¿NO SERÁ POR ALGO?

Lunes de nuevo y de nuevo Lunes y éste puñetero portátil tiene jodidas las teclas de arriba, las que van desde la E hasta la P y menuda trabajera estoy pasando, porque las escribe después de insistir en las teclas unas 10 veces y me temo lo peor, que no las pueda escribir definitivamente. Por cierto son las teclas que más se usan, está la E, la R, la T, la Y, la U, la I, la O y la P y ¿qué palabra no lleva una de éstas letras?. Será por exceso de uso, porque por mierda acumulada no es, pues todos los días limpio mi portátil a fondo y justo antes de ponerme a escribir. No sé a veces pasa eso, que le das demasiado mimo a la máquina y la tía se crece y se pone a jugar contigo al ahora te escribo y al ahora no te escribo. Pues yo de paciencia ando muy mal y si hace falta abro en canal éste portátil y lo desmantelo.

 Tiene dos años existencia y antes de éste me liquidé uno, pequeñito, pero muy adaptable a mis exigencias, pero murió, pero murió por exceso de uso. Y éste que es todo un puto ASUS y caro y muy caro...pues me está saliendo sumamente delicado. No, si al final me tendré que comprar el de la puta manzana mordida...De todas formas no estoy en un momento boyante de pasta y aunque sea a pedales éste portátil tendrá que tirar. Y hoy tuve uno de mis sueños raros y con una buena mezcla de personajes, tanto que en mi sueño mezclé antiguos amigos que dejaron de ser amigos con nuevos amigos que también dejaron de ser mis amigos y parece que el hilo común era ese, que todos y por distintas causas dejaron de ser mis amigos, aunque en su tiempo, lo fueron.

Con todos, el tema de la amistad está resuelto, ya me encargué yo en estos últimos años de aclarar todos los términos del contrato llamado, amistad y por las buenas y por las malas, pero ahora sí, no quedó una sombra de duda...se podría decir, que me los pasé a todos por la piedra o por la apisonadora o por la trituradora y ahora sólo quedan los recuerdos de aquellas amistades peligrosas...de aquellas amistades que pudieron ser y que al final, no fueron...pero que aún así, se presentan dentro de mis sueños y yo me pregunto: ¿sino será por algo?.

DE NUEVO LAS PATRIAS Y BANDERAS

Sabéis lo que ha sido viral en el Facebook, pues si no lo sabéis, yo os lo cuento: resulta que a un chaval le picó una Medusa en Cataluña y no sé en que parte, pero ahora eso no importa, porque lo que importa es que según su madre le pidió atención médica a un aguerrido socorrista (que era de Guadalajara y por tanto, no catalán), pero se dirigió a él, en catalán y según ella, el socorrista no le hizo puto caso. Y así andamos en España, aturdidos entre pequeñas escaramuzas estúpidas, pero yo soy más partidario de desconfiar de la señora mamá y eso que yo soy de los que quieren que existan todas las lenguas de España, pero la celeridad con que puso la noticia en las redes, me hace desconfiar de ella o no, puede que sea al revés y que el chaval socorrista sea de la Falange auténtica y española. Bueno, el caso es que cualquiera de las versiones me importan una mierda, porque estoy de patriotismos y banderas hasta la misma punta de donde ya sabemos.

La mezquindad, la pequeña mezquindad de las cosas o la insoportable levedad del ser, del ser y del parecer y porque esto podía ser noticia para el boletín de la playa, pero nunca debió de pasar de ahí. Y por cierto la medusa ¿era española o catalana?, porque puestos a rizar el rizo, yo lo rizo más que ninguno. Hacer causas de las cosas más tontas, tiene su parte de éxito y por eso se extendió como una mancha de aceite por las redes, pero aquí si cabe una reflexión y esa es: también se hacen virales los actos de violencia de género y sin género, las tías en pelotas o los intentos de violaciones y por eso, el resto de los humanos tenemos que dar nuestro beneplácito y nuestro consentimiento.

Señora catalana, usted tiene un hijo al que le picó una Medusa y si el socorrista no le hizo ni puto caso, normalmente lo que se hace, es dirigirse a su superior y además se exige el Libro de reclamaciones. Y señor o chaval socorrista de Guadalajara, usted muestre respecto por las distintas lenguas que hay en España y asunto zanjado y arreglado. Pues no, de todo esto se hizo un mundo, mejor dicho, se hicieron dos mundos con una frontera por el medio...yo supongo que todo esto, es lo que produce ponerse al sol tanto tiempo y sin cremas solares protectoras, vamos, un sobrecalentamiento de los circuitos cerebrales y su consecuencia más inmediata es..., es que ese día se fundieron los plomos de dos personas que estaban cabreadas por otras causas o motivos, por ejemplo, porque la señora tenía extraños sarpullidos que le picaban mucho o porque al socorrista, lo acababa de dejar la novia. ¡Vete tú a saber!.

MI JEFE Y YO

¡JODER! y joder...mañana empiezo de nuevo a currar y algún día tenía que ser...pero no me gusta nada empezar en Sábado o en Domingo y mañana es Sábado y para lo bueno y para lo malo y para joderme bien jodido. Yo aún tengo medio cerebro en la Sierra de Tramontana y sigo circulando por maravillosos bosques y por aquél precioso Hotel Rural y esto es todo un puto hachazo psicológico...que a lo mejor me hace tanto daño porque...porque...yo ¿qué sé?. ¿Porque lo bueno es difícil de olvidar?, ¿porqué yo me merezco más? y ahí está el verdadero tema: ¿yo me merezco más?. Por mi, claro que me merezco más, por mis jefes de curre, seguro que no, porque para ellos, soy simplemente una pieza más de su engranaje y como lo mío y mi curre, es de atención médica urgente, pues la prioridad es la urgencia y la urgencia es el destino.

Aparte de que tengo un jefe supremo que es medio nazi, que no le puedes hablar desde el lado humano y porque no entiende ese idioma y a él le encantan las órdenes y el que sean cumplidas. Me decía un día: yo no sé como te equivocas tantas veces con el día de Guardia, porque hubo una temporada en que andaba bastante confuso, porque yo no, me decía, yo apunto y ya está...Y yo pensaba, tú no te confundes porque tú puta vida es la medicina y no tienes más. Yo aparte de trabajar tengo que hacer un montón de cosas: hacer la comida, lavar la ropa y colgarla, escribir y escribir todo el día, regar todos los días mis plantas, desayunar en mi bar preferido, saludar a las personas que tengan título de personas, escribir correos, cumplir los recados diarios: los bancos, la compra, los papeleos varios. Yo ¿qué sé?.

Bueno, he subsanado ese problema, ahora apunto en el móvil. Pues ya ves mi querido nazi, también tengo esa capacidad y ¡joder! sino fueras tan nazi a lo mejor hasta serías un buen chaval. Pero me parece que no, que eso va en la sangre de cada uno y a ti te excita emprenderla a gritos y a órdenes y a porqué ¡yo lo digo!...Yo en el móvil, lo tengo como el Doberman...como el que ladra y muerde, como el que se llena de baba rabiosa, como el que ejerce su autoridad como perro superior, como perro peligroso, como persona non grata, como servicial sirviente de su jefe, porque después es de los que dicen: yo paso de los políticos, de los que mandan y resulta que siempre sale en la foto con ellos y en pose más babosa.

EL VIENTO Y LOS LOCOS

Que de nuevo se ha levantado el viento, que hoy sopla de cojones, que éste es un año ventoso y que cada dos por tres tenemos la visita del viento de Tramontana y eso es de agradecer, porque con el calor que hace y sin viento, podíamos estar ardiendo. Además, que nadie critique el viento, porque es mi amigo y mi compañero y me habla y me dice cosas y a veces altera mi equilibrio inestable, mi pobre equilibrio inestable y con un fuerte soplido derrumba mis defensas, que tanto trabajo me han costado. Por eso se dice que en los lugares y sitios ventosos, hay un mayor índice de locos y hasta hay algunos que se tiran el moco y dicen que hay mayor número de suicidios. Bueno, yo a tanto no llego. a aseverar esa relación directa entre el fuerte viento y el incremento de suicidios y puede y solo puede que si haya más locos, pues el viento produce zumbidos, pitidos y silbidos, que pueden alterar a los que están como yo, a los que están en ese inestable equilibrio.

Pero a los locos nos gustan esos ruidos y porque a un loco lo que más le altera, es lo contrario, es la quietud de los ruidos, es el silencio de la mar en calma. Los días sin pena y sin gloria, los días amorfos, los días sin salsa...porque a lo mejor es cuando escuchamos más voces y ecos y además, porque creo que provienen de nuestro interior. Y eso es lo que de verdad nos altera, nuestra voz interior. A los locos nos gustan las jaranas, los días de marcha, los gritos desgarradores, las risas sin cortapisas, los llantos descontrolados, las sábanas revueltas y ese ¡buenos días! con voz de ilusión.
Los locos somos vividores, nos gusta el vivir y todo lo que eso conlleva: las risas, los llantos, la amargura dulce, los pelos despeinados, la cara de sueño y el ¿porqué no nos volvemos a ver?....

Y ya sé que algunos locos se quedan pillados, pero ¿que le vamos hacer,?, si a los locos nos encanta el riesgo y el amanecer. Yo era de atardeceres dorados y lo sigo siendo, pero los mejores momentos que recuerdo fueron en el amanecer y porque todo está medio adormilado, menos tú, que estás en pleno brote vital. Mis mejores brotes fueron en el amanecer, aunque también es de persona reconocer que después me costó un huevo el tener que bajarme del globo...pero bueno, nada que no pase con un buen desayuno y con una rica tostada de pan y tomate...pues al parecer a la fiera que llevo dentro le gustan mis desayunos con tostadas.

¿FUERTE, NO?

Lo que yo tengo muy claro de éste mundo de drogas y de bebida, es que si te cuelgas de ellas, no puedes salir de un día para el otro. Me refiero a que no puedes salir por ti mismo y dentro de tu vida habitual y para mi no vale, el que mañana lo dejaré, que puede ser que lo deje un día o dos o tres, pero al cuarto te bebes lo que no has bebido en esos días y del tirón. Sino sería relativamente muy fácil, pero realmente no lo es. Por el medio tiene que haber una desintoxicación en plan agudo y eso significa que no puedes hacer tu vida normal y aún así, no está asegurado, porque cuantas personas entran en ese bucle de desintoxicación y vuelta a las andadas...pero sin desintoxicación previa no hay ninguna posibilidad y es lo único que se basa en la evidencia científica.

Porque una vez desintoxicado, ¿qué es lo que te hace definir para un lado o para el otro?. Si yo lo supiera no estaríamos aquí hablando de éste tema, diría la superfórmula y a tomar por culo. Pero eso sí, no me moriré sin saberlo. Yo quiero saber que mecanismo interno actúa o actuó y porque no funcionó en otros momentos, porque ahí es donde está el quid de la cuestión. Y me jode y me jode mucho, el haber pasado por ello y no tener una explicación. Porque los psiquiatras siempre me dijeron lo mismo y los tratamientos fueron muy parecidos y por eso la respuesta la busco en mi interior, porque tampoco las circunstancias personales son determinantes, pues en mi última vez, tenía todo absolutamente en contra y en cambio, seguí para delante.

Por tanto quedo yo y solo yo y claro que podía hablar con otros, pero es muy difícil encontrar personas que quieran hablar de éste escabroso tema, porque a lo mejor prefieren olvidar o porque prefieren vivir dentro de la ignorancia o por les duele el revivir. Y a mi también me duele, ¿como no me va a doler verme como un borracho? o ¿como un borracho deprimido? y viviendo y bebiendo escondido y en los peores antros sin nombre...porque los nombres de los bares desaparecen y son sustituídos por aquí dan más ginebra, aquí dan más cantidad de wiski, aquí la cerveza está más fría y es más barata que en ningún sitio y todo eso, es legal y permitido y contra eso, no se puede luchar. Por lo menos no podrás luchar hasta que logres ver a los bares como putos abrevaderos de alcohol y que tú, sí que tú, te sientas persona. Yo en mis delirios alcohólicos estaba convencido que todo dios bebía a escondidas, que nadie se salvaba de la quema y porque necesitaba sentir que mi droga era la de todos, necesitaba sentir esa penosa solidaridad y porque al fin y al cabo, ese pensamiento aliviaba mi conciencia. ¿Fuerte no?, pero así era. Y eso demuestra y una vez más: que las drogas si alteran nuestras percepciones y que por eso, son tan jodidas.

HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ

Es que ni la mala vida es fácil. La mala vida es mala porque se supone que al final te hace daño y yo en éste tema me las doy de catedrático. Más de la mitad de mi vida se la he dado a la mala vida, hábitos tóxicos y viciosos, borracheras inmundas y de perder el sentido, drogas de todas las formas y colores, horarios atroces y anti todo, resacas de tortura inhumana, pesadillas pegajosas y asquerosas y de desayuno, un traguito y para que todo fuera completito. Y ¿cuantas veces?, pues miles de veces y siempre pensando que en esa borrachera encontraría el cáliz sagrado que iluminaría mi vida, pero eso solo lo pensaba al principio, porque después ya daba igual, el cáliz era la botella y mi cuerpo se fundía con ella y juntos éramos un par de payasos sin apenas equilibrio...hasta que claro, llegabas al estado de baboso repugnante y nadie entendía lo que farfullabas y mascullabas, salvo que una raya a tiempo te salvara de caer al suelo y ¿para qué?, pues para seguir bebiendo y mantenerte más o menos en pie unas cuantas copas más.

Y esto, sí que era un rutina, una puta rutina de los fines de semana. ¡Joder! con la búsqueda del Santo Grial. Y todo porque una noche de hace nosecuantos años, te encontraste muy bien en ese estado de borracho y erre que erre y de repente un día, te das cuenta que eres un puto borracho, que no sabes que hacer sino bebes, que te aburres sino bebes, que necesitas estar pasado de rosca para considerarte que eres una persona y como si el alcohol fuera parte de tu sangre, que lo llegó a ser. Y ahora lo ves  y te dices: ¿como podía ser?, pero de aquellas te decías: soy un tío mierda y no conozco otra salida. Y por eso mismo seguías bebiendo y esnifando y fumando y todos los "andos" que se os ocurran y como decía el otro: hasta el infinito y más allá, solo que en ésta historia no había el más allá.

Y la culpa no la tiene el mundo, la tengo YO  y con letras grandes, porque el mundo sigue igual o más de mierda que antes y en cambio ahora no inclino la botella hacia mi boca. Pero el cambio y el porqué, es muy difícil de explicar...porque a todo esto, hubo millones de intentos por el medio y todos fueron un estrepitoso fracaso y hasta que la última vez, alguien o yo mismo, tocó mi fibra más sensible y me hizo valorarme como persona, como lo que soy ahora, con sus más y sus menos, digamos, que he aprendido a quererme, a valorarme y a sentirme bien conmigo mismo y a quién no le guste como soy, le indico amablemente donde está la puerta de salida y a quién le guste como soy, pues le doy la bienvenida y porque juntos seremos más y porque juntos podemos ser compañeros de viaje y ésta vez sí: hasta el infinito y más allá.

LA TRAVESÍA DEL BARCO

De todas maneras estoy en mi primer día de vuelta y eso significa, tener cierta confusión. He vuelto de un mundo mágico, que sí, que lleno de guiris, pero sino somos capaces abstraemos de esas cosas, de esas nimiedades, de esa guirilandia que te vas a encontrar en todas partes, entonces sería mejor no salir nunca de tu casa y te montas el decorado a tu gusto personal. Pues eso que he vuelto de un mundo mágico, un mundo lleno de bosques, de árboles frutales, de maravillosas sombras, de parras de uvas, de olivos divinos y bueno, eso se acabó. Te haces un viaje de vuelta vomitivo, pero vomitivo de verdad, pues ayer soplaba con inusitada fuerza el viento de Tramontana y el puñetero barco parecía un puto cascarón. Es cuando en el barco te fijas en los pequeños detalles que nunca te fijaste, en que la moqueta del suelo está llena de manchas de antiguos vómitos ácidos y corrosivos y te dices: ¡qué asco!.

Y a mi me encantan los barcos pero hay que reconocer que su higiene deja mucho que desear, porque hablé de la moqueta del suelo y tendría que hablar de sus cuartos de baño, con ese aroma a secular meada amoniacada, a las esquinas negruzcas de mierda que casi te hablan y por tanta vida que llevan dentro. Y los sofás, que de tantas capas de mierda que tienen encima no eres capaz de distinguir de que color son, bueno un poco sí, porque el color marrón es el que predomina. Y algunos se tiran a dormir a pelo sobre esa mullida capa de mierda y sin una toalla o similar por el medio. Claro que en el fondo te da igual, porque no vas a liarte a besos o abrazos con ese tío o tía y además, que cada uno haga con su mierda, por ejemplo, un ramo de flores.

Ayer el viaje en barco fue atroz, fue de mareo constante y de pensamiento único: adonde voy apuntar el vómito: ¿a la moqueta del suelo?. ¿o la desparramo como si fuera un aspersor?, bueno al entrar te daban una bolsita y para que vomitaras dentro...pero creo que sería más auténtico haber jugado al aspersor y por eso de ser espléndido. Bueno, el caso es que al final mi vómito que asomó varias veces su cabeza a través de mi boca, pudo ser retenido y reconducido a su sitio natural y es que al final ¡no vomité!, pero para conseguirlo tuve que olvidarme de las manchas resecas sobre la moqueta, del olor a meado del cuarto de baño, de sus duendes negros colgados de las esquinas, de las capas de mierda en el sofá, del guarro o guarra que dormía sobre ellas...yo que sé...de repente el barco se paró y yo pude ver la luz.

LA VIDA EN SÍ, NO ES TAN FÁCIL

Tengo que ir a la compra y hay que flojera me entra...No sé, de repente me duele la cabeza, me entran mareos, me siento sin fuerzas, sin ganas,... y todo por no querer levantar mi triste culo de la silla...Pero al final y de un tirón me he levantado, había que hacerlo, son leyes no escritas del funcionamiento del día a día. Como levantarse por las mañanas, como desayunar una rica tostada, como el escribir a diario, como el recomponer y curar a una persona, como todo lo que hacemos por rutina y porque un día decidiste que tenía que ser así. Porque las rutinas son producto de antiguas decisiones, no son flores ni caprichos de un día y lo que a veces pasa, es que se te olvida el verdadero motivo de esa rutina. el ¿porqué? y ¿el como?...pero si te rascas un poco en profundidad verás que en la última capa de tu epitelio lo pone y que está escrito.

Y una idea se convierte en rutina, cuando le aplicas disciplina y porque un día decidiste que esa idea era tan buena, que merecía la pena cumprirla a pies juntillas. En definitiva, que las rutinas en sí no son buenas o malas, las rutinas son simples herramientas de trabajo, son métodos simplificados para realizar mejor tu trabajo. Las rutinas tienen mala fama porque a veces se convierten en el único sustento en tu vida diaria y eso es una pena, pero sino las tuvieras, entonces ¿qué harías?. De hecho, casi todas las terapias de gente desestructurada insisten en que ejercites las rutinas: que a tal hora te levantes, que a lo otra, veas lo que hiciste o que dejaste de hacer, que comas y te acuestes siempre a la misma hora, que por la noche planifiques el día siguiente...

En fin, que cuando estás hecho una mierda y unos zorros las rutinas tienen más sentido que nunca, porque en realidad es casi lo único que te sujeta al mundo. ¡Es que es mi caso!...yo estoy aquí escribiendo, porque hace 4 años y durante todo el mes que estuve encerrado en el Loquero, me decían que yo tenía que escribir mi vida...y ¡joder! si les hice caso, llevo 3 años seguidos sin ser capaz de parar y porque siempre falta algo y porque siempre quiero mejorar...otra cosa importante, el querer mejorar...pero esto es más producto de tu propia autoestima que de la misma rutina, aunque a veces se confunden, como es mi caso. Y todo empezó, porque tenía que escribir sobe mi infancia, porque ya sabéis que hay escuelas de psiquiatría que dicen que nuestros actuales problemas se deben a otros que hemos tenido en nuestra tierna infancia y puede que sí y puede que no o simplemente puede que en un momento de tu vida te quedaras agarrotado y porque la vida en sí, no es tan fácil.

NO ES SOLO EL PEZ EL QUE....

Ya estamos de vuelta, me despedí de todo lo que he podido, porque del lejano Faro de Formentor no era el momento, no era momento para hacer esas largas colas de coches llenas de guiris. Ni de Valdemossa, precioso pueblo, del que me despedí el otro día y por la misma razón que el otro día me despedí de mi Faro de Formentor, por saturación turística. Bueno pero fui a mi Monasterio de Lluc y ésta vez no me quedé por fuera, sino que me adentré en sus entrañas, pero tenía miedo, porque yo tenía mi propia composición del Monasterio y sabía que la realidad y la ficción se encontrarían y no precisamente para algo bueno. De hecho me gustó mucha más mi composición interiorista, había más plantas, más árboles, más patios interiores, más rincones en donde meditar, porque de eso se trata en un Monasterio, de buscar sitios que te ayuden a reflexionar y a meditar, aunque hay curas y monjes que piensan que solo sirven para rezar.

Y ¡joder!, ahora resulta que el Monasterio tenía piscina, que yo me negué a ver, pues ¿qué pinta una piscina en un Monasterio?. Veis, otro detalle para los guiris, para que apoquinen por un triste baño y para desangrarlos un poquito más. También tenía y tiene un Jardín Botánico...que solo leer su nombre la boca se me llenó de agua...un jardín Botánico...Uyyy!! qué bonito...pero el destino de nuevo me dio una bofetada, pues era un amago de Jardín Botánico, era un engendro, era un pequeño estanco y todo a su alrededor eran plantas de aquí, que crecían a su puta bola (de exóticas, ninguna y de las raras, menos) y eso era su concepto de Jardín Botánico, una pequeña selva deslustrada y deprimida y que sí, que necesitaba una mano de un buen jardinero.

Después y a pesar de éste palo me fui a despedir de mis sombras preferidas, de esos tres sitios frondosos y llenos de árboles. Y me llevé mi libro, mi último libro de éste viaje y en cada sitio cumplí lo prometido: me senté en una de sus mesas merenderos y me hice una larga y preciosa hora de lectura y esa fue mi despedida y sin un adiós y sin un hasta luego y solo con un alto y contundente: ¡Hasta siempre! me despedí sin mirar atrás...total sabía que esas sombras siempre me van a acompañar, que no necesito sus fotos, porque están perfectamente grabadas en mi memoria y ellas saben que de vez en cuando, las sacaré a pasear. Pues ahora son las 3 de la tarde y cae un sol de justicia y yo peleándome con las Uvas y Cerezas que acabo de comprar, pero está claro que ganan las Cerezas, las Uvas están revenidas, sin jugo, sin sustancia y ya veis lo que hace la apariencia, parecían las Uvas más lindas que había visto en mi vida y eso demuestra, que no es solo el pez el que muere por la boca.

ÚLTIMO DÍA

Último día de mi viaje y ¿qué se puede hacer el último día?, nada o casi nada, bueno sí despedirme de las cosas: de mi frondosa parra, de mis hermosas montañas, de mis árboles frutales, de los árboles del bosque, de ésta maravillosa casa o casona, de los guiris y de su idioma, de desayunar fuerte y contundente a las 8 de la mañana, de comer una suave ensalada a las 2 de la tarde, de cenar a lo pantogruélico y por lo que no he comido, de dormir en ésta cama que está pensada para 7 personas y poco más, que ya es bastante. Me joden las despedidas, siempre me jodieron, pero para suavizarlas siempre decía un ¡hasta luego!, aunque sabiendo que por allí no volvería. Jode decir ¡Adiós!, jode porque de repente te vuelves a encontrar a tu mundo de cara y es cuando te das cuenta de que sólo han pasado 6 días, que tu normalidad te espera y con más ansia que antes.

Pero hay que volver, mejor dicho hay que saber volver y aunque estés medio alucinado. Volver con la frente bien alta y seguro de ti mismo y aunque la procesión vaya por dentro. Y ¿qué tal?, ¿qué tal el viaje?...pues muy bien y si me lo preguntas dos putas veces, te saco todas las fotos que llevo en mi móvil y te meto la brasa. Y la verdad, es que éste viaje ha ido muy bien, tranquilo y reposado, pues era lo que quería y sobre todo, alucinante de paisajes y vistas y para que fuera del todo completo, encontré mis propios rincones, dos o tres sitios sin guiris, cubiertos por grandes árboles y de fondo, con el repetitivo sonido de las Cigarras.

Mi objetivo fue cumplido, que era disfrutar del viaje y de paso darme un repaso por dentro y llenar mis ojos de preciosos paisajes. Y claro que no llevo todo claro y planificado, porque ese no era mi objetivo, primero estaba soltar toda mi mierda y sin más historias y sin más prejuicios o sea, soltar sin control, como si estuviera en plena diarrea mental y segundo, sería clasificar mis historias y clasificarlas para más adelante intentar solucionarlas. Tampoco tengo una guerra mundial por dentro, tengo pequeñas escaramuzas y muchas guerrillas o sea, pequeños trozos de mi vida que no están resueltos...y aquí no vale el socorrido: ya tendré tiempo, porque no es verdad, pues ahora el tiempo no es mi aliado y en cambio, es un problema más...porque me falta tiempo, porque necesito el tiempo como el comer, porque lo amo y él lo sabe...y por eso siempre me dice: espera un poquito más...

SEGUNDO ESCRITO

No sé, ahora pienso que mi primer escrito de vacaciones era muy soso...pero bueno, se irá mejorando. Hoy pensaba que llevo 3 días y medio aquí, en el Hotel Rural y que mis rutas hasta ahora han sido todas por la Sierra de Tramontana y sus aledaños y para mañana tenía otros planes, pero hoy me he enterado que la zona que tenía pensado está de guiris hasta la bandera, además, estoy tan encantado con ésta sierra llena de bosques y de magníficas sombras y con unos paisajes alucinantes, que no sé que hacer, ¿si inventarme otra ruta por la sierra o diluirme entre los guiris?. Estos días me hice un punto de partida fijo, de partida, de vuelta y de entrevuelta y era mi querido Monasterio de Lluc y al que sólo visité una vez, pero no sé... está en un enclave tan precioso, que me veo obligado a pasar todos los días por él.

Yo ejerzo de guiri raro: primero voy sólo y eso al parecer resulta extraño o sospechoso, porque me siento en una mesa a comer y siempre me preguntan ¿espera usted a alguien? o ¿está esperando a su mujer?...y yo pienso por dentro: si espero a tu puta madre y al resto de tu familia...¡No te jode!. Y además, que intentan ponerme en el puto rincón, en la última mesa, la que tiene peor paisaje, donde pican más los mosquitos, donde huele a poza negra y porque es la que está más cerca del water, que ya sabéis que en el verano, la mierda se rebela. Segundo, porque soy un guiri que huye de las masas
y a veces sé que es imposible poder huir, pero bueno hago como ayer, que fui a ver el Faro de Formentor (que es unos de los Faros más bonitos que hay en España) y en cambio de darle un abrazo amigo, simplemente le dí un saludo y a 500 metros de distancia, porque por el medio había una inmensa marabunta de coches. Por cierto pensé: mi querido Faro, a ti te han preparado para mantenerte firme ante las olas del mar, pero lo que no te han enseñado es a lidiar con las olas y riadas de guiris y enseguida pensé, que lo estará pasando muy mal.

Tercero, porque en cambio de ir persiguiendo el sol español, yo huyo de él y hoy pensaba en esto: que mientras la marabunta de guiris se baña en las playas y en las piscinas, yo me daba agradables baños de sombras, perseguía las buenas sombras y esas son las sombras de los árboles. Y mañana y tarde y todos los días, me doy un baño de sombras de una hora de duración por cada sesión. Tengo dos preciosos sitios escogidos, dos frondosos bosques de encinas, pinos y abetos y me llevo mi libro y simplemente me pongo a leer y mientras la brisa corre y las sombras me acarician con su frescura.

Cuarto, porque soy el único guiri español en el Hotel rural, como ya dije todos son alemanes y empecé por unos buenos días y ahora voy por un gruñido indescriptible..., total no se enteran, porque en realidad, a mi sus buenos días me suenan a gruñido o bufido nórdico y para que después digan que entre animales no nos entendemos.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...