¡TODO PODÍA SER DISTINTO! (Poema)




Todo podía ser distinto,

distinto modo,

distintas formas,

 distintas ideas,

distintos decorados,

y sobre todo, ¡distintos sentimientos!,

sí y ya sé que tú estás allí,

y yo estoy aquí,

 aquí en las antípodas

o en el triángulo de las Bermudas,

y rodeado de desapariciones y de misterios,

y de extraños naufragios y galernas,

y estoy sólo

y estoy solo con mis disquisiciones y paranoias,

y mareado en mis propias contradicciones,

pero, ¡ yo juro que te busco!,

te busco entre las fisuras de mi celda,

y levanto cada ladrillo de mi vida,

y araño las paredes que nos separan,

y escarbo buscando una salida,

y es que, ¡¡¡ todo podía ser distinto !!!,

y yo podía estar a tú lado,

o por lo menos estar más próximo y cercano,

y en un lugar aislado y cálido,

y en un sitio donde no existiera el tiempo,

ni el aire, ni los problemas,

solos y rodeados de sentimientos,

y envueltos en un abrazo eterno y 

en un abrazo perfecto.

y es que todo y todo,

¡¡Todo podía ser distinto!!, ¡TODO!.

LAS SOMBRAS

Y hoy día 13 de Febrero y hace otro día espléndido de invierno. Ahora ya acudo puntual a mi cita con el sol y a esta hora en que sé que penetran sus rayos por mi ventana, pues eso que aquí sentado estoy. La tibia caricia del sol, ¡si parezco una lagartija buscando el sol!. Y en cambio en verano huyo del sol y mi refugio es la sombra más sombría y aquí en ésta Isla, la mejor sombra es la de la Morera y la de alguna Buganvilla que hace parra. También hay amplios y grandes Pinares que te cobijan bajo su sombra siempre agradecida.

Hoy el mar está como un plato y cuando está así de apacible y de tranquilo tengo la sensación de estar en medio de un lago. Las mareas son mínimas y las olas minúsculas y quizá es eso lo que eche más de menos, el ruido de las olas al romper. De pequeño ese ruido me adormecía por las noches y abría mi ventana para que llegara más nítido y más claro su murmullo cadencioso. Pero bueno yo a éste mar en donde vivo no le puedo pedir más y no se lo puedo pedir entre otras cosas por sus transparencias de cristal.

Es tal su claridad que a veces el agua hace de lente de aumento y por ejemplo puedes ver si hasta tienes hongos en los pies o si te han crecido demasiado las uñas de los pies. Y el color azul turquesa con que muchas veces se tiñe, ese color que parece que lo usa de reclamo para llamar tú atención. Sí, si vivo en un pequeño paraíso terrenal y hoy de nuevo lo pude comprobar. Los prados verdes están cubiertos de amarillo, de amarillo de las "vinagretas" y hacen una combinación perfecta, el amarillo sobre una alfombra verde.

Y si a esto sumamos que el sol te acaricia con fruición, pues nada que me acuerdo mucho de mi querida Galicia y de sus Temporales continuos. Y también me reafirma en aquella decisión que tomé hace 18 años y cuando pude  volver a mi Galicia natal. Yo de aquellas vivía en mi Cádiz del alma y tenía una preciosa casa en el campo y con una parcela que era un trozo de tierra caída directamente del cielo y vivíamos más en la parcela que en la  casa, pues en realidad el invierno eran dos meses y además en esos dos meses abundaban los días como hoy. Pues eso que me fui una semana a Galicia y al ver esa pertinaz lluvia y el cielo siempre encapotado y gris, decidí, que la moneda ponía Cádiz y Sol.

Y así fue, volví a Cádiz y volví encantado de mi decisión. Y es que además los niños eran pequeñas criaturas que se criaron al sol. Esa casa y esa parcela, fue como ya dije en un poema, "mi jardín del Edén". Allí tenía dos sombras superpuestas, la más alta o la que daban los inmensos pinos y la más baja, que era la sombra de varias Buganvillas y alguna madreselva haciendo parra. Además había una tercera sombra magnífica, que era la sombra de una Higuera. O sea que tenías tres sombras y en un mismo espacio. ¿Se puede pedir más?. Bueno sí me faltaba la sombra de una parra de uvas, alta y llena de racimos y fresca como una gruta marina y esa sombra la tuve de pequeño y en mi Vigo natal. Como veis yo me muevo entre las sombras y a veces me muevo con el sol, pero el sol solo lo uso para recargar mis viejas pilas de energía solar y a las sombras las uso para refrescarme del sol (pienso, luego existo).

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PIENSO (Poema)

Volátil, etéreo,
cambiante y siempre alucinante,
es el pensamiento humano,
y ahora pienso esto
y después pienso lo contrario,
y ahora pienso que el mundo se acaba,
y después pienso que es infinito,
y ahora te quiero,
y mañana te odio
y pienso y luego existo
y si existo es porque pienso,
y si pienso que un día te quise,
¿porqué no te querré siempre?.
Preguntas y más preguntas,
y todas sin respuesta,
es como remover ceniza dentro de un cenicero
o como buscar paz en medio de una guerra,
preguntas que crecen como árboles
y que nos  impiden ver el bosque,
y entonces yo me pregunto,
si hay tantas preguntas sin respuesta,
¿para que vale el proceso del pensamiento?,
quizá para demostrar nuestra existencia,
y ahora puede que sí
y mañana puede que no,
y quizá y digo quizá,
en la duda esté la solución.

LA ESENCIA (Poema)

Y todos los días,
me pregunto lo mismo,
y es que no sé donde está la esencia,
esa maldita esencia de las cosas,
porque siempre pienso en el centro,
en el centro del Cuerpo,
en el centro del Universo,
en el centro de la Tierra,
o en el mismo centro del Alma,
y es verdad, que en el centro
hay siempre una semilla,
o un germen o una idea,
pero cuando la veo,
no siento nada,
ni me emociono, ni lloro,
ni me produce risa,
sólo me deja impávido y seco,
pues pienso,
en que si eso es la esencia,
¡Ay que pena!.

La esencia tiene que ser algo muy grande,
y algo tan grande como el Titanic,
y no puede estar dentro de una fruta
o dentro de un cuerpo o de algo limitado,
la esencia tiene que ser luz
y luz indefinida,
y tiene que ser algo intangible
y también algo invisible,
algo que irradie como mil soles,
y algo que esté
lleno de materia viva,
y entonces si que será,
 la verdadera esencia de las cosas.

EL CUADRO DE LA VIDA

La vida se podía resumir en un cuadro. Un cuadro con dos límites preestablecidos, el día del nacimiento y el día de la muerte y entre estos límites verticales hay que dibujar y pintar el cuadro, el cuadro que es tu vida. También tiene límites inferior y superior, que son los que marcan los altibajos o sea el máximo más profundo del pozo negro y el máximo del instante más alto de tu vida. El resto del cuadro es el lienzo y donde nos toca dar las pinceladas de cada día, a veces llega con una y otras veces das más de mil. El único problema está en la longitud entre los dos límites verticales, entre el nacimiento y la muerte, pues es difícil que ese cuadro te quepa en casa, en tal caso, podría ocupar el largo de una calle o de una avenida y según la intensidad de tu vida.

También y como es lógico habría días que se quedarían en blanco y no precisamente en blanco satinado, sino en blanco bruto, como brutos son los momentos malos. ¿Y los colores?, los colores también varían con el estado del ánimo. Un día puede ser de azul intenso y otro de azul más pálido. O puede ser verde y verde esperanza y porque el corazón te sale del sitio y cada latido es un tambor que te ilumina. O amarillo y amarillo chillón o amarillo pálido. Amarillo es un color intermedio o yo lo veo así y por tanto indica que en ese día estás tranquilo y sosegado. El rojo, el rojo indica pasión y sangre y ese día te comes al mundo y te lo comes en crudo y sin papas. El Negro, el negro es fácil, pues ya lo dice la frase: "no sé que pasa pero lo veo todo negro".

El blanco, pues nada muy fácil, que estas en blanco o que estás en Babia o que no te enteras de nada. Después vienen las mezclas de colores. El añil, el añil a mi me encanta y sobre todo sobre fondos de luz intensa, como los que se dan en las zonas mediterráneas. Añil y blanco de cal viva, la combinación perfecta para ensalzar a la vida. El gris es también un color muy usado y si es gris oscuro es que amenaza tormenta por fuera o por tus adentros o el gris pálido y donde hay más blanco que negro o sea que es un día amorfo y de pensamientos negros.

 El rosa es una combinación entre el blanco y el rojo y por tanto es un día en que caminas entre dos aguas, hay momentos de pasión desenfrenada (el rojo) y hay otros en que te quedas tieso como una lechuga. El marrón, ya lo dice el propio nombre, ese día te has metido en un buen marrón y punto. El lila para mi es indefinido o sea que se usa en esos días en que no te decides por nada. El azul turquesa es color de princesa y está reservado para esos días en que te crees el rey de la selva o el rey del mambo o el rey de algo. El naranja, el naranja es otro canto a la esperanza y por eso es más rojo que blanco. El morado, suena más a curas y a Iglesia y por tanto en mi cuadro apenas aparecería.

Pues nada ya tenemos el lienzo y sus límites y por tanto ya tenemos el marco del cuadro y ahora solo hay que coger los pinceles y según el día que tengamos pintaremos de un color determinado y ya sé que hay días en que todo se tuerce, pues nada se empieza por un color y se sigue por el siguiente o sea por el que toque. Y eso no lleva mucho tiempo, más tiempo lleva pensar en como te fue el día, pero después las pinceladas son cuatro minutos. Y ya está, y así tendremos el cuadro de nuestras vidas, bueno cada uno con el suyo, que no vaya ser que el pintar, al final, se convierta en una orgía judeo masónica. Yo para empezar os presto mis pinceles y podéis coger cualquiera de las fotos.

LA VIDA (Poema)

Dicen que la vida ni se palpa,
ni se toca,
pues la vida flota en el aire,
y está en cada átomo que respiramos,
y eso debe de ser,
porque no hay medidas sobre la vida,
no hay altura, no hay anchura,
y hasta no hay largo,
por tanto tampoco es un espacio
y que lo limiten tres dimensiones,
y por eso es mucho más que eso,
la vida es etérea,
y debe ser como una nube,
 pues no es agua ni es algodón,
pero si es un cúmulo,
y es un cúmulo de pequeñas cosas.

Y esa es su justa medida,
pequeñas cosas que en sí no son nada,
pero que juntas forman a una persona,
y esos, son los detalles,
los minúsculos detalles de cada día,
y ese tornillo que apenas se ve,
pero sin él, la máquina no funciona,
y ese delicado engranaje,
y que sin él, el tiempo se para,
y esa tuerca y ese reloj de arena,
y esa chispa que nos activa,
así es la vida,
y la vida no se ve, ni se toca,
la vida flota,
y flota como todos flotamos,
y como todos flotamos alrededor del sol.

MIS HERRAMIENTAS DE ESCRITORIO

Como me gustan las herramientas de escritorio, me piro por los lápices o rotuladores o por los cuadernos bien hechos. Bueno en general por todos los complementos que debe tener una buena mesa de escritura. Me acuerdo cuando estaba de Médico de cabecera, allá por el Neandertal, (ahora soy un médico sin cabeza), que me regalaban cantidad de esas tonterías, bueno a mi  y a todos los médicos. Es más, había parte del personal que ya estaba harto de tantas pegatinas y separadores y cachibaches para meter los bolis y lápices y yo ejercía de aspiradora y todo iba a parar a mi buchaca (bolsillo).

Y ya sé que cuando se tiene tanto, no se aprovecha, pero eso a mi no me importaba, sino lo usaba ahora ya lo usaría más adelante. Y me encantaba años después descubrir esos pequeños tesoros. Bueno pues a veces me contengo de no entrar en librerías llenas de cachibaches como estos, pues si entro la cago, pues por mí me lo llevaría todo. Y no solo me da por estos complementos sino y también me da por los flexos. Tengo la casa llena de flexos, éste porque es antiguo, éste porque da mucha luz, éste porque es cómodo y éste porque me sale de los cojones.

O sea que complementos y flexos y me faltan las mesas. Las mesas de estudio, pues también tienen su aquél, tienen que ser cómodas y que tengan la profundidad necesaria para después poder extender toda la metralla que necesito tener delante. Porque faltan las carpetas, carpetas de todos tipos y de todas las formas. Y los folios en blanco, montones y montones de folios acumulados. Y archivadores, archivadores a patadas y después casi no archivo nada, pero tiene que estar, porque sino falta algo. Para mi una mesa de estudio es como un taller de un mecánico, necesito tener todas las herramientas a mano, aunque estén es ese orden desordenado,  y eso que me falta un calendario de tías en pelotas, como tienen los mecánicos que se precien.

Por último, no podía olvidarme de los bolígrafos. Bolígrafos de todos los colores y con todo tipo de punta. Éste de 0,4 y negro, éste de 0,2 y es azul y el otro de punta gruesa y el otro de punta fina. Y los Rotuladores, los rotuladores son mi debilidad especial, y los rotuladores fluorescentes los que quiero buenos y de alta gama y por supuesto de todos los colores, yo lo rotulo todo y cuando digo todo, es todo. Yo si me quedara en una Isla desierta solo necesitaría éstas cuantas cosas, lo de la tía en pelotas como que paso, pues yo solo necesito todo tipo de rotuladores y bolis y una buena pira de folios en blanco. Y ahí sería feliz y feliz como una perdiz.

MIEDO (Poema)

A veces siento que me vacío,
y me vacío tanto,
que al final caigo extenuado,
y es que me vacío y me quedo sin aire,
y remuevo en los capítulos de mi vida,
e intento situarlos en el espacio tiempo,
y ato cabos y coincidencias,
y el porque hice lo que hice,
y porque no hice lo contrario,
y si fui incisivo o fui cobarde,
o si tuve miedo,
miedo, miedo, miedo,
que palabra más repetitiva,
nací, viví y morí con miedo,
podría decir, cuando lo tengo a mi lado,
pero hay momentos en que lo desprecio,
y no le tengo miedo al miedo,
miedo a qué?,
miedo porqué?, me digo
 y eso me digo cuando me siento libre.

Qué más quisiera yo,
que nunca más, tener miedo,
y que el miedo solo fuera un recuerdo,
o que fuera una palabra baldía,
o una palabra sin sentido,
y que esas cinco letras,
solo sirvieran para hacer sopa de letras,
y miedo y cobardía,
y a esa dos palabras,
yo las uniría en una sola,
en la palabra, ¡VALENTÍA!
.

RELACIONES CAMALEÓNICAS

Hay sensaciones y sensaciones. Y yo hoy tengo una de esas sensaciones que se repite periódicamente o sea que cada cierto tiempo acude a tu mente. Por tanto no es una sensación cualquiera, de esas que tal como entran salen por la puerta, sino que es una sensación que deja poso sobre otros posos. Y no es otra, que hoy me encuentro muy bien, pero al mismo tiempo estoy sensible a los sentimientos, vamos que estoy bien pero los estoy echando de menos. Por tanto es un día especialmente susceptible a sentimientos ajenos y eso en principio es bueno, pero me produce, miedo.

Si digo miedo. Y no lo digo por decir, pues estas situaciones ya las tuve anteriormente y siempre que las tuve caí en los brazos de alguna persona. Es decir estás necesitado de cariño y de sentirte querido y yo otras veces, me había dejado llevar por esa necesidad, pero me había dejado llevar ciegamente. Y esa necesidad de cariño ajeno me hacía andar como eso, como un ciego y la primera persona que me ofrecía sus brazos yo me dejaba caer en ellos como un fardo o como un peso muerto. Es decir yo me adaptaba a las necesidades de la otra persona y me dejaba llevar como un pelele y todo a cambio de cariño.

Y si solo me hubiera pasado una vez, pues vale. Pero no es así, fueron muchas. Aclaro y antes de que sea demasiado tarde, que tuve también relaciones conscientes y queridas y deseadas por mí y benditas fueron. Pero yo me escoro como un barco y me pongo en la situación que intento describir, la situación de estar necesitado de cariño y esa situación siempre me llevó a situaciones contradictorias o sea por un lado había cierto cariño, pero no tanto y por el otro, era una relación idealizada. No sé si os pasado, pero en mi vida hubo noches de todo, pero en algunas de ellas y en las cuales te habías acostado con alguien, que no querías que llegara el día y por no tener que separarte. Y no pasa nada, si eso fuera producto de haberte colgado de alguien como un piojo o porque estaba bien con ese calorcito humano, pero si pasa, si esa necesidad está predeterminada por el miedo a sentirte solo.

Y las muchas veces que me pasó, fue placentero pero solo hasta cierto punto, pues en realidad esa persona no me gustaba, yo solo me adaptaba a que pareciera que me gustaba. Y esa actuación tiene su precio, pues tú ya no eras tú, eras lo que quería que fueras la otra persona. Y si la otra persona quería una relación más formal, pues ahí estabas tú y de primero. y si era al revés, pues también estabas tú. En fin una relación camaleónica por tu parte. Claro que cuando asoma poco a poco tu verdadera cabeza, la otra persona te veía como a un extraño. ¡Joder!, lo que se llega a hacer por un poco de cariño y unos cuantos polvos de limosna.

HOY SÍ ME QUIERO

Hoy es un día frío de invierno, pero con la calidez del sol y que ahora mismo acaricia mi espalda. Me encanta el sol invernal, ese sol tímido y calladito, que se sabe que no es el protagonista, pues el protagonista lógicamente y dadas las alturas del año, es el frío. Pero eso, mientras temple mi cuerpo yo me siento agradecido. Son las tres de la tarde y aquí estoy convaleciente, pues mi gran aventura deportiva acabó en una linda Lumbociática.

Ya venía de atrás dando ese aviso de amenaza, esa punzada siempre latente y ese  premonición de dolor de parto. Y ahora después de mi brillante paliza, pues el dolor asomó su cabeza y ya no hay quien lo pare. Pero como dije anteriormente, yo lo sabía y por tanto si lo tengo es porque me lo merezco. O no es verdad, ¡que cada uno tiene lo que se merece!. Aunque no siempre es cierto, en éste caso si lo es, ¡no querías caldo pues toma dos tazas!. Por lo demás estoy bien, mis pensamientos ahora son claros y ya no son dolorosos y mis sentimientos no lo son tanto.

Llevo tiempo oscurecido de sentimientos. Tuve un gran momento hace ahora año y medio y donde todo fue explosivo y brillante y después y poco a poco me fui encogiendo de nuevo y ahora sigo encogido en mi propio útero. No libero, no me suelto y no me siento libre. Supongo que en parte es porque no quiero, porque me encuentro demasiado a gusto conmigo mismo y porque además creo que a lo largo de mi vida, mi carencia más importante, fue esta, la de no encontrarme bien conmigo mismo.

Claro que lo ideal sería tener de todo y ser libre y al mismo tiempo seguir sintiéndome bien con mi mismo. Pero creo que eso es como pedirles peras al olmo, aunque no por ello, dejo de soñar que se puede ser, "un dos en uno". En el fondo sé que existen esos momentos, pues porque yo ya los he vivido, pero son momentos concretos y muy cortos y en donde supongo que los astros tienen su papel o sea que cada 15 o 20 años se produce un fenómeno de éstas características y por lo tanto, un fenómeno extraño.

Y no lloro y no imploro nada. Y no babeo por tener alguien a mi lado, ni me arrastro como un gusano. De momento sigo hacia delante y  mi meta sigue siendo, el conocerme profundamente. Si hace falta me desgarro y me abro como una lata y veo y observo de que materia estoy echo por dentro y si soy la persona que creo que soy o en realidad soy un espejismo. Esa es mi tarea prioritaria y no es fácil llegar a ella, pues hay días en que me colgaría de un pino y hay otros en que me comería a besos. Ya se sabe el fenómeno "Margarita": hoy sí me quiero y mañana no y sí y no y así todos los días. Y hoy es un día en el que me tocó el si de quererme y por ello puedo decir: ¡Qué hoy si me quiero!.

LOS DÉJÀ VU

No entiendo como funcionamos. Entiendo los mecanismos fisiológicos pero no entiendo los procesos mentales y por no entender no entiendo ni los míos. Porque hoy al levantarme lo hice con el sabor amargo del pasado, de los peores momentos de ese pasado en éste caso tan lejano. Y mira que han pasado años y años y el subconsciente se ve que no entiende el término pasado y cuando quiere te hace retroceder a épocas siniestras, aunque no siempre son siniestras, pues mi pasado de aquellas está lleno de luces y sombras.

El caso que hoy me desperté como si fuera hace más de 30 años y con el mismo ansia y la misma paranoia que tuve en alguna de aquellas épocas. Hasta que poco a poco te vas despertando y vas alejando esa sensación de tú mente, pero mientras tanto sufres como un capullo. Y no hay nada y repito no hay nada, que relacione la situación actual con aquella época y lo peor de todo, es que ese sueño no me llevó de viaje por los buenos momentos, ¡que también los hubo!, sino que me restregó por el fango.

Quizá el subconsciente tenga otra marcha diferente o que para él es un juego sumergirte en tú anterior mierda. ¡joder qué divertido!, no veas que angustia he pasado. A veces pienso que yo estoy bien y así me siento, pero no sé si será por advertirme que no siempre será así, así de bueno y placentero, y me advierten a través de los sueños o pesadillas. Claro que por otro lado y pasado el susto inicial, te recuperas más o menos fácilmente y entonces piensas que tiene más valor tú situación actual o sea que también te ayuda a valorar más tú estado actual.

Pero bueno esto es visto por su lado bondadoso y no creo que todo sea bondad, sino y que también lo hace por joder y simplemente por ese hecho, ¡por joder!. Pero lo hace tan real y con ese déjà vu o de haberlo vivido, que por un rato tienes las mismas angustias que tuviste en aquellos tiempos. Angustias, paranoias y miserias. Y por eso dije al principio que no entiendo a los procesos mentales, ¿pues que ganan ellos en éste asunto?, pues nada. Aunque quizá el tema esté en demostrarte que en el fondo siempre eres un ser débil y que tienes que estar al servicio de la mente. Demostrarte que por mucho que te crezcas tus pies son de barro y cuando quiera la mente te va a dar el palo. De vez en cuando tienen que demostrar quién es tu verdadero AMO.


A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...