Estoy casi seguro
que lo más importante
es la piel que nos envuelve.
Lo que más nos debe importar
es que no tenga fisuras,
ni heridas, ni cortes, ni golpes con carne macerada
y que toda esa piel arrugada y cansada
mantenga su firme textura.
Mi piel sabe a beso
y huele a barrica de roble viejo.

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