Siempre hay un final en todo


 Siempre hay un final en todo,

el amor se acaba porque algo se rompió dentro de ti

o dentro de los dos.

La amistad que hubo 

hace mucho tiempo que no está

y sería por mi culpa y seguramente lo sería

pero siempre hubo algo por la otra parte...

un mal hecho, un gesto de desaprobación

una mirada de odio y traición

en un momento

donde necesitabas cariño y amor.

Estamos condenamos a tener que entendernos

pero esa misma obligación 

te hace rebelarte contra ella

y entonces te dices

no hay más remedio

que romper las cadenas que nos atan.













¡¡YA ESTOY AQUÍ!!


 Me gritan mis sentimientos

y por alguna razón que ahora mismo no alcanzo a comprender.

Quizá mañana a la madrugada

encuentre el hilo que me une a ti

y quizá pueda tirar de él

y así poder llegar hasta tu piel.

En mis sueños te sueño

en mis delirios te vuelvo a ver

en mis tardes de lluvia

veo tu reflejo en la ventana

y en las largas noches de insomnio

te enredas en mis sábanas

y me susurras al oído

no te preocupes 

¡¡ya estoy aquí!!



















CAUSA Y CAUSAS

 

No me considero un guerrillero de causas nobles,

más bien me siento un rebelde con causa

y me atrevería a decir

que hasta un rebelde sin causa.

La rebeldía va en mi sangre

la causa, la mayoría de las veces me acompaña

pero en otras, menos, 

porque me pierdo en un mar de causas

y entonces solo lucho para poder salvarme del naufragio.

La lucha me encanta

la lucha por las causas justas

la lucha por sobrevivir en mis días raros,

la lucha por seguir montado en mi caballo de oro y plata

y cabalgando hacia el infinito.

Mi causa

mi gran y casi única causa

es la vida

por ella lucho sin descanso

y paradójicamente...

yo daría mi vida por seguir viviendo.


















Karmelo Iribarren


"Ya poseemos

casi todo

lo que nos iba

a hacer felices.

Puede decirse

que lo hemos

conseguido.

Ya está.

Ahora solo

nos queda

comprobar

hasta qué punto

fuimos sinceros

con nosotros

mismos".















LAS PALABRAS


 Es fácil enamorarse de la palabra

de la palabra dicha

de la palabra escrita

de la palabra dada

del intercambio de palabras

de un libro repleto de palabras

de la dicha de este momento

que no puedo expresar con palabras

del aire que sale por tu boca acompañando una palabra

del viento que se las lleva lejos

del mar que las baña en la orilla de arena

de la espuma de los días

que burbujea como pompas de jabón

de esos momentos tan vitales y tan sentidos

donde pueden sobrar las palabras.

Y es que con o sin palabras

me siento enamorado.

















AQUÍ (Chantal Maillard)

 

Aquí

Dime lo que he de hacer. Las palabras
se agolpan. Dime algo, dices, dice
él. A mí, me parece


que no dejo de hablar. No obstante,


cuando lo intento -dime, dice-, oigo


como un gemido, tan sólo un gemido


que arrastra el llanto.


Dime lo que he de hacer. Llévame a


donde me digan lo que he de


hacer. Sus ojos. Tus


ojos -¿tus?- sí,


cálidos ojos-lago, ojos-aquí.


Aquí, como los niños


y los idiotas. Por eso tus ojos,


para quedarme. Para


seguir aquí. Para aguardar


aquí. ¿Aguardar qué? No importa.


Para aguardar.

Ni dentro ni en superficie.


Aquí donde los niños


Y los pobres de mente. Un aquí


que se prolonga en tus ojos sus ojos,


para poder quedarme.


Dime lo que he de hacer.


Escribo


porque tal vez no hablo. No


me sueltes.





















No hace falta y para nada...

 

No hace falta y para nada, hacerse el valiente y decir lo que no eres. Una cosa, es ser y otra cosa, es pretender ser. No se debe mentir sobre esas cosas, pues es jugar con fuego y ya se sabe que el que juega con fuego, al final se acaba quemando. No se debe decir yo soy el cid campeador del sexo y porque cuando entras en el fragor de una batalla sexual con alguien, lo tendrás que demostrar y ahí y entonces, se acabó tu fiesta. No se debe hablar de lo bueno que eres y pavonearte de que eres un ser adorable, cariñoso, amable, que sabe escuchar y que aún encima escribes poesía. Claro que hay algo de verdad en todo esto y que hay un trozo de tí que es una persona adorable, pero es tu deber el decirlo todo y que hay partes de tí que fueron criadas en la maldad y por eso a veces se manifiestan como tal. Dentro de tí hay luchas que muchos no comprenden y es muy difícil de explicar, que un día puede ser el tío más suave y más valiente que has conocido y que otro día, eres un perro peligroso que puede morder a cualquier cosa que se menea. Pero esa misma lucha ocurre en todos, la eterna lucha entre el bien y el mal o traducido de otra forma, entre ser la mejor persona humana del mundo o ser un ser despreciable.

Yo a diario lucho entre esos dos parámetros y si ya rizamos el rizo, por la mañana puedo ser una buena persona y por la tarde ser el más malvado de la tribu. y hasta hay veces, en que reboto como una pelota de goma contra la pared y entonces se me cruzan los cables y como diría el psiquiatra de turno, me siento bipolar. Pero los psiquiatras dicen demasiadas cosas que no son verdad, aunque todo hay que decirlo, algunas pero pocas, si lo son. Bipolar es la tierra y por ello no la calificamos de que está loca, aunque de cada vez les doy la razón un poco más y porque en realidad la estamos destruyendo y desquiciando, pero la culpa no la tiene la tierra en sí, si no es que somos nosotros (los humanos) los verdaderos responsables de su estado actual. Nos han regalado (quién sea) un producto con una belleza inusual y en vez de cuidarlo como si fuera nuestro hijo, nos dedicamos a explotarla hasta la extenuación y por necesidades superfluas y creadas por mentes perversas que se dedican a venderlo todo y más. Hasta su madre, venderían y sin tener y para nada, mala conciencia con ese hecho.

Alguno (no sé quién) decía: "tenemos lo que nos merecemos". Claro que el que lo decía, podía sonar como a ser demasiado conformista y en gran parte, sí lo era. Y sobre todo lo digo, porque algunos no nos merecemos vivir en éste mundo de mierda y no es por no sentirme culpable (que en una pequeña parte, si lo soy), pero es que esto se explica fácilmente y por eso el 1% de los seres humanos tienen la misma pasta o más, que el 99% del resto de los humanos y a ese 1% solo le interesa el dinero y porque ellos suponen que dentro de unos años habrá cohetes que irán hasta Marte y aledaños y allí fundarán una puta colonia de millonarios todos ricos y todos guapos, que tendrá vistas a lo poco que queda de la Tierra.

















LIBRES Y LIBERTARIAS


Yo soy un contador de historias

y de cuentos

me encantan los cuentos inventados al libre albedrío

y también la historia contada a base de cuentos,

porque en fin, en realidad todo es un cuento

y no todo es verdad ni todo es mentira

hay que dejar un sitio para lo imaginativo

que puede ser tanto real como irreal

o mismo que sea producto de un sueño o de una pesadilla

o a lo mejor es un signo de que algo está cambiando

dentro de tu cabeza o mismo dentro de tu alma

y las dos necesitan tener, tiempo y espacio

tiempo para que sedimenten las ideas

y espacio para que crezcan libres y libertarias.
















Al final de todo


 Al final de todo,

hasta un ligero soplo de viento 

te puede romper. 

Nadie es invencible

ni siquiera lo soy yo

y eso que hubo momentos de mi vida

en que las nubes estuvieron a mis pies

y no era flotar lo que más me conmovía

era el ser tan ligero como una pluma

era el ser tan sensible de tacto

y tocar una célula de tu piel

era un orgasmo celestial

era volar sin paracaídas

y esperando entrar a otra dimensión.















 

Hadar Morag, cineasta israelí


 "Cuando mi abuela llegó aquí, después del Holocausto, la agencia judía le prometió una casa. No tenía nada, toda su familia fue exterminada. Esperó mucho tiempo en una tienda de campaña, en una situación extremadamente precaria.

Luego se la llevaron a Ajami, en Jaffa, en una hermosa casa de playa. Vio que sobre la mesa todavía estaban los platos de los árabes que vivían allí y que habían sido expulsados.
Así que volvió a la agencia y dijo, llévame de vuelta a la tienda, nunca le haré a nadie lo que me hicieron a mí. Este es mi legado, pero no todo el mundo hizo esa elección. ¿Cómo podríamos habernos convertido en lo que nos oponíamos? Esa es la gran pregunta."

A VECES...

 

A veces me entran ganas de subirme al punto más alto de la tierra y desde allí contemplar como funcionan las hormiguitas laboriosas que somos. Muy bien, estamos un escalón por encima del mono y porque tenemos alma y cerebro, pero también es verdad que hay algunos seres humanos que tiene la misma alma que tiene un mosquito y un cerebro que debe ser anodino, que no funciona y por una severa escasez de actividad neuronal. Le abres el melón y solo sale aire. Aire comprimido dentro de una cabeza hueca. Y vamos a ver, yo no pretendo demostrar que mi cerebro es válido y útil (que lo es), ni que tenga exceso de luces e ideas y menos que me sienta por encima de los demás...pero sí de unos pocos que son los que más presumen y se regodean en su propia vanidad. Yo odio a los listillos que ponen cara de honestidad. En esta vida nada es perfecto, pero seguramente estaréis de acuerdo conmigo en que yo no soporto a los pluscuamperfetos que te miran con desprecio y que te tratan con una superioridad aplastante y humillante. Los creídos que se compadecen de los pobres seres humanos de a pie y porque piensan que están en su derecho de aplastarte con su puto zapato.

Yo no tengo todas las soluciones del mundo en mi mano, pero esto que estoy diciendo tiene una solución más fácil que difícil y cuando estos señores altivos, clasistas y seguramente, machistas y racistas, vean que en el bando contrario y en el que me encuentro, a veces somos mucho más que muchos y que en otras veces, somos pocos pero somos valientes y aguerridos, tendrán que considerar que lo mejor en su caso, es darse la vuelta y vuelvan al de donde partieron y que se suban en un cohete espacial junto al Musk y Trump de los cojones (y alguno más que hay por ahí suelto) y se vayan todos juntos al fin del mundo o mejor dicho, al fin del universo. Y allí que hagan pandi y que se dediquen a darse por el culo. Los seres humanos no somos machos alfa, ni somos los reyes de la manada, ni tampoco queremos dirigentes que se han crecido tanto que no entran dentro de su camisa y que al final siempre se acaban convirtiendo en putos dictadores.












A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...