¿QUIÉN SABE?

 


COMO UNA ESPADA...


















Hace calor en la punta de mi estómago
y por tanto tragar mierdas ácidas 
e incombustibles y corrosivos comentarios 
que hacen bola y una gran roca de lava...

Yo me pregunto:
¿hasta que punto tenemos que seguir tragando?
¿hasta que nos revienten las venas internas?
 y ¿porqué tenemos que soportar tanto agravio?.

En la vida faltan versos
y cadencias  que hablen de tus besos...
En la vida
hay que mascar contradicciones
y sonarse los mocos
cuando te hablen de antiguas ilusiones.

Yo soy más de versos en la madrugada
cuando casi no queda nadie en el horizonte
y es que ni la almohada me señala como culpable
aunque hay que reconocer
que hay un dedo que me apunta con insistencia
y ese peso lo llevo dentro
y muchas veces, 
se me clava como una espada 
en medio de mi destrozada espalda.

CORRECCIONES (Javier Salvago)



CORRECCIONES



La vida se parece a esos poemas

que brotan, en principio, interminables,

retóricos, grandiosos y banales.


Luego vas corrigiendo hasta dejarlos

en lo poco que importa, en los dos versos

que dicen lo que todos ya sabemos.



Javier Salvago

Y. ALEJANDRA BLANCARTE

 


"Algunas decisiones bajo coraje, no tienen vuelta atrás..."

— Y. Alejandra Blancarte.

LA VIDA ME PREGUNTÓ


 

La vida me preguntó:

¿porqué tengo sombras en mi hacer?,

si yo fui clara y siempre dije por donde salía y se ponía el sol...


Y yo le respondí:

porque todos tenemos claros y oscuros

y noches inquietas y días perdidos

y brumas y malas historias

y sombras al caer el sol

y amaneceres de duros presagios que no saben que hacer...


Pero como ya dije...

siempre hay claros y oscuros

y bajo la alfombra guardo

días inmensos

y noches estrelladas hasta el amanecer...

fueron momentos que significan mucho

ellos me dan la fuerza para seguir viviendo,

aunque mis tres hijos también participan

y porque también se hacen querer.

EL POLLO...


 

¡¡¡El pollo también participa y mientras observa, pone un huevo!!!

TENED SIQUIERA UNA PALABRA AMABLE (Rafael Alberti)

 


Tened siquiera una palabra amable,

una mirada complaciente, dulce,

un abierto ademán, un claro signo,

algo que me recuerde, que me diga,

que el hombre no ha dejado

de estar entre los hombres.

EN DONDE ENCAJA CASI TODO

 


En donde encaja casi todo,

yo no encajo.

No entro

y si entro me salgo por el otro lado

o me obturo en un codo

y atasco la máquina que lo encaja casi todo.


Yo nací desencajado

y nunca me ajustaron del todo,

tengo resquicios por donde me entra el aire,

tengo algunas vértebras defectuosas que me condicionan,

tengo el occipucio abombado

y el frontal desquiciado.


Tengo dos velas en mi mesilla de noche,

una, la tengo dedicada al cielo

y la otra,

es un recuerdo de una noche desenfrenada

y donde no encajaba nada de nada.


Claro que fueron tantas

que ahora, no sé cuál es...

ME GUSTARÍA LEER MI VIDA...

 


Me gustaría leer mi vida a pedazos, a besos, a retales.

Me gustaría leer mi vida a tercos besos en retorcidos huesos.

Me gustaría leer mi vida a sangre fresca de herida abierta,

a pulmones de aire comprimido y viciado

a neuras de un día o de toda la vida

a sueños imposibles y de los que se quedaron cortos,

a sabor de aquella hermosa tarde de verano,

a olores a pino y salitre al sol,

a aromas entre dunas y con vistas al infinito...


Me gustaría leer mi vida

en rincones

y esquinas de aquella confusa plaza

de la que ya no sé su nombre...

era, piedra con sol, lluvia y sombras,

los dos sentados en un banco con vistas a la nada

las vistas era nuestra propia película sobre un cielo oscuro y negro.


Años después...

del banco no quedaba apenas nada,

los árboles fueron convertidos en leña

o se pudrieron tirados en el suelo de un terreno.

La piedra permanece más o menos en su sitio

y la oscura promesa que allí nos hicimos

tiene vendados los ojos como la justicia.

De todo aquello queda el mismo aire incontinente

la vista a la nada ha sido agrandada

en el banco de piedra ha nacido la hiedra y una farola

y al mirar hacia arriba

la boca oscura de la noche

ahora nos escupe lluvia en la cara

y ni resto de nuestra película.


EL VIENTO (Fabio Morábito)

 



El viento, más
que yo,
se fuma este cigarro
entre mis dedos,
dejándome el placer
de sólo tres o cuatro bocanadas,
y el mar expropia las palabras
que te digo,
porque, acostada, no me oyes.
El sol, el viento y la marea
te ensordecen
y cuando me levanto
para dar dos pasos,
viendo mis huellas que se imprimen
en la arena,
pienso que esas pisadas mienten,
que ya no piso así
desde hace no sé cuándo;
son huellas de otro
que sobrevive en mis pisadas; pues las mías
son mucho menos elocuentes.
Tú, en cambio, que me ves
completo e indivisible,
sabes mejor que nadie cómo soy mortal,
cómo mis huellas en la arena me describen
y cómo se plasma en ellas lo que soy,
sabes mejor que nadie cómo no escucharme.


Fabio Morábito

PABLO NERUDA


 

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...