EL ALEMÁN DE CAMELLE


 Habíase una vez en un pueblo da Costa da Morte, de nombre Camelle. donde un día dió con sus huesos un alemán que como podéis ver llevaba un taparrabos y ese era toda su vestimenta. El tío vivía en unas rocas que estaban al lado del puerto de Camelle y bueno como también se puede ver en la foto, hacía una especie de esculturas con las rocas y restos de palos de madera que se iba encontrando por la playa o entre las rocas y por sus aledaños. Le llamaban el alemán de Camelle, aunque en su versión más familiar era "Man de Camelle".

Vivir en taparrabos en un pueblo da Costa da Morte, no sé si tenía mucho mérito porque tenía mucho más que eso, era casi incompatible con la vida y el alemán de Camelle lo demostraba día a día y en pleno invierno era verlo y te entraban escalofríos y temblores, pero también te daba una inmensa pena y porque lo veías tan solo, tan naúfrago, tan fuera de su tierra y tan apartado del pueblo en el que vivía, que te daba más aspecto de ser considerado como reliquia turística que como un ciudadano integrado en el pueblo en el que vivía. Lo que quiero decir, que mientras vivía allí, no le hicieron ni puto caso. Era como decirte ¿quieres ver algo exótico? y de repente te estaban enseñando al "Alemán de Camelle" y con su taparrabos y con sus esculturas barrocas hechas de de rocas y de restos que le iba entregando el mar. Tampoco él tenía mucho interés por hablar con alguien. Él vivía en su puto mundo y tampoco quería saber nada de los demás.

Y cuando un día murió, le echaron un poco de literatura al porqué murió. Y él murió poco después de que la costa gallega fuera inundada por el chapapote que fue soltando un barco llamado "Prestige" con 63.000 toneladas de fuel vertidas al mar y que se fue hundiendo frente a las costas de Galicia y que nos concedió semejante regalito. Pues la literatura local dijo que el alemán de Camelle se murió de pena cuando vió que hasta sus propias rocas se inundaron con ese asqueroso chapapote de fuel.

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