremece oir tús palabras de amor,
los juramentos de amor eterno,
y tús ojos llenos de ilusión.
Así me encuentro yo,
nadando en un mar de lágrimas,
y perdido en pensamientos extraños,
y en mi mano llevo una flor,
una flor, con pétalos de jirones de tú piel.
Me encuentro así,
pero podía ser peor,
pero ahora ya no lloro,
ni me consuelo por lo que perdí,
ni pongo la pena por bandera,
yo sólo sé, que yo me encuentro así,
y me encuentro pletórico de desilusión.
y el vacío en la mirada,
asi me encuentro yo.
lloro por todo lo que me ocurre,
por lo que tengo delante y por lo que ya pasó,
lloro por mi y también lloro por ti,
y lloro por todo lo que tengo a mi alrededor.
Yo me encuentro así y aún podía estar peor,
pero eso no me reconforta,
ni me alivia mis penas,
y menos consuela mi desesperación.
Así me encuentro yo,
rodeado de amores perdidos,
de besos inacabados,
de sentimientos agrios,
y de pasiones al amanecer.
Yo me encuentro así,
y seguro que podía ser peor,
me encanta recordar tú cara,
y tú cuerpo bañado en sudor,
Me estremece oir tús palabras de amor,
los juramentos de amor eterno,
y tús ojos llenos de ilusión.
Así me encuentro yo,
nadando en un mar de lágrimas,
y perdido en pensamientos extraños,
y en mi mano llevo una flor,
una flor, con pétalos de jirones de tú piel.
Me encuentro así,
pero podía ser peor,
pero ahora ya no lloro,
ni me consuelo por lo que perdí,
ni pongo la pena por bandera,
yo sólo sé, que yo me encuentro así,
y me encuentro pletórico de desilusión.
LA PRIMAVERA
Por fin me he puesto cómodo, me quité las putas botas de currar y
parece que los pies empiezan a respirar. ¡Que alivio!. Hoy es lunes 25
de marzo y se ha notado por primera vez la primavera, su calorcillo más
potente y como el día poco a poco se alarga. Y cuando dentro de una
semana se cambie la hora, entonces si que se va a alucinar. La
primavera, que recurrente es la primavera y es curioso que a la
primavera se le ponga el apodo de estación de explosión, donde parecen
que los sentodos se ponene a tope y los sentimentos a flor de piel, pero
al mismo tiempo también explotan algunas patologías psiquiátricas y
destacan por encima de todos, los deprimidos. Está reconocido que ésta
estación agudiza la depresión, en el que ya están catalogados
previamente, como depresivos. Al resto de los humanos, la primavera
pueden ser estímulos positivos, aunque claro, con diferentes grados. Y
en esto es en lo que yo quiero entrar, en los grados en que nos altera
la primavera.
Los hay que se ponen eufóricos y por tanto inaguantables, son los que se empeñan en que dada la explosión de la naturaleza en la primavera, nosotros tenemos que explotar con ella. Son seres empalagosos y plastas. En cada puesta de sol ven el rayo verde y se enternecen como corderitos tiernos. Y bueno si les das un canuto, pues simplemente la has cagado, pues buscan como locos apoyar su cabeza en tú hombro o darte un beso cuando el sol se esconde o les entra una risita histérica o se ponen a recitarte una poesía ecológica. Si el canuto es potente, harán lo posible para que te quedes a ver junto a él o a ella, la luna y las estrellas y para ello te pedirán que hagas otro canuto y esta vez más cargado. Entonces, con la bomba canutera, te cae una diatriba patatera y metafísica, en donde entra de todo: el mar, el cielo, las estrellas, la luna y como nos influyen todos los astros en nuestras almas y como nos marcan y nos determinan los caminos hacia el amor y cuidado que aquí entra el amor universal y el amor entre los dos. La cosa resulta tan tan tan dulce, que te deja saciado de azúcar para un mes entero. Después de éstas reflexiones tan profundas, lo mejor que puedes hacer es inventarte una urgencia: si había quedado a las diez y si me apuro aún llego a tiempo o me tengo que ir a cagar, que no veas como aprieta o si ya estás sobresaturado, directamente le mandas a la mierda, pero directamente, no valen palabras a medias, no las va a entender, con el encebolle que ya lleva.¡ Al carajo, tú te vas al carajo! y punto. No te dejes engañar, por un instante puede pasar por tú mente: si le aguanto el rollo a lo mejor mojo y no te lleves al engaño, el rollo es insoportable y para sacar la misma conclusión más adelante: ésta tía es insoportable. O sea que ahorra energía y mandala directamente al carajo. El tiempo en ésta vida es demasiado importante.
Hay otros u otra, que les da por el romanticismo, pero sin tanto hipismo o sea les molesta la naturaleza y sus condicionantes y al tiempo se ponen tiernas, pero porque son tiernas de por sí. Eso sí la naturaleza aparte, les molesta esa hierba, que dura es ésta piedra, que frío hace y sí, el mar está precioso, pero mira que humedad hace y cada frase acaba igual y si nos vamos a mi casa o a la tuya, o sea si nos vamos a una cama, aunque en el fondo ella prefiere la suya. Y tú piensas y si te echo un polvo aquí mismo o te tiro por el acantilado o te callas un poco. Después a regañadientes le sigues hacia su linda casa, pues a tí, te puede el pragmatismo, si no esa noche no mojas, concluyes. Su casa es mona y lindísima, está todo bien puesto y en su sitio, todo resulta muy práctico y moderno y ella encantada de mostrar su casa y de donde sacó las ideas para su decoración y a que todo es muy original, a que sí. La música que pone, es popera, dulzona y hortera y ahora vamos a cenar algo y tomamos una copa de vino, de éste que es muy bueno y me salió muy caro y el vino es una mierda de vino y tú sólo pensando en la cama y dejarse de tanto preámbulo. Pero claro, una chica tan dulce y práctica al mismo tiempo, necesita su tiempo, su precalentamiento y tú a éstas alturas ya no puedes con tú dolor de huevos. Pero aguantas como aguantas un jabato, el fin es lo que importa y por ese fin merece pasar éste calvario. Ya cuando estás hasta los huevos de la tía y de sus tonterías, yo creo que ella se da cuenta y entonces empieza a aflojar: se desabrocha un botón de su camisa y se remanga las faldas y ya aquí te enciagas y te pones las botas y a follar que el mundo es tuyo y claro, de ella también. ¡Faltaría más!.
Después hay otras y otros, en que la naturaleza, ni siquiera la primavera, les pone tiernos ni sentimentalistas. Hay que decir que a éstas personas no les pone nada, lo que se dice nada, en definitiva son unos tocapelotas. A donde vayan van a dar el cante: si es un pub, pues que alta está la música y me duele la cabeza y yo me quiero ir a mi casa. Y si estás viendo una puesta de sol, va y te dice, que desde su casa se ve una puesta de sol mejor o como pican estos mosquitos y no hay nada mejor que mi casa, pues allí no hay mosquitos y a continuación despliegan un discurso sobre sus virtudes: lo comprometida que es, lo consecuente y la dificultad de su trabajo, su trabajo el más difícil del mundo y yo sin enterarme. Aqui lo mejor es callar y coger el coche en puto silencio o sea en plan mudo y no decir nada en todo el camino de vuelta y sin más parar el coche en su portal y decirle simplemente, que ya está en su puñetera casa y que ahueque el ala y si, por casualidad te propone subir a su apartamento, no le hagas puto caso, pues no vas a mojar nada, ni siquiera mojarás la puntita. Su casa es su casa y en ese momento sólo quiere su casa y su casa y ella y ella y su casa. A éstas personas les da igual un uno que un ocho, son inmunes a sentimientos y los sentidos los tiene metidos en epicentro de su orondo culo.
Por último estamos los demás, los que llevamos sangre caliente y en primavera la sangre se nos altera. Y podíamos resumir nuestra situación, en que nos ponemos salidos como burros y lo peor de todo, es que la acabaremos la primavera igual o peor, aún más salidos. Y como somos humanos, a pesar de llevar el palo, ya estaremos pensando en el próximo verano, y el final ya se sabe, es como dice el refrán: además de burros, apaleados. ¡Así es la vida!.
Los hay que se ponen eufóricos y por tanto inaguantables, son los que se empeñan en que dada la explosión de la naturaleza en la primavera, nosotros tenemos que explotar con ella. Son seres empalagosos y plastas. En cada puesta de sol ven el rayo verde y se enternecen como corderitos tiernos. Y bueno si les das un canuto, pues simplemente la has cagado, pues buscan como locos apoyar su cabeza en tú hombro o darte un beso cuando el sol se esconde o les entra una risita histérica o se ponen a recitarte una poesía ecológica. Si el canuto es potente, harán lo posible para que te quedes a ver junto a él o a ella, la luna y las estrellas y para ello te pedirán que hagas otro canuto y esta vez más cargado. Entonces, con la bomba canutera, te cae una diatriba patatera y metafísica, en donde entra de todo: el mar, el cielo, las estrellas, la luna y como nos influyen todos los astros en nuestras almas y como nos marcan y nos determinan los caminos hacia el amor y cuidado que aquí entra el amor universal y el amor entre los dos. La cosa resulta tan tan tan dulce, que te deja saciado de azúcar para un mes entero. Después de éstas reflexiones tan profundas, lo mejor que puedes hacer es inventarte una urgencia: si había quedado a las diez y si me apuro aún llego a tiempo o me tengo que ir a cagar, que no veas como aprieta o si ya estás sobresaturado, directamente le mandas a la mierda, pero directamente, no valen palabras a medias, no las va a entender, con el encebolle que ya lleva.¡ Al carajo, tú te vas al carajo! y punto. No te dejes engañar, por un instante puede pasar por tú mente: si le aguanto el rollo a lo mejor mojo y no te lleves al engaño, el rollo es insoportable y para sacar la misma conclusión más adelante: ésta tía es insoportable. O sea que ahorra energía y mandala directamente al carajo. El tiempo en ésta vida es demasiado importante.
Hay otros u otra, que les da por el romanticismo, pero sin tanto hipismo o sea les molesta la naturaleza y sus condicionantes y al tiempo se ponen tiernas, pero porque son tiernas de por sí. Eso sí la naturaleza aparte, les molesta esa hierba, que dura es ésta piedra, que frío hace y sí, el mar está precioso, pero mira que humedad hace y cada frase acaba igual y si nos vamos a mi casa o a la tuya, o sea si nos vamos a una cama, aunque en el fondo ella prefiere la suya. Y tú piensas y si te echo un polvo aquí mismo o te tiro por el acantilado o te callas un poco. Después a regañadientes le sigues hacia su linda casa, pues a tí, te puede el pragmatismo, si no esa noche no mojas, concluyes. Su casa es mona y lindísima, está todo bien puesto y en su sitio, todo resulta muy práctico y moderno y ella encantada de mostrar su casa y de donde sacó las ideas para su decoración y a que todo es muy original, a que sí. La música que pone, es popera, dulzona y hortera y ahora vamos a cenar algo y tomamos una copa de vino, de éste que es muy bueno y me salió muy caro y el vino es una mierda de vino y tú sólo pensando en la cama y dejarse de tanto preámbulo. Pero claro, una chica tan dulce y práctica al mismo tiempo, necesita su tiempo, su precalentamiento y tú a éstas alturas ya no puedes con tú dolor de huevos. Pero aguantas como aguantas un jabato, el fin es lo que importa y por ese fin merece pasar éste calvario. Ya cuando estás hasta los huevos de la tía y de sus tonterías, yo creo que ella se da cuenta y entonces empieza a aflojar: se desabrocha un botón de su camisa y se remanga las faldas y ya aquí te enciagas y te pones las botas y a follar que el mundo es tuyo y claro, de ella también. ¡Faltaría más!.
Después hay otras y otros, en que la naturaleza, ni siquiera la primavera, les pone tiernos ni sentimentalistas. Hay que decir que a éstas personas no les pone nada, lo que se dice nada, en definitiva son unos tocapelotas. A donde vayan van a dar el cante: si es un pub, pues que alta está la música y me duele la cabeza y yo me quiero ir a mi casa. Y si estás viendo una puesta de sol, va y te dice, que desde su casa se ve una puesta de sol mejor o como pican estos mosquitos y no hay nada mejor que mi casa, pues allí no hay mosquitos y a continuación despliegan un discurso sobre sus virtudes: lo comprometida que es, lo consecuente y la dificultad de su trabajo, su trabajo el más difícil del mundo y yo sin enterarme. Aqui lo mejor es callar y coger el coche en puto silencio o sea en plan mudo y no decir nada en todo el camino de vuelta y sin más parar el coche en su portal y decirle simplemente, que ya está en su puñetera casa y que ahueque el ala y si, por casualidad te propone subir a su apartamento, no le hagas puto caso, pues no vas a mojar nada, ni siquiera mojarás la puntita. Su casa es su casa y en ese momento sólo quiere su casa y su casa y ella y ella y su casa. A éstas personas les da igual un uno que un ocho, son inmunes a sentimientos y los sentidos los tiene metidos en epicentro de su orondo culo.
Por último estamos los demás, los que llevamos sangre caliente y en primavera la sangre se nos altera. Y podíamos resumir nuestra situación, en que nos ponemos salidos como burros y lo peor de todo, es que la acabaremos la primavera igual o peor, aún más salidos. Y como somos humanos, a pesar de llevar el palo, ya estaremos pensando en el próximo verano, y el final ya se sabe, es como dice el refrán: además de burros, apaleados. ¡Así es la vida!.
PIRAÑAS
Es curiosa la guerra de pirañas, por un lado está el PP y por el otro
el PSOE. Uno ataca al PP por el caso Bárcenas y el otro le contesta al
PSOE con los ERES de Andalucía. Entonces, con lo que no puedo más, es
con los argumentos demagógicos y en éste caso me refiero al PSOE: ahora,
resulta que los de los ERE, no entran en si es verdad o no, si no que
es un ataque orquestado por la derecha. No puedo más, estoy hasta los
mismísimos huevos de los mismos argumentos, de la misma demagogia
jartible y repetitiva. por cierto, los que están calladitos con éste
asunto es Izquierda Unida, que se están pensando si dejar el Gobierno de
Andalucia. Y que esperan para hacerlo, a que esperan o están poniendo
en la balanza, los carguitos de la >Junta y al otro lado el choriceo
del PSOE. Pero que hay que pensar, que se tiene que pensar ante ésta
estafa o es que los de Izquierda Unida, son de izquierda para ciertas
cosas y para otras se agarran al poder como ladillas. De sobados los
argumentos del PSOE dan asco y me hacen vomitar, como siempre la culpa
de su choriceo la tiene la derecha o sea que entrarán a saquar y me
tieran su mano es por culpa del Aznar o del Mariano. Que asco me dan los
argumentos, que asco.
Lo del PSOE viene ya de antiguo, en concreto desde que subieron al poder y empezarona echar mano de la saca. O nosotros, los ciudadanos de a puie, no tenemos memoria o es que cada vez que hablan de sus pecados los culpables son los demonios de la derecha. Pues sí que vamos aviados, La derecha fué culpable de que chorizarán los ministros de la época de Felipe o que muchos cargos electos cobraran comisiones ilegales o dietas o viajes o pasta fresca y abundante. Y siempre, repito y siempre, el mismo argumento y ese argumento resuena dentro de mi cabeza como un martillo pilón. Yo creo que es una falta total de respeto, es inmoral y yo sólo los condenaba por usarlo, al margen de que no fueran culpables, sólo por usarlo y por insultarnos. Y si es un ataque de la derecha, pues me da exactamente lo mismo, si al final la derecha tiene en que basarse. O que pasa aquí que si la derecha ataca, ya pierde la razón por atacar a la izquierda. Además de que izquierda hablamos, de la Izquierda que representa el PSOE, menuda izquierda de mierda, eso no es izquierda ni que se disfrace de lagarterana.
Porque yo si tengo una cosa clara, es que conozco a estos fantasmas vestidos de izquierda. No son izquierda ni lo serán nunca y esa es la equivación de Izquierda Unida. Aunque yo soy un mal pensado y creo que Izquierda Unida no hace el pacto con el PSOE, por cuestiones ideológicas, lo hacen por tener ellos una pequeña parcela de poder. Hace no mucho para Izquierda Unida el PSOE representaba a la derecha y ahora también pero no tanto y claro aún menos en Andalucía. Pues que equivocados van si piensan que los demás no nos enteramos de su jugada. Por desgracia yo tengo la mala suerte de conocer la política del PSOE en Andalucía y desde hace muchos años y es que me escarallo con la risa, me meo entero y no veas como me cabreo. Su funcionamiento es puramente caciquil, tienen sus feudos bien delimitados y una vez establecidos en el poder sacan su látigo y todos a pasar por su piedra. Y lo peor de estos fnatoches, es que acaban atrayendo a los Sindicatos mayoritarios, cosa no muy difícil, por cierto, con sólo enseñar unos cuantos fajos de billetes, todos se olvidan de sus consignas sindicales.
Cuantas veces ante una reivindación más que lógica, los Sindicatos metían el rabo entre sus piernas y te quedabas más sólo que un ocho. Y la prepotencia y las amenazas de los carguitos del PSOE y es más no se cortaban para nada y esto se hace así porque yo lo digo, sin más. Y éste era su principal y único argumento, uh argumento universal, que valía para todo. Es más cuando en la anterior crisis tenían, igual que ahora, el poder de la Autonomía Andaluza, en el día a dia, que es lo que realmente importa, la mayoría de ellos ejercían como verdaderos fascistas. Hacían contratos totalmente ilegales, que por supuesto nunca favorecían al trabajador pero si a sus bolsillos, incluso llegaba tan lejos el tema, que trabajabas el doble para sólo cobrar la mitad y estos señores hablan de los trabajadores y estos son los que nos van a defender, ¡dios nos libre!. Y los Sindicatos estuvieron presentes en semejante rapiña y es más, participaron claramente, miraban para otro lado mientras ellos recibían cantidad de pasta.
Alguna vez en mi vida, tengo que hacer una recopilación completa de sus atracos a mano armada y si algún compañero de aquellos tiempos, lee por casualidad lo que yo pongo, seguro que se acordará de todo. No se puede olvidar jamás las prácticas mafiosas, no puedo ni quiero, pues ya me llegó una decepción en ésta vida. Yo que venía de Galicia a Andalucia, que venía de un Gobierno del PP, pensando que me iba a un Gobierno de izquierdas, aunque fuera una izquierda descafeinada y menudo palo llevé. Os juro por lo más sagrado que era preferible la politica del PP en Galicia, que la política del PSOE en Andalucía. Y el tiempo ha jugado a mi favor, y el solito me ha demostrado que yo no estaba equivocado. Si no que se lo pregunten a Zapatero, que le pregunten como se hace política para dejar contento a sus amos. Preguntarle que es un gran especialista. Hay que pensar que la mayoría de cuadros del PSOE salen de la huerta andaluza, por lo tanto salen aprendidos y alecionados.
La izquierda será izquierda cuando nos hagamos fuertes en nuestras conviciones y si para ello hay que quitarse del medio a muchos de los falsos que levantan el puño, pues nada estamos en nuestro derecho. Va siendo hora de que nos levantemos.
Lo del PSOE viene ya de antiguo, en concreto desde que subieron al poder y empezarona echar mano de la saca. O nosotros, los ciudadanos de a puie, no tenemos memoria o es que cada vez que hablan de sus pecados los culpables son los demonios de la derecha. Pues sí que vamos aviados, La derecha fué culpable de que chorizarán los ministros de la época de Felipe o que muchos cargos electos cobraran comisiones ilegales o dietas o viajes o pasta fresca y abundante. Y siempre, repito y siempre, el mismo argumento y ese argumento resuena dentro de mi cabeza como un martillo pilón. Yo creo que es una falta total de respeto, es inmoral y yo sólo los condenaba por usarlo, al margen de que no fueran culpables, sólo por usarlo y por insultarnos. Y si es un ataque de la derecha, pues me da exactamente lo mismo, si al final la derecha tiene en que basarse. O que pasa aquí que si la derecha ataca, ya pierde la razón por atacar a la izquierda. Además de que izquierda hablamos, de la Izquierda que representa el PSOE, menuda izquierda de mierda, eso no es izquierda ni que se disfrace de lagarterana.
Porque yo si tengo una cosa clara, es que conozco a estos fantasmas vestidos de izquierda. No son izquierda ni lo serán nunca y esa es la equivación de Izquierda Unida. Aunque yo soy un mal pensado y creo que Izquierda Unida no hace el pacto con el PSOE, por cuestiones ideológicas, lo hacen por tener ellos una pequeña parcela de poder. Hace no mucho para Izquierda Unida el PSOE representaba a la derecha y ahora también pero no tanto y claro aún menos en Andalucía. Pues que equivocados van si piensan que los demás no nos enteramos de su jugada. Por desgracia yo tengo la mala suerte de conocer la política del PSOE en Andalucía y desde hace muchos años y es que me escarallo con la risa, me meo entero y no veas como me cabreo. Su funcionamiento es puramente caciquil, tienen sus feudos bien delimitados y una vez establecidos en el poder sacan su látigo y todos a pasar por su piedra. Y lo peor de estos fnatoches, es que acaban atrayendo a los Sindicatos mayoritarios, cosa no muy difícil, por cierto, con sólo enseñar unos cuantos fajos de billetes, todos se olvidan de sus consignas sindicales.
Cuantas veces ante una reivindación más que lógica, los Sindicatos metían el rabo entre sus piernas y te quedabas más sólo que un ocho. Y la prepotencia y las amenazas de los carguitos del PSOE y es más no se cortaban para nada y esto se hace así porque yo lo digo, sin más. Y éste era su principal y único argumento, uh argumento universal, que valía para todo. Es más cuando en la anterior crisis tenían, igual que ahora, el poder de la Autonomía Andaluza, en el día a dia, que es lo que realmente importa, la mayoría de ellos ejercían como verdaderos fascistas. Hacían contratos totalmente ilegales, que por supuesto nunca favorecían al trabajador pero si a sus bolsillos, incluso llegaba tan lejos el tema, que trabajabas el doble para sólo cobrar la mitad y estos señores hablan de los trabajadores y estos son los que nos van a defender, ¡dios nos libre!. Y los Sindicatos estuvieron presentes en semejante rapiña y es más, participaron claramente, miraban para otro lado mientras ellos recibían cantidad de pasta.
Alguna vez en mi vida, tengo que hacer una recopilación completa de sus atracos a mano armada y si algún compañero de aquellos tiempos, lee por casualidad lo que yo pongo, seguro que se acordará de todo. No se puede olvidar jamás las prácticas mafiosas, no puedo ni quiero, pues ya me llegó una decepción en ésta vida. Yo que venía de Galicia a Andalucia, que venía de un Gobierno del PP, pensando que me iba a un Gobierno de izquierdas, aunque fuera una izquierda descafeinada y menudo palo llevé. Os juro por lo más sagrado que era preferible la politica del PP en Galicia, que la política del PSOE en Andalucía. Y el tiempo ha jugado a mi favor, y el solito me ha demostrado que yo no estaba equivocado. Si no que se lo pregunten a Zapatero, que le pregunten como se hace política para dejar contento a sus amos. Preguntarle que es un gran especialista. Hay que pensar que la mayoría de cuadros del PSOE salen de la huerta andaluza, por lo tanto salen aprendidos y alecionados.
La izquierda será izquierda cuando nos hagamos fuertes en nuestras conviciones y si para ello hay que quitarse del medio a muchos de los falsos que levantan el puño, pues nada estamos en nuestro derecho. Va siendo hora de que nos levantemos.
QUIZÁ
Quizá y sólo quizá,
piense en que todo tiene solución,
o es que prefiero creerlo,
y quizá y digo quizá,
y que quede claro, que quizá...
Quizá salga el sol por Antequera,
o que el sol se ponga por las Islas Cies,
pero aquí, donde yo peno y cumplo condena,
el sol no quiso hoy, mostrarse,
ni siquiera quiso regalarnos una caricia.
Quizá estemos condenados,
condenados a cadena perpetua
o a la pena de muerte,
o a ver peliculas de Antonio Banderas,
no sé cual de ellas, es la peor pena,
sólo sé que a veces lloro desconsolado,
y yo me veo encadenado a ésta roca,
y eternamente, hasta el fin de mis días.
Me gustaría tener el poder de separar los mares,
y caminar por sus fondos marinos,
hasta llegar a un sitio desconocido,
a un sitio bello y deslumbrante,
un sitio plagado de rios y montañas,
donde la nieve sea perenne,
donde los árboles toquen el cielo,
donde el arco iris sean mis ojos,
donde el mar inunde los valles
y arrase, sin compasión, presas y pantanos.
Quizá algún día llegue ese día,
quizá esté a la vuelta de la esquina,
o quizá dentro de un mes, en plena primavera,
extienda su manto de estrellas,
sobre el mar mediterráneo,
y entonces ese día yo me vestiré de pirata,
y me despediré de todos y para siempre,
me subire al barco y sin mirar hacia atrás,
pondré rumbo a lo desconocido,
yo, mi barco y mi bandera,
y espero que el viento nos acompañe,
es más, espero que nos haga surcar los mares,
y que me ayude por fin, a culminar mi deseo:
sumergirme en las profundidades de los volcanes.
piense en que todo tiene solución,
o es que prefiero creerlo,
y quizá y digo quizá,
y que quede claro, que quizá...
Quizá salga el sol por Antequera,
o que el sol se ponga por las Islas Cies,
pero aquí, donde yo peno y cumplo condena,
el sol no quiso hoy, mostrarse,
ni siquiera quiso regalarnos una caricia.
Quizá estemos condenados,
condenados a cadena perpetua
o a la pena de muerte,
o a ver peliculas de Antonio Banderas,
no sé cual de ellas, es la peor pena,
sólo sé que a veces lloro desconsolado,
y yo me veo encadenado a ésta roca,
y eternamente, hasta el fin de mis días.
Me gustaría tener el poder de separar los mares,
y caminar por sus fondos marinos,
hasta llegar a un sitio desconocido,
a un sitio bello y deslumbrante,
un sitio plagado de rios y montañas,
donde la nieve sea perenne,
donde los árboles toquen el cielo,
donde el arco iris sean mis ojos,
donde el mar inunde los valles
y arrase, sin compasión, presas y pantanos.
Quizá algún día llegue ese día,
quizá esté a la vuelta de la esquina,
o quizá dentro de un mes, en plena primavera,
extienda su manto de estrellas,
sobre el mar mediterráneo,
y entonces ese día yo me vestiré de pirata,
y me despediré de todos y para siempre,
me subire al barco y sin mirar hacia atrás,
pondré rumbo a lo desconocido,
yo, mi barco y mi bandera,
y espero que el viento nos acompañe,
es más, espero que nos haga surcar los mares,
y que me ayude por fin, a culminar mi deseo:
sumergirme en las profundidades de los volcanes.
NADIE
Nadie, nadie me dice nada,
ni tan siquiera un saludo o una triste palabra,
nadie es nadie o sea nadie,
nadie es el silencio de los cementerios,
nadie es el vacío en el que floto,
nadie es el valor de mi palabra,
nadie o nada, que más dá, nada que nadie.
Nadie me regala una caricia,
ni tan siquiera un sólo un beso.
Nadie me oye, nadie me escucha,
ni afina su oído ante mis letras,
Nadie me dice un te quiero,
o un te necesito, aunque sea un poco,
o que simplemente me lo diga de forma ficticia,
no me importa que me engañe,
ni que me narre un cuento de hadas,
sólo me importa, que me diga: ¡te quiero!.
Nadie me espera en la puerta de mi casa,
ni mucho menos a la vera de mi cama,
y si de noche me abrazo a alguien,
yo me despierto siempre, con tú aroma de gata,
aunque en ello yo no encuentro consuelo,
sólo noto el desamparo de un día de lluvia,
o el temor a una noche relámpagos,
o el día en que dios se empeñó,
en hacernos bailar al ritmo de los terremotos.
Nadie es mejor que nada,
o nada mejor que nadie,
son dos caras de la misma moneda,
en una se antepone, el vacío que dejaste,
y en otra se antepone, el que siempre te eche de menos.
ni tan siquiera un saludo o una triste palabra,
nadie es nadie o sea nadie,
nadie es el silencio de los cementerios,
nadie es el vacío en el que floto,
nadie es el valor de mi palabra,
nadie o nada, que más dá, nada que nadie.
Nadie me regala una caricia,
ni tan siquiera un sólo un beso.
Nadie me oye, nadie me escucha,
ni afina su oído ante mis letras,
Nadie me dice un te quiero,
o un te necesito, aunque sea un poco,
o que simplemente me lo diga de forma ficticia,
no me importa que me engañe,
ni que me narre un cuento de hadas,
sólo me importa, que me diga: ¡te quiero!.
Nadie me espera en la puerta de mi casa,
ni mucho menos a la vera de mi cama,
y si de noche me abrazo a alguien,
yo me despierto siempre, con tú aroma de gata,
aunque en ello yo no encuentro consuelo,
sólo noto el desamparo de un día de lluvia,
o el temor a una noche relámpagos,
o el día en que dios se empeñó,
en hacernos bailar al ritmo de los terremotos.
Nadie es mejor que nada,
o nada mejor que nadie,
son dos caras de la misma moneda,
en una se antepone, el vacío que dejaste,
y en otra se antepone, el que siempre te eche de menos.
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