ATARDECIENDO. Karmelo C. Iribarren
AHORA, NO HAY NADA...
No apuesto ni por mí
ni sé cual va a ser mi futuro
el mañana es una quimera utòpica
y en donde no sé si al final,
estaré de cuerpo presente.
El presente está en mi mesa
el ayer pertenece a otro
el futuro es una palabra extraña
que se pasea por la acera de enfrente
y eso que salgo a la ventana para saludarlo
pero igualmente acaba pasando de largo.
¡No hay futuro!
tal y como se decía en mis viejos tiempos
pero ahora es distinto porqué:
¡no hay futuro, no hay pasado, no hay presente!
no hay nada que más me moleste
que no haya nada en el horizonte.
Ahora estoy yo y mis cuatro cachibaches,
la mesa, el flexo, el ordenador y mi presidenta
que es la estufa de leña.
Ella ahora
preside la estancia
y eso que de momento está apagada
y cuando necesite tirar de ella
entonces sí que podré decir
¡arderá hasta Roma!
8 ACTIVIDADES...
8 cosas o actividades que se pueden hacer a los casi 60 años y para quitarte del medio: el tedio, el aburrimiento, la desgana mal sana y la apatía del día a día. Y ahora que estoy en los 70 años sigo pensando exactamente lo mismo pero como si fuera todo más necesario que nunca:
UN DÍA ME DIJISTE ADIÓS
FRIDA KAHLO
“Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú".
SI YO TUVIERA PODERES...
José Antonio Pérez Tapias
MARÍA EUGENIA PAZ Y MIÑO. BOLAÑO, ALLENDE Y LA BOHEMIA LITERARIA (miniensayo)
FERNANDO PORTOLÉS REBOUL
El primer verano que Vero no fue al pueblo, acompañaba siempre a mi abuelo a la taberna para pasar por delante de su puerta buscando el coche grande y azul de sus padres.
UNA RELACIÓN TÓXICA
Y en ese pequeño período de tiempo (al final, fueron 3 o 4 años), esperaba que llegara el viernes y como si se me fuera la vida en ello. Siempre pensaba que no era yo el ser que podía caer a un nivel tan bajo. Pero sí era yo y por si acaso me iba al baño y para poder verme frente al espejo y confirmar, que realmente era yo. Me entraba vergüenza ajena al verme así y de esa manera tan deplorable. Yo, que había sido un soñador empedernido, que vivía de mis ideales y causas y que no había casi nada que me doblegara, de repente y en un par de años me había convertido en un ser débil, dependiente, adicto y sobre todo, borracho. 5 o 6 días a la semana soñando que llegara el fin de semana y para ponerme ciego hasta las cejas y cuando llegaba ese día, al cabo de una hora ya me había pasado tres pueblos y medio. Había acabado medicina hacía unos pocos años. Compartía piso con otros elementos médicos como yo. Tenía mi pequeño grupo de amigos y unos más lejos y otros más cerca y otros más o menos fluctuantes. Vivía en una ciudad preciosa y que además daba al mar. En principio tenía novia y ahora pienso, que no tenía nada y que me hubiera ido mejor si no me hubiera colgado de ella.
Aunque todo hay que decirlo, poco o muy poco tiempo duró esa colgadera. Pensaba que había amor en donde no había nada, pero por miedo a perder una relación inexistente hasta cambié mi propia realidad y me puse novia y pedí que me quisiera y que me quisiera mucho y a cambio ¿qué recibí?. Pues, un simple sucedáneo de novia de papel cartón y sangre fría, de sangre muy fría y ojos marrones feos y aburridos. También le sudaban y mucho, las palmas de sus manos, pero como apenas me acariciaba, tampoco sufría demasiado por mi parte. Al principio no le sudaban, aunque la verdad es que no lo sé muy bien y porque al principio de esa especie de pseudorelación, la tenía instalada en un pedestal y por eso no sé muy bien determinadas cosas de ella. y después de que se acabara aquella falsa relación, nunca más quise saber de ella. Me la comí con o sin patatas y su digestión no fue nada fácil y porque en realidad era bastante indigerible, pero yo erre que erre y porque para terco y cabezota, estoy yo y unos cuantos especímenes más que hay por el mundo. No muchos.
Qué fácil es opinar cuando estás bien o mejor o a pasado el tiempo más que suficiente, para poder tener una perspectiva totalmente distinta a la que en aquellos tiempos tenía. Yo, siempre defendí que había que estar allí y en aquellas condiciones de no sentirte persona y entonces habría que ver como salía uno de aquél embrollo ideológico y sentimental. Porque ese era el problema de fondo, yo mismo me consideraba un mierda que estaba muerto de miedo. No era capaz de ver y sentir una virtud por mi parte, ni de apreciar una fortaleza en mi forma de ser y de estar por la vida y ella era todo mi apoyo emocional y que en aquél momento, era totalmente destructivo. Sin ella, era un tío blandito, triste, apocado y no reunía ni de lejos, el valor necesario para dejar aquella relación de mierda. Hasta que ella un día me dijo: lo quiero dejar y pasé unos días que para qué contaros, pero pasados esos siniestros días de vil sufrimiento, todo fue cambiando y volví a sentir el sol en la cara y los días de lluvia (que de aquellas eran casi todos) volvieron a ser hermosos y el olor a leña volvió a ser mi aroma favorito. En fin, volví a sentirme persona humana que disfrutaba de todo lo bueno que tiene la vida. Pasé un tupido velo sobre ella y sobre todo cambié lo que había supuesto para mí. Si alguien no sabía lo que es una relación tóxica, pues a partir de ahora ya sabrá lo que es.
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...








